Al director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, el teniente general Manuel Llamas , se le acumulan las explicaciones. Este jueves declaró como investigado ante la Audiencia Nacional por dos presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia en el marco de las ‘cloacas’ del PSOE, presuntamente lideradas por el ex número tres del partido Santos Cerdán y la ‘fontanera’ Leire Díez para boicotear causas judiciales contra el Gobierno y su entorno. Este viernes, ni 24 horas después, le tocaba responder a las preguntas de los senadores que forman parte de la comisión de investigación abierta por el caso Koldo. En su comparecencia, de 170 minutos, ha reivindicado su inocencia y ha deslizado críticas a los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) porque, a veces, ha dicho, pecan de «un exceso de protagonismo» y «vanidad» con una proactividad «tóxica».El DAO, al contrario que la mayoría de comparecientes que desfilan por la sala Clara Campoamor de la Cámara Alta bajo la condición de imputados, ha contestado a sus señorías. Lo ha hecho impertérrito, como si nada lo afectase, y con la aparente convicción de no haber cometido ninguna ilegalidad. Es por eso que, pese a la investigación abierta contra él y contra su jefa, la directora general del Instituto Armado, Mercedes González, que precisamente este viernes se ha presentado como víctima de Cerdán en la Audiencia Nacional, ha asegurado una y otra vez, por activa y por pasiva, que no halla «ningún motivo» para dimitir, como le reclaman la mayoría de asociaciones de guardias civiles. También se lo han pedido, cara a cara, los parlamentarios de PP, Vox y Unión del Pueblo Navarro (UPN).El mayor indicio contra el teniente general Llamas es el testimonio de los dos anteriores jefes de la UCO, Rafael Yuste y Alfonso López Malo, quienes aseguran que les dijo que se pusiesen «de perfil» y no fuese proactivos en las investigaciones que afectaban al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Igual que hizo la víspera ante el juez Santiago Pedraz, Llamas ha garantizado que no se reconoce en esas declaraciones y mucho menos si eso significaba «inhibirse» de hacer su trabajo. Sí ha reconocido ante la senadora de UPN María Caballero que si bien no recuerda habérselo señalado expresamente a Yuste y a López Malo, en distintas reuniones con mandos operativos ha recalcado que no les corresponde a ellos una labor «proactiva» sino «auxiliar».«Estoy cansado de decir que el investigador es el titular del órgano jurisdiccional. Su señoría, no nosotros. Aquí a veces hay un exceso de protagonismo, una cierta vanidad en cuanto a quién lidera esa investigación y a veces asumimos papeles que no nos corresponden», ha explicado Llamas, enredado en sus propias palabras, y ha añadido después: «Creo que no me he sabido explicar. Cuando digo de esa ‘no proactividad’, vamos a decirle, tóxica o supletoria de quien realmente tiene esa proactividad como titular, que es el titular del órgano jurisdiccional, del juzgado. No, por supuesto que si encuentran, no tienen más que proponerle a su señoría cuál es una nueva línea de investigación». «A veces hay un exceso de protagonismo, una cierta vanidad en cuanto a quién lidera esa investigación y a veces asumimos papeles que no nos corresponden» Manuel Llamas Director adjunto operativo de la Guardia CivilDespués, el último interviniente, el popular José Antonio Monago, hijo de guardia civil, le ha echado en cara esas palabras contra los agentes de la UCO, ante lo que él negaba con la cabeza, molesto, como si en ningún momento hubiese tratado de censurar el exceso de ímpetu en sus actuaciones. En todo caso, y de forma reiterada, el «señor Llamas», como le llamaba el popular, negándose a referirse a él por su rango militar, ha dicho que no existe «ningún motivo» para dimitir. La senadora de UPN ha sacado a colación el artículo 92 de la Ley de Régimen Personal de la Guardia Civil, que establece la posible suspensión de un miembro del cuerpo en caso de imputación, pero el DAO ha señalado que ese precepto dice textualmente «se podrá acordar». «Podrá», ha subrayado. La confianza de sus superiores en él, ha reivindicado, permanece intacta.Ante el senador de Vox Ángel Pelayo Gordillo, ha limitado su condición de investigado a una citación del juez Pedraz para escuchar su versión. «¡A usted lo ha citado por dos delitos gravísimos, no para una conversación amigable!», se quejaba el parlamentario. Llamas, a lo suyo, seguía negando intromisiones en las investigaciones abiertas contra el PSOE, partido que, por cierto, ha querido dejar claro su respaldo al teniente