Es un Clásico difícil desde la óptica madridista. La diferencia en la tabla clasificatoria, las dudas en el juego colectivo y la posibilidad de alejarse demasiado del Barça marcan el encuentro. Pero los dos últimos partidos del Real Madrid han mostrado ligeras mejoras y la dimensión de partido es muy grande. Estas son las principales claves desde la visión madridista:
Mourinho debe definir a qué altura se planta su equipo sobre el césped
Es un Clásico difícil desde la óptica madridista. La diferencia en la tabla clasificatoria, las dudas en el juego colectivo y la posibilidad de alejarse demasiado del Barça marcan el encuentro. Pero los dos últimos partidos del Real Madrid han mostrado ligeras mejoras y la dimensión de partido es muy grande. Estas son las principales claves desde la visión madridista:
1- EL TERCER COMPONENTE EN ATAQUE
El primer punto importante pasa por quién será el acompañante de Mbappé, Diomande y Bellingham en la línea atacante por la derecha. Ante el Sevilla fue Endrick quien jugó ahí pero, lo más probable, es que en Barcelona sea Valverde por delante de Dumfries. Otra posibilidad sería situar a Bernardo Silva en ese costado y mantener al uruguayo en el lateral. Esto marcará las intenciones del conjunto madridista en el encuentro. Doblar lateral en una banda expresará la voluntad de ser más pragmáticos y buscar contras, situar un mediocampista en un lado, salir con la intención de discutir el balón y optar por un atacante puro en la derecha, la voluntad de entrar en un partido roto y abierto. La decisión de José Mourinho empezará a marcar el encuentro para el Madrid.
2- LA ALTURA DEL BLOQUE Y LOS CENTRALES
Más allá de los nombres, es una incógnita cuál será el plan de partido en lo táctico. Y principalmente, a qué altura se situará el bloque. Parece poco probable que Mourinho apueste por presionar alto de manera permanente. Quizá en algunos momentos o en los reinicios del juego. Porque hacerlo de manera estable ante un equipo con una salida de balón tan buena y con tanto potencial al espacio como el Barça sería muy arriesgado. Pero también sería arriesgado establecer el equipo muy atrás concediendo el dominio del juego al equipo de Flick. Así pues, y no es nada fácil, la mejor manera de sobrevivir ante el Barça es situarse a la distancia justa en la que no existan muchos espacios a las espaldas y, a su vez, no defender muy atrás.
3- LA SINCRONIZACIÓN ENTRE ARDA GÜLER Y MBAPPÉ
Es evidente que el Barça, como siempre, va a tener la línea defