La presentadora abandonó este jueves el plató entre lágrimas y, poco después, anunció que dejaba el formato para centrarse en La Séptima. TEN ha suspendido la emisión prevista para este viernes, abriendo interrogantes sobre el futuro de uno de sus principales programas de producción propia Leer La presentadora abandonó este jueves el plató entre lágrimas y, poco después, anunció que dejaba el formato para centrarse en La Séptima. TEN ha suspendido la emisión prevista para este viernes, abriendo interrogantes sobre el futuro de uno de sus principales programas de producción propia Leer
Lo que debía ser una despedida televisiva se ha convertido en un auténtico terremoto para TEN. Alba Carrillo abandonó este jueves entre lágrimas y en pleno directo el plató de El sótano club, el programa que presenta desde el pasado mes de abril en la cadena de Secuoya. Horas después, la comunicadora anunciaba que dejaba definitivamente el formato para centrarse en su nueva aventura profesional en La Séptima. Y este viernes ha llegado el siguiente giro: TEN ha decidido suspender la emisión prevista de El sótano club, dejando en el aire el futuro inmediato de una de sus principales apuestas de producción propia.
La sucesión de acontecimientos ha sido tan inesperada como desconcertante. Todo comenzó durante la emisión de este jueves, cuando los colaboradores de El sótano club comentaban una de las noticias de la semana: la fotografía que Shakira había compartido con su ex pareja Antonio de la Rúa. En mitad de la conversación, y después de consultar su teléfono móvil, Alba Carrillo se levantó de su asiento y abandonó el plató visiblemente afectada, tapándose el rostro y sin ofrecer ninguna explicación.
Sus compañeros se quedaron desconcertados. El colaborador Jorge Yorya trató de reconducir la situación mientras Alberto Guzmán terminaba asumiendo las riendas del programa. La presentadora no regresó a su puesto y el espacio continuó sin ella. Nadie explicó con claridad qué había sucedido, más allá de apuntar que Carrillo no se encontraba bien.
Sin embargo, lo que parecía un incidente aislado adquirió otra dimensión poco después. Durante la presentación de La Séptima, la nueva cadena de televisión que comenzará sus emisiones el próximo 5 de noviembre, Carrillo confirmó que abandonaba El sótano club. La decisión suponía un cambio radical respecto a los planes iniciales, que contemplaban que la presentadora pudiera compaginar sus compromisos con ambas televisiones.
«Para mí La Séptima es el futuro», aseguró Alba Carrillo, que explicó que prefería dedicarse bien a un programa antes que repartir sus esfuerzos entre dos proyectos. También tuvo palabras de agradecimiento para TEN, la cadena que le había brindado la oportunidad de ponerse al frente de su propio espacio televisivo.
La coincidencia de ambos acontecimientos en apenas unas horas ha alimentado las especulaciones, pero Alba Carrillo no ha explicado públicamente qué provocó su marcha precipitada durante la emisión.
La noticia de su salida llegaba, además, cuando se esperaba que este viernes pudiera despedirse de los espectadores. Sin embargo, según ha anunciado el canal en X, TEN ha optado por suspender la emisión de El sótano club prevista para hoy. Una decisión que deja sin esa despedida televisiva al rostro alrededor del cual se había construido buena parte de la identidad del programa.
La gran incógnita ahora es qué sucederá con el formato a partir de la próxima semana. La suspensión de este viernes no supone, por sí sola, una cancelación definitiva, pero evidencia el complicado escenario al que se enfrenta la cadena tras perder a su principal presentadora. De hecho, TEN ha informado de que el lunes vuelve, pero no cómo. «Como ya sabéis, se avecinan cambios en el sotanito y, para eso, necesitamos algo de tiempo para trabajar en ellos. Gracias por la comprensión; volveremos el lunes con nuestra ilusión habitual y con más ganas, si cabe».
Y es que la relación entre Alba Carrillo y TEN había sido una de las apuestas más singulares de la televisión en los últimos meses. El sótano club se estrenó el pasado 13 de abril con la misión de ocupar el hueco que había dejado No somos nadie, el programa de María Patiño y Carlota Corredera que heredó parte del espíritu del desaparecido Sálvame.
La cadena confió entonces en Alba Carrillo para liderar un espacio que mezclaba actualidad, crónica social, entrevistas, humor y el universo de las redes sociales. Era también un salto profesional para una comunicadora acostumbrada a ejercer como colaboradora y protagonista de numerosas polémicas televisivas, pero que encontraba en TEN la oportunidad de conducir su propio programa.
Los resultados, sin embargo, nunca acompañaron del todo. El estreno de El sótano club reunió a 69.000 espectadores y registró un 0,9% de cuota de pantalla, un dato discreto que pronto dio paso a registros todavía más bajos. En mayo, el programa acumulaba una media del 0,5% y unos 41.000 espectadores, lejos de las cifras que había conseguido su antecesor.
Pese a ello, TEN decidió mantener su apuesta. En junio, el director de la cadena, Rafael Herrera, anunció en directo la renovación del formato para una segunda temporada. La explicación de aquella decisión iba mucho más allá de las audiencias: El sótano club había conseguido una repercusión mediática y en redes sociales que el canal consideraba valiosa para su posicionamiento.
La propia Alba Carrillo se emocionó entonces al conocer la noticia y agradeció la confianza de una televisión que, según reconoció, había apostado por ella como presentadora.
Semanas antes del anuncio, Carrillo rompió con RTVE después de denunciar que había recibido una llamada de atención por sus críticas a MasterChef desde El sótano club. Alba Carrillo había cuestionado que la televisión pública contratara a personajes con deudas con Hacienda, en referencia a la participación de Paz Vega en el concurso, y señaló directamente a Macarena Rey, consejera delegada de Shine Iberia, productora del formato. La colaboradora decidió entonces no acudir a la grabación de D Corazón, el programa de La 1 en el que participaba, y anunció su decisión a través de un vídeo en redes sociales. «A mí no me van a amordazar por cuatro perras», aseguró entonces. Cinco meses después, la historia vuelve a repetirse, aunque con circunstancias muy distintas: otra salida inesperada, otra cadena que pierde a Carrillo y otra polémica que acaba eclipsando al propio programa.
Ahora, apenas unos meses después de renovarse su conducción de El sótano, la situación ha dado un vuelco. La marcha de Alba Carrillo supone perder no solo a la conductora habitual del espacio, sino también a su principal reclamo mediático. Una figura que, con sus polémicas, sus declaraciones y su particular manera de entender la televisión, había conseguido que un programa con audiencias modestas tuviera una presencia informativa muy superior a sus resultados de pantalla.
La Séptima se lleva así a uno de los rostros más reconocibles de TEN para incorporarlo a Fuera de control, el nuevo espacio que Carrillo presentará junto a Marta Márquez durante las tardes del fin de semana. Un fichaje que se conocía desde agosto y que, inicialmente, no debía implicar su salida inmediata de El sótano club.
Para TEN, la situación es especialmente delicada. La cadena había conseguido mantener una apuesta propia en una parrilla dominada por producciones adquiridas y había defendido públicamente su continuidad pese a sus resultados. Ahora tendrá que decidir si ese proyecto puede sobrevivir sin la personalidad sobre la que se construyó.
De momento, la despedida de Alba Carrillo ha terminado siendo muy distinta de la que cabía esperar: una salida entre lágrimas, un anuncio inesperado y un programa que este viernes se queda fuera de la parrilla. La historia de El sótano club ha dado uno de sus giros más sorprendentes, esta vez fuera del guion.
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