general. Primero José Manuel Franco, con un abrazo a su llegada a la sala Clara Campoamor bajo la atenta mirada de las cámaras, y luego Lirio Martín, también hija de guardia civil, con una intervención en la que no solo no le ha hecho ni una sola pregunta, sino que se ha limitado a ensalzar su currículum y criticar al PP por «instrumentalizar» las comisiones de investigación del Senado.Begoña Gómez y Leire DíezEl DAO se ha referido también a otros dos asuntos controvertidos: la información reservada por la filtración del correo electrónico de la mujer del presidente, Begoña Gómez, en la causa contra el hermano del socialista, David Sánchez, condenado a inhabilitación para empleo público durante nueve años; y el aviso interno de que Díez -de quien ha afirmado que «fabula con bastante facilidad»- estaba maniobrando para intentar menoscabar la credibilidad y buen nombre de la UCO. De lo primero, ha admitido que el mismísimo ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, le llamó para quejarse y, aunque ha dicho que se amonestó por escrito al agente que envió el correo de Gómez, «un error», también ha negado que se intentase obstaculizar la investigación. Respecto a la nota de despacho que le llegó advirtiendo de la existencia de «una supuesta campaña de desprestigio contra la UCO», ha aseverado que se lo comunicó a la directora general de la Benemérita y que esta le dijo que conocía a Díez de su etapa de delegado del Gobierno en Madrid y que la había visto «recientemente». Nada más. Al director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, el teniente general Manuel Llamas , se le acumulan las explicaciones. Este jueves declaró como investigado ante la Audiencia Nacional por dos presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia en el marco de las ‘cloacas’ del PSOE, presuntamente lideradas por el ex número tres del partido Santos Cerdán y la ‘fontanera’ Leire Díez para boicotear causas judiciales contra el Gobierno y su entorno. Este viernes, ni 24 horas después, le tocaba responder a las preguntas de los senadores que forman parte de la comisión de investigación abierta por el caso Koldo. En su comparecencia, de 170 minutos, ha reivindicado su inocencia y ha deslizado críticas a los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) porque, a veces, ha dicho, pecan de «un exceso de protagonismo» y «vanidad» con una proactividad «tóxica».El DAO, al contrario que la mayoría de comparecientes que desfilan por la sala Clara Campoamor de la Cámara Alta bajo la condición de imputados, ha contestado a sus señorías. Lo ha hecho impertérrito, como si nada lo afectase, y con la aparente convicción de no haber cometido ninguna ilegalidad. Es por eso que, pese a la investigación abierta contra él y contra su jefa, la directora general del Instituto Armado, Mercedes González, que precisamente este viernes se ha presentado como víctima de Cerdán en la Audiencia Nacional, ha asegurado una y otra vez, por activa y por pasiva, que no halla «ningún motivo» para dimitir, como le reclaman la mayoría de asociaciones de guardias civiles. También se lo han pedido, cara a cara, los parlamentarios de PP, Vox y Unión del Pueblo Navarro (UPN).El mayor indicio contra el teniente general Llamas es el testimonio de los dos anteriores jefes de la UCO, Rafael Yuste y Alfonso López Malo, quienes aseguran que les dijo que se pusiesen «de perfil» y no fuese proactivos en las investigaciones que afectaban al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Igual que hizo la víspera ante el juez Santiago Pedraz, Llamas ha garantizado que no se reconoce en esas declaraciones y mucho menos si eso significaba «inhibirse» de hacer su trabajo. Sí ha reconocido ante la senadora de UPN María Caballero que si bien no recuerda habérselo señalado expresamente a Yuste y a López Malo, en distintas reuniones con mandos operativos ha recalcado que no les corresponde a ellos una labor «proactiva» sino «auxiliar».