Faltan un par de semanas para que se dispute el primer clásico de la temporada y las aguas bajan turbias del paseo de la Castellana, desde donde se intenta condicionar al máximo la labor arbitral. De entrada se filtra de manera interesada el nombre del colegiado designado para dirigir el partido, que no es otro que Alejandro Hernández Hernández. Rápidamente, se advierte desde la capital que el canario ya es todo un especialista en pitar estos partidos, de los que ha dirigido un total de seis, con un saldo favorable a los blaugrana, con tres victorias, dos empates y una derrota. Con argumentos para explotar en el correspondiente vídeo lacrimógeno de Real Madrid TV, por el porcentaje favorable de victorias del Barça.
Faltan un par de semanas para que se dispute el primer clásico de la temporada y las aguas bajan turbias del paseo de la Castellana, desde donde se intenta condicionar al máximo la labor arbitral. De entrada se filtra de manera interesada el nombre del colegiado designado para dirigir el partido, que no es otro que Alejandro Hernández Hernández. Rápidamente, se advierte desde la capital que el canario ya es todo un especialista en pitar estos partidos, de los que ha dirigido un total de seis, con un saldo favorable a los blaugrana, con tres victorias, dos empates y una derrota. Con argumentos para explotar en el correspondiente vídeo lacrimógeno de Real Madrid TV, por el porcentaje favorable de victorias del Barça.Seguir leyendo…
Faltan un par de semanas para que se dispute el primer clásico de la temporada y las aguas bajan turbias del paseo de la Castellana, desde donde se intenta condicionar al máximo la labor arbitral. De entrada se filtra de manera interesada el nombre del colegiado designado para dirigir el partido, que no es otro que Alejandro Hernández Hernández. Rápidamente, se advierte desde la capital que el canario ya es todo un especialista en pitar estos partidos, de los que ha dirigido un total de seis, con un saldo favorable a los blaugrana, con tres victorias, dos empates y una derrota. Con argumentos para explotar en el correspondiente vídeo lacrimógeno de Real Madrid TV, por el porcentaje favorable de victorias del Barça.
Todas estas cifras no son nada si se compara con el arranque de victimismo que ha provocado el gol anulado y la expulsión de Vinícius en el partido contra el Villarreal, por el tirón del pelo del brasileño a Saliba, en la jugada que debía de ser la del 2-0, pero que no llegó a subir al marcador, a pesar de la delirante reacción del Bernabéu. En una nueva ocasión en que la intervención del VAR perjudica a los madridistas y con la consabida letanía de los altavoces mediáticos del madridismo contra los agravios arbitrales contrarios a los blancos. Y como las consecuencias de la expulsión pueden significar una sanción de dos o más partidos, que impedirán la presencia de Vinícius en el próximo choque del Camp Nou, se presume el inicio de una campaña que convierta al díscolo delantero brasileño en un soldado Ryan del madridismo, al que hay que hacer jugar, como sea, contra el FC Barcelona, en un partido que puede llegar a marcar diferencias ya insalvables en la clasificación.

Consciente de la crítica situación, Mourinho, que se había marcado toda una galopada para celebrar con su jugador el gol anulado, reaccionó con una de sus habituales pataletas, al ausentarse de la rueda de prensa posterior al partido. El portugués se quitó la careta de cordero degollado que ha venido exhibiendo en este inicio de temporada, carente en su staff de una marioneta como Karanka, al que le movía los hilos, como solía hacer José Luis Moreno con sus muñecos en la tele.
Ahora solo faltará ver cómo aguanta la presión el Comité de Competición y aplica el reglamento como corresponde, con una sanción de entre dos y tres partidos, que en otros tiempos las influencias blancas en los despachos conseguirían revocar. Pero que se presume que Florentino no podrá paliar, por culpa de sus constantes cruzadas contra los estamentos federativos. Aunque este clima pueda llegar a cambiar si se confirma el triunfo de la derecha más rancia en las próximas elecciones del 29 de noviembre.
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