El Metropolitano, que le silbó en agosto, celebró el primer gol de Julián Álvarez en la Liga –ya había visto puerta el martes en Stuttgart en la Champions–. El tanto del delantero argentino, al inicio del segundo acto, vale su peso en oro, pues desarboló a un Deportivo que dio mucha guerra, confirma el gran arranque del Atlético y sirve para presionar al Barça.
El gol del argentino tumba el Deportivo, al que Oblak le deja sin el empate en la última jugada
El Metropolitano, que le silbó en agosto, celebró el primer gol de Julián Álvarez en la Liga –ya había visto puerta el martes en Stuttgart en la Champions–. El tanto del delantero argentino, al inicio del segundo acto, vale su peso en oro, pues desarboló a un Deportivo que dio mucha guerra, confirma el gran arranque del Atlético y sirve para presionar al Barça.
Son seis triunfos seguidos en la Liga de los de Simeone, que solo han recibido dos goles en este período. El Cholo intervino con acierto en el descanso realizando un doble cambio (entraron Le Normand y Giuliano) y logró agitar el ritmo colchonero, muy previsible.
Hasta entonces la mejor ocasión había sido del Depor en una falta que botó Yeremay que remató Amatucci a bocajarro. Oblak realizó una gran parada para evitar que los visitantes se adelantasen.
Nada más salir de la caseta, Grimaldo puso la pelota perfecta entre la defensa y Leo Román para que Julián solo tuviese que empujar a la red. Después, el Atlético acabó pidiendo la hora y Oblak mantuvo el 1-0, resultado fetiche del cholismo, con otra acción salvadora sobre Kevin.
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