«Estoy cansado de decir que el investigador es el titular del órgano jurisdiccional. Su señoría, no nosotros. Aquí a veces hay un exceso de protagonismo, una cierta vanidad en cuanto a quién lidera esa investigación y a veces asumimos papeles que no nos corresponden», ha explicado Llamas, enredado en sus propias palabras, y ha añadido después: «Creo que no me he sabido explicar. Cuando digo de esa ‘no proactividad’, vamos a decirle, tóxica o supletoria de quien realmente tiene esa proactividad como titular, que es el titular del órgano jurisdiccional, del juzgado. No, por supuesto que si encuentran, no tienen más que proponerle a su señoría cuál es una nueva línea de investigación». «A veces hay un exceso de protagonismo, una cierta vanidad en cuanto a quién lidera esa investigación y a veces asumimos papeles que no nos corresponden» Manuel Llamas Director adjunto operativo de la Guardia CivilDespués, el último interviniente, el popular José Antonio Monago, hijo de guardia civil, le ha echado en cara esas palabras contra los agentes de la UCO, ante lo que él negaba con la cabeza, molesto, como si en ningún momento hubiese tratado de censurar el exceso de ímpetu en sus actuaciones. En todo caso, y de forma reiterada, el «señor Llamas», como le llamaba el popular, negándose a referirse a él por su rango militar, ha dicho que no existe «ningún motivo» para dimitir. La senadora de UPN ha sacado a colación el artículo 92 de la Ley de Régimen Personal de la Guardia Civil, que establece la posible suspensión de un miembro del cuerpo en caso de imputación, pero el DAO ha señalado que ese precepto dice textualmente «se podrá acordar». «Podrá», ha subrayado. La confianza de sus superiores en él, ha reivindicado, permanece intacta.Ante el senador de Vox Ángel Pelayo Gordillo, ha limitado su condición de investigado a una citación del juez Pedraz para escuchar su versión. «¡A usted lo ha citado por dos delitos gravísimos, no para una conversación amigable!», se quejaba el parlamentario. Llamas, a lo suyo, seguía negando intromisiones en las investigaciones abiertas contra el PSOE, partido que, por cierto, ha querido dejar claro su respaldo al teniente general. Primero José Manuel Franco, con un abrazo a su llegada a la sala Clara Campoamor bajo la atenta mirada de las cámaras, y luego Lirio Martín, también hija de guardia civil, con una intervención en la que no solo no le ha hecho ni una sola pregunta, sino que se ha limitado a ensalzar su currículum y criticar al PP por «instrumentalizar» las comisiones de investigación del Senado.Begoña Gómez y Leire DíezEl DAO se ha referido también a otros dos asuntos controvertidos: la información reservada por la filtración del correo electrónico de la mujer del presidente, Begoña Gómez, en la causa contra el hermano del socialista, David Sánchez, condenado a inhabilitación para empleo público durante nueve años; y el aviso interno de que Díez -de quien ha afirmado que «fabula con bastante facilidad»- estaba maniobrando para intentar menoscabar la credibilidad y buen nombre de la UCO. De lo primero, ha admitido que el mismísimo ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, le llamó para quejarse y, aunque ha dicho que se amonestó por escrito al agente que envió el correo de Gómez, «un error», también ha negado que se intentase obstaculizar la investigación. Respecto a la nota de despacho que le llegó advirtiendo de la existencia de «una supuesta campaña de desprestigio contra la UCO», ha aseverado que se lo comunicó a la directora general de la Benemérita y que esta le dijo que conocía a Díez de su etapa de delegado del Gobierno en Madrid y que la había visto «recientemente». Nada más.

Al director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, el teniente general Manuel Llamas, se le acumulan las explicaciones. Este jueves declaró como investigado ante la Audiencia Nacional por dos presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia en el marco de las ‘cloacas’ … del PSOE, presuntamente lideradas por el ex número tres del partido Santos Cerdán y la ‘fontanera’ Leire Díez para boicotear causas judiciales contra el Gobierno y su entorno. Este viernes, ni 24 horas después, le tocaba responder a las preguntas de los senadores que forman parte de la comisión de investigación por el caso Koldo. En su comparecencia, de 170 minutos, ha reivindicado su inocencia y ha deslizado críticas a los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) porque, a veces, ha dicho, pecan de «un exceso de protagonismo» y «vanidad» con una proactividad «tóxica».
El DAO, al contrario que la mayoría de comparecientes que desfilan por la sala Clara Campoamor con la condición de imputados, ha contestado a sus señorías. Lo ha hecho impertérrito, como si nada lo afectase, y con la aparente convicción de no haber cometido ninguna ilegalidad. Es por eso que, pese a la investigación abierta contra él y contra su jefa, la directora general del Instituto Armado, Mercedes González, que se ha presentado como víctima de Cerdán este viernes en la Audiencia Nacional, ha asegurado una y otra vez, por activa y por pasiva, que no halla «ningún motivo» para dimitir, como reclaman la mayoría de asociaciones de guardias civiles.
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