La Finca O Pireiro, ubicada en Grolos (Lugo), acogió hace unas semanas una destacada jornada técnica de alta gastronomía. La visita, organizada por el 50 aniversario del Asador Gonzaba —restaurante gallego al que va destinada toda la producción de estos bueyes—, pretendió dar a conocer el origen de lo que muchos consideran la mejor carne del mundo . Detrás de este hito culinario se encuentra el buey rubio gallego , la raza autóctona por excelencia, hoy muy cotizada por su escasez y calidad. El encuentro sirvió así de sentido homenaje a un patrimonio ganadero único, con motivo además de la celebración del Día de Galicia.En los prados de Lugo se cría la carne que el reconocido chef británico Gordon Ramsay etiquetó como «la mejor carne del mundo» . La pieza no está falta de admiradores. Florencio Sanchidrián, Embajador Mundial del Jamón Ibérico e invitado de gala al evento, defendía en las valoraciones previas al acto que «por raza, entorno, alimentación y maduración, la de rubio gallego es la mejor carne que puede degustarse en España».Pese a su fama, es complicado encontrar carne de buey procedente de Galicia en España. Datos del Ministerio de Agricultura indican que tan solo un 6% de los bueyes sacrificados en España proviene de Galicia . Antonio Pireiro, responsable de la ganadería de los Pireiro en Lugo, lamenta esta paradoja: «siempre tendemos a mirar lo de fuera cuando los propios extranjeros valoran lo de aquí» y añade «un wagyu no es capaz de resistir ocho años las condiciones que un buey rubio gallego, sí». La familia Pireiro lleva años apostando por un producto de calidad que se comprende mejor al conocer el esfuerzo detrás de cada pieza de carne de res .Un ejercicio de esfuerzo y pacienciaEl proceso, desde que el animal nace hasta que llega al plato, conforma todo un ejercicio de esfuerzo y paciencia. Mientras la mayoría de los bueyes del mercado se sacrifican a los cuatro años, la edad mínima estipulada para obtener la denominación de origen, los bovinos criados en O Pireiro viven un mínimo de diez . Luis Bordá, chef ejecutivo de Asador Gonzaba, explica que la edad del animal es fundamental para su sabor, «cuanto más viejo, más se compacta la carne y permite más maduración» . Al tiempo transcurrido se suma un minucioso cuidado y una alimentación natural, a base de pasto y complementada en invierno con maíz. «Al alimentarse de pasto, permite una mayor infiltración de la grasa, y la maduración ablanda la carne, al cortar las fibras. Es más exquisita», resume José Fernández, propietario del Asador Gonzaba. Todos estos factores confluyen en una carne única en el mundo pero con menor rentabilidad de la que muchos podrían esperar tratándose de un producto de lujo. Esta filosofía productiva, contraria al sistema de la mayoría de negocios ganaderos y que Antonio Pireiro sintetiza en: «se puede hacer quizás igual de bien, pero mejor, no» , culmina con el sacrificio de tan solo tres bueyes al año. El negocio, aunque produce cierto beneficio, se ve apoyado con otras explotaciones ganaderas que dan mayor rentabilidad. Un acto para poner en valor el producto gallegoLa cita en O Pireiro sirvió como una firme reivindicación del producto gallego. El acto contó con el respaldo institucional de la conselleira de Medio Rural, María José Gómez. En la planificación original, estaba previsto que Florencio Sanchidrián ejerciese como cortador para guiar a los asistentes a través de una cata técnica de cecina de buey. El maestro cortador buscaba explicar los motivos por los cuales este manjar ya se valora a la altura del mejor jamón de bellota . Tras baja de última hora de Sanchidrián por causas mayores, el protagonismo del corte recayó en David Balaguer, cortador oficial de Gonzaba. El corte de la cecina se vio complementado con tres pases culinarios: una croqueta artesanal, un elaborado steak tartar preparado al momento y, como broche final, el tradicional chuletón a la parrilla.La jornada gastronómica no se limitó al plano cárnico, sino que funcionó como un escaparate del sector agroalimentario de Galicia . El encuentro culminó con una degustación de los quesos de Airas Moniz, una quesería lucense que acumula múltiples premios internacionales gracias a sus elaboraciones. Los asistentes también presenciaron la presentación de Bateeiro, el primer whisky destilado íntegramente en suelo gallego y que el año pasado logró el hito de ser elegido entre los mejores del mundo en un certamen de Estados Unidos.El cierre de un círculo gastronómico de medio sigloTodos los bovinos criados