Tras conquistar la Liga F y la Supercopa de España, el Barça afronta el tramo decisivo de la temporada aspirando a cerrar el curso con un póquer de títulos. El primer paso es ganar este sábado la final de la Copa de la Reina contra el Atlético de Madrid, un partido que se presenta como la antesala de la gran final de la Champions contra el Olympique de Lyon el próximo 23 de mayo en Oslo. “El equipo llega muy bien. La Liga solucionada, Supercopa ganada y con dos finales. Es un buen partido para prepararnos para la semana que viene”, resumía Marta Torrejón, una de las capitanas. “Creo que forma parte de nuestro trabajo y de las jugadoras de no dar las cosas por hechas. Saldremos con la humildad necesaria para levantar la Copa. No hay que distanciarse del presente aunque hablemos de dos finales muy seguidas”, recetaba el técnico Pere Romeu, que no quiere que nadie se relaje.
l Atlético busca la tercera Copa de su historia. En cambio, el Barcelona aspira a la tercera consecutiva y la octava en los últimos diez años
Tras conquistar la Liga F y la Supercopa de España, el Barça afronta el tramo decisivo de la temporada aspirando a cerrar el curso con un póquer de títulos. El primer paso es ganar este sábado la final de la Copa de la Reina contra el Atlético de Madrid, un partido que se presenta como la antesala de la gran final de la Champions contra el Olympique de Lyon el próximo 23 de mayo en Oslo. “El equipo llega muy bien. La Liga solucionada, Supercopa ganada y con dos finales. Es un buen partido para prepararnos para la semana que viene”, resumía Marta Torrejón, una de las capitanas. “Creo que forma parte de nuestro trabajo y de las jugadoras de no dar las cosas por hechas. Saldremos con la humildad necesaria para levantar la Copa. No hay que distanciarse del presente aunque hablemos de dos finales muy seguidas”, recetaba el técnico Pere Romeu, que no quiere que nadie se relaje.
Ganar la Copa de la Reina se ha convertido en una obligación para el Barcelona. En cambio, para el Atlético de Madrid , esta competición genera la clásica ilusión del rival que sabe que llega a Las Palmas de Gran Canaria sin nada que perder y mucho por ganar.
El equipo llega muy bien. La Liga solucionada, Supercopa ganada y con dos finales. Es un buen partido para prepararnos para la semana que viene”
La explicación de esta diferencia de sensaciones se encuentra en una hegemonía azulgrana prácticamente incontestable. El Atlético busca la tercera Copa de su historia. En cambio, el Barcelona aspira a la tercera consecutiva y la octava en los últimos diez años. En total son 11 Copas de la Reina. Solo ha habido dos excepciones: cuando cayeron en la temporada 2018-2019, en cuartos de final precisamente ante el Atlético (2-0), y en la 2022-2023, cuando fueron eliminadas en octavos por alineación indebida de Geyse Ferreira ante Osasuna en los octavos de final. En dicha edición, el Atlético ganó la final contra el Real Madrid.
La otra que ganaron las colchoneras fue contra las blaugrana, en el 2016. “Al cabo de los años valoras más lo que consigues. Ellas van a ir a ganar el título de la temporada. Nosotras a revalidarlo. Para mí, es especial poder ganar una decimotercera mañana con este club”, explicaba Torrejón, que jugó en el 2014 su primera Copa con el Barcelona.
Para ganar al Barcelona toca coraje y corazón, como representa al club”
Después de ganar la final del 2023 contra el Real Madrid, el Atlético fue finalista en otras cuatro ocasiones, tres de ellas con derrota frente al Barça. El ejemplo más reciente fue la pasada campaña, cuando cayeron por 2-0 en Huesca.“Es muy bonito jugar estos partidos. No necesitamos más motivación para disputar esta final. Somos once contra once y sabemos la capacidad que tenemos. Jugaremos con coraje y corazón, como representa este club”, señaló Fiamma Benítez, centrocampista del Atlético de Madrid. “Tengo un vestuario que no para de preguntar. Estoy muy contento y tranquilo, sé que las jugadoras tienen el plan en la cabeza. Al Barcelona se le gana haciendo un partido tácticamente perfecto”, resumía el técnico canario, José Herrera, feliz de jugar esta final en su casa. “Uno de los motivos para animar al Atlético es que el entrenador es de aquí”, bromeó.
La distancia también se ha visto en la Liga F. El Atlético, que este año ni siquiera ha logrado clasificarse para disputar la próxima edición de la Champions, ha caído con claridad en sus dos enfrentamientos: 0-6 en casa el 12 de octubre de 2025 y 5-0 en Barcelona el 14 de enero de 2026. En la clasificación, ambos conjuntos están separados por 31 puntos. “A diferencia del inicio de la temporada, el Atlético se ha hecho fuerte. Tienen muchas delanteras que explotan la profundidad y la verticalidad buscando el contraataque. Hay que presionar como siempre para recuperar y estar en el campo rival”, analizaba Pere Romeu que no quiso aclarar si Aitana Bonmatí estará de inicio. “Está disponible. Conocéis su situación. Viene de una temporada en la que se ha recuperado de una lesión grave”, recordó.
No estarán seguro ni Laia Aleixandri, baja desde febrero por una grave lesión de rodilla, y Graham Hansen, que sufrió una lesión en el aductor derecho durante la vuelta de las semifinales de la Champions ante el Bayern. La futbolista noruega sigue un plan específico de recuperación con el objetivo de llegar a la final de Oslo.
El Estadio de Gran Canaria, con capacidad para 32.450 espectadores, ya supera las 23.000 entradas vendidas
El Atlético con Lola Gallardo, portera, capitana y leyenda del conjunto rojiblanco, entre algodones. El pinzamiento isquiofemoral en la cadera izquierda que sufrió en el último partido ante el Real Madrid Femenino podría apartarla de la final de este sábado, aunque este viernes se entrenó con normalidad. En caso de no poder jugar, Patricia Larqué ocuparía su lugar bajo palos.
El Estadio de Gran Canaria, con capacidad para 32.450 espectadores, ya supera las 23.000 entradas vendidas, lo que representa cerca del 71% del aforo total. Una cifra que apunta a batir el récord de asistencia de la historia de las finales de la Copa de la Reina.
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