El consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, se refería este jueves a los tiras y aflojas que mantienen Gobierno regional, Diputación de Valladolid y la propia Administración regional p ara la apertura de 31 nuevos kilómetros de la Autovía del Duero (A-11) e insistía en que su «objetivo» es que el nuevo tramo se ponga en servicio «cuanto antes», pero también «garantizando el máximo nivel de seguridad» que entiende que actualmente no dispone al tener que desviarse una importante carga de tráfico a una vía que no es de alta capacidad.Detallaba que con la puesta en servicio de este tramo una carretera como la Va-101 pasará de tener una Intensidad Media Diaria (IMD) de 1.800 vehículos a 4.800, mientras que los ‘pesados’ se elevarían de 200 a 400, dos «elementos a tener en cuenta», a juicio del consejero portavoz, que reiteraba en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno que «intentar garantizar la máxima seguridad debería ser un objetivo de todos».«Queremos que se abra cuanto antes, pero también con la máxima seguridad posible», volvía a decir el consejero, para quien el informe favorable de la Dirección General de Tráfico (DGT) «es un factor a considerar», aunque hay otros «elementos encima de la mesa».Por ello, detallaba que desde el Gobierno regional se buscará el mejor «encaje» con lo que se les plantee: «Es una cuestión más bien técnica», ha sostenido, convencido de que finalmente con otras «alternativas» se llegará a «un punto» donde se consigan ambos objetivos perseguidos: la apertura del tramo de autovía pero con el «máximo» nivel de seguridad. El consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, se refería este jueves a los tiras y aflojas que mantienen Gobierno regional, Diputación de Valladolid y la propia Administración regional p ara la apertura de 31 nuevos kilómetros de la Autovía del Duero (A-11) e insistía en que su «objetivo» es que el nuevo tramo se ponga en servicio «cuanto antes», pero también «garantizando el máximo nivel de seguridad» que entiende que actualmente no dispone al tener que desviarse una importante carga de tráfico a una vía que no es de alta capacidad.Detallaba que con la puesta en servicio de este tramo una carretera como la Va-101 pasará de tener una Intensidad Media Diaria (IMD) de 1.800 vehículos a 4.800, mientras que los ‘pesados’ se elevarían de 200 a 400, dos «elementos a tener en cuenta», a juicio del consejero portavoz, que reiteraba en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno que «intentar garantizar la máxima seguridad debería ser un objetivo de todos».«Queremos que se abra cuanto antes, pero también con la máxima seguridad posible», volvía a decir el consejero, para quien el informe favorable de la Dirección General de Tráfico (DGT) «es un factor a considerar», aunque hay otros «elementos encima de la mesa».Por ello, detallaba que desde el Gobierno regional se buscará el mejor «encaje» con lo que se les plantee: «Es una cuestión más bien técnica», ha sostenido, convencido de que finalmente con otras «alternativas» se llegará a «un punto» donde se consigan ambos objetivos perseguidos: la apertura del tramo de autovía pero con el «máximo» nivel de seguridad.
El consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, se refería este jueves a los tiras y aflojas que mantienen Gobierno regional, Diputación de Valladolid y la propia Administración regional para la apertura de 31 nuevos kilómetros de la Autovía del Duero (A-11) e insistía … en que su «objetivo» es que el nuevo tramo se ponga en servicio «cuanto antes», pero también «garantizando el máximo nivel de seguridad» que entiende que actualmente no dispone al tener que desviarse una importante carga de tráfico a una vía que no es de alta capacidad.
Detallaba que con la puesta en servicio de este tramo una carretera como la Va-101 pasará de tener una Intensidad Media Diaria (IMD) de 1.800 vehículos a 4.800, mientras que los ‘pesados’ se elevarían de 200 a 400, dos «elementos a tener en cuenta», a juicio del consejero portavoz, que reiteraba en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno que «intentar garantizar la máxima seguridad debería ser un objetivo de todos».
«Queremos que se abra cuanto antes, pero también con la máxima seguridad posible», volvía a decir el consejero, para quien el informe favorable de la Dirección General de Tráfico (DGT) «es un factor a considerar», aunque hay otros «elementos encima de la mesa».
Por ello, detallaba que desde el Gobierno regional se buscará el mejor «encaje» con lo que se les plantee: «Es una cuestión más bien técnica», ha sostenido, convencido de que finalmente con otras «alternativas» se llegará a «un punto» donde se consigan ambos objetivos perseguidos: la apertura del tramo de autovía pero con el «máximo» nivel de seguridad.
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