en O Pireiro van únicamente destinados al consumo del Asador Gonzaba. Esta selecta producción nutrirá las próximas Jornadas del Buey Gallego , previstas para el mes de septiembre, tras un proceso de maduración de las piezas en cámara que oscilará entre los 90 y los 110 días. La firma hostelera festeja de este modo su 50 Aniversario, una andadura que comenzó en el año 1976 con la apertura de su primer asador en Santiago de Compostela. A lo largo de este medio siglo de historia, el negocio ha buscado la excelencia en la materia prima bajo la dirección de José Fernández y su mujer Nicoly Miranda. Con « un modelo basado en el trabajo diario » , la marca inició su expansión en 2011 con un segundo local en la Avenida de La Habana de La Coruña, al que se sumó en 2018 la apertura del establecimiento de Carballo. Entre medias, en el año 2013, el grupo hostelero incorporó a su oferta el emblemático restaurante Tira do Playa, situado en el Playa Club coruñés y especializado en pescados salvajes y mariscos de las Rías Baixas. El gran salto nacional de la marca se produjo en noviembre de 2023 con su desembarco en la capital de España, concretamente en la esquina de las calles Hermosilla y Alcalá, en el que probablemente es el punto más glamuroso de la geografía española: el barrio de Salamanca . Allí, el Asador Gonzaba cierra parte del círculo de excelencia que se abre cada mañana en los campos lucenses de Grolos. La Finca O Pireiro, ubicada en Grolos (Lugo), acogió hace unas semanas una destacada jornada técnica de alta gastronomía. La visita, organizada por el 50 aniversario del Asador Gonzaba —restaurante gallego al que va destinada toda la producción de estos bueyes—, pretendió dar a conocer el origen de lo que muchos consideran la mejor carne del mundo . Detrás de este hito culinario se encuentra el buey rubio gallego , la raza autóctona por excelencia, hoy muy cotizada por su escasez y calidad. El encuentro sirvió así de sentido homenaje a un patrimonio ganadero único, con motivo además de la celebración del Día de Galicia.En los prados de Lugo se cría la carne que el reconocido chef británico Gordon Ramsay etiquetó como «la mejor carne del mundo» . La pieza no está falta de admiradores. Florencio Sanchidrián, Embajador Mundial del Jamón Ibérico e invitado de gala al evento, defendía en las valoraciones previas al acto que «por raza, entorno, alimentación y maduración, la de rubio gallego es la mejor carne que puede degustarse en España».Pese a su fama, es complicado encontrar carne de buey procedente de Galicia en España. Datos del Ministerio de Agricultura indican que tan solo un 6% de los bueyes sacrificados en España proviene de Galicia . Antonio Pireiro, responsable de la ganadería de los Pireiro en Lugo, lamenta esta paradoja: «siempre tendemos a mirar lo de fuera cuando los propios extranjeros valoran lo de aquí» y añade «un wagyu no es capaz de resistir ocho años las condiciones que un buey rubio gallego, sí». La familia Pireiro lleva años apostando por un producto de calidad que se comprende mejor al conocer el esfuerzo detrás de cada pieza de carne de res .Un ejercicio de esfuerzo y pacienciaEl proceso, desde que el animal nace hasta que llega al plato, conforma todo un ejercicio de esfuerzo y paciencia. Mientras la mayoría de los bueyes del mercado se sacrifican a los cuatro años, la edad mínima estipulada para obtener la denominación de origen, los bovinos criados en O Pireiro viven un mínimo de diez . Luis Bordá, chef ejecutivo de Asador Gonzaba, explica que la edad del animal es fundamental para su sabor, «cuanto más viejo, más se compacta la carne y permite más maduración» . Al tiempo transcurrido se suma un minucioso cuidado y una alimentación natural, a base de pasto y complementada en invierno con maíz. «Al alimentarse de pasto, permite una mayor infiltración de la grasa, y la maduración ablanda la carne, al cortar las fibras. Es más exquisita», resume José Fernández, propietario del Asador Gonzaba. Todos estos factores confluyen en una carne única en el mundo pero con menor rentabilidad de la que muchos podrían esperar tratándose de un producto de lujo. Esta filosofía productiva, contraria al sistema de la mayoría de negocios ganaderos y que Antonio Pireiro sintetiza en: «se puede hacer quizás igual de bien, pero mejor, no» , culmina con el sacrificio de tan solo tres bueyes al año. El negocio, aunque produce cierto beneficio, se ve apoyado con otras explotaciones ganaderas que dan mayor rentabilidad. Un acto para poner en valor el producto gallegoLa cita en O Pireiro sirvió como una firme reivindicación del producto gallego. El acto contó con el respaldo institucional de la conselleira de Medio Rural, María José Gómez. En la planificación original, estaba previsto que Florencio Sanchidrián ejerciese como cortador para guiar a los asistentes a través de una cata técnica de cecina de buey. El maestro cortador buscaba explicar los motivos por los cuales este manjar ya se valora a la altura del mejor jamón de bellota . Tras baja de última hora de Sanchidrián por causas mayores, el protagonismo del corte recayó en David Balaguer, cortador oficial de Gonzaba. El corte de la cecina se vio complementado con tres pases culinarios: una croqueta artesanal, un elaborado steak tartar preparado al momento y, como broche final, el tradicional chuletón a la parrilla.La jornada gastronómica no se limitó al plano cárnico, sino que funcionó como un escaparate del sector agroalimentario de Galicia . El encuentro culminó con una degustación de los quesos de Airas Moniz, una quesería lucense que acumula múltiples premios internacionales gracias a sus elaboraciones. Los asistentes también presenciaron la presentación de Bateeiro, el primer whisky destilado íntegramente en suelo gallego y que el año pasado logró el hito de ser elegido entre los mejores del mundo en un certamen de Estados Unidos.El cierre de un círculo gastronómico de medio sigloTodos los bovinos criados en O Pireiro van únicamente destinados al consumo del Asador Gonzaba. Esta selecta producción nutrirá las próximas Jornadas del Buey Gallego , previstas para el mes de septiembre, tras un proceso de maduración de las piezas en cámara que oscilará entre los 90 y los 110 días. La firma hostelera festeja de este modo su 50 Aniversario, una andadura que comenzó en el año 1976 con la apertura de su primer asador en Santiago de Compostela. A lo largo de este medio siglo de historia, el negocio ha buscado la excelencia en la materia prima bajo la dirección de José Fernández y su mujer Nicoly Miranda. Con « un modelo basado en el trabajo diario » , la marca inició su expansión en 2011 con un segundo local en la Avenida de La Habana de La Coruña, al que se sumó en 2018 la apertura del establecimiento de Carballo. Entre medias, en el año 2013, el grupo hostelero incorporó a su oferta el emblemático restaurante Tira do Playa, situado en el Playa Club coruñés y especializado en pescados salvajes y mariscos de las Rías Baixas. El gran salto nacional de la marca se produjo en noviembre de 2023 con su desembarco en la capital de España, concretamente en la esquina de las calles Hermosilla y Alcalá, en el que probablemente es el punto más glamuroso de la geografía española: el barrio de Salamanca . Allí, el Asador Gonzaba cierra parte del círculo de excelencia que se abre cada mañana en los campos lucenses de Grolos.
La Finca O Pireiro, ubicada en Grolos (Lugo), acogió hace unas semanas una destacada jornada técnica de alta gastronomía. La visita, organizada por el 50 aniversario del Asador Gonzaba —restaurante gallego al que va destinada toda la producción de estos bueyes—, pretendió dar a conocer … el origen de lo que muchos consideran la mejor carne del mundo. Detrás de este hito culinario se encuentra el buey rubio gallego, la raza autóctona por excelencia, hoy muy cotizada por su escasez y calidad. El encuentro sirvió así de sentido homenaje a un patrimonio ganadero único, con motivo además de la celebración del Día de Galicia.
En los prados de Lugo se cría la carne que el reconocido chef británico Gordon Ramsay etiquetó como «la mejor carne del mundo». La pieza no está falta de admiradores. Florencio Sanchidrián, Embajador Mundial del Jamón Ibérico e invitado de gala al evento, defendía en las valoraciones previas al acto que «por raza, entorno, alimentación y maduración, la de rubio gallego es la mejor carne que puede degustarse en España».
Pese a su fama, es complicado encontrar carne de buey procedente de Galicia en España. Datos del Ministerio de Agricultura indican que tan solo un 6% de los bueyes sacrificados en España proviene de Galicia. Antonio Pireiro, responsable de la ganadería de los Pireiro en Lugo, lamenta esta paradoja: «siempre tendemos a mirar lo de fuera cuando los propios extranjeros valoran lo de aquí» y añade «un wagyu no es capaz de resistir ocho años las condiciones que un buey rubio gallego, sí». La familia Pireiro lleva años apostando por un producto de calidad que se comprende mejor al conocer el esfuerzo detrás de cada pieza de carne de res.
Un ejercicio de esfuerzo y paciencia
El proceso, desde que el animal nace hasta que llega al plato, conforma todo un ejercicio de esfuerzo y paciencia. Mientras la mayoría de los bueyes del mercado se sacrifican a los cuatro años, la edad mínima estipulada para obtener la denominación de origen, los bovinos criados en O Pireiro viven un mínimo de diez. Luis Bordá, chef ejecutivo de Asador Gonzaba, explica que la edad del animal es fundamental para su sabor, «cuanto más viejo, más se compacta la carne y permite más maduración».
Al tiempo transcurrido se suma un minucioso cuidado y una alimentación natural, a base de pasto y complementada en invierno con maíz. «Al alimentarse de pasto, permite una mayor infiltración de la grasa, y la maduración ablanda la carne, al cortar las fibras. Es más exquisita», resume José Fernández, propietario del Asador Gonzaba.
Todos estos factores confluyen en una carne única en el mundo pero con menor rentabilidad de la que muchos podrían esperar tratándose de un producto de lujo. Esta filosofía productiva, contraria al sistema de la mayoría de negocios ganaderos y que Antonio Pireiro sintetiza en: «se puede hacer quizás igual de bien, pero mejor, no», culmina con el sacrificio de tan solo tres bueyes al año. El negocio, aunque produce cierto beneficio, se ve apoyado con otras explotaciones ganaderas que dan mayor rentabilidad.
Un acto para poner en valor el producto gallego
La cita en O Pireiro sirvió como una firme reivindicación del producto gallego. El acto contó con el respaldo institucional de la conselleira de Medio Rural, María José Gómez. En la planificación original, estaba previsto que Florencio Sanchidrián ejerciese como cortador para guiar a los asistentes a través de una cata técnica de cecina de buey. El maestro cortador buscaba explicar los motivos por los cuales este manjar ya se valora a la altura del mejor jamón de bellota.
Tras baja de última hora de Sanchidrián por causas mayores, el protagonismo del corte recayó en David Balaguer, cortador oficial de Gonzaba. El corte de la cecina se vio complementado con tres pases culinarios: una croqueta artesanal, un elaborado steak tartar preparado al momento y, como broche final, el tradicional chuletón a la parrilla.
La jornada gastronómica no se limitó al plano cárnico, sino que funcionó como un escaparate del sector agroalimentario de Galicia. El encuentro culminó con una degustación de los quesos de Airas Moniz, una quesería lucense que acumula múltiples premios internacionales gracias a sus elaboraciones. Los asistentes también presenciaron la presentación de Bateeiro, el primer whisky destilado íntegramente en suelo gallego y que el año pasado logró el hito de ser elegido entre los mejores del mundo en un certamen de Estados Unidos.
El cierre de un círculo gastronómico de medio siglo
Todos los bovinos criados en O Pireiro van únicamente destinados al consumo del Asador Gonzaba. Esta selecta producción nutrirá las próximas Jornadas del Buey Gallego, previstas para el mes de septiembre, tras un proceso de maduración de las piezas en cámara que oscilará entre los 90 y los 110 días. La firma hostelera festeja de este modo su 50 Aniversario, una andadura que comenzó en el año 1976 con la apertura de su primer asador en Santiago de Compostela.
A lo largo de este medio siglo de historia, el negocio ha buscado la excelencia en la materia prima bajo la dirección de José Fernández y su mujer Nicoly Miranda. Con «un modelo basado en el trabajo diario», la marca inició su expansión en 2011 con un segundo local en la Avenida de La Habana de La Coruña, al que se sumó en 2018 la apertura del establecimiento de Carballo. Entre medias, en el año 2013, el grupo hostelero incorporó a su oferta el emblemático restaurante Tira do Playa, situado en el Playa Club coruñés y especializado en pescados salvajes y mariscos de las Rías Baixas.
El gran salto nacional de la marca se produjo en noviembre de 2023 con su desembarco en la capital de España, concretamente en la esquina de las calles Hermosilla y Alcalá, en el que probablemente es el punto más glamuroso de la geografía española: el barrio de Salamanca. Allí, el Asador Gonzaba cierra parte del círculo de excelencia que se abre cada mañana en los campos lucenses de Grolos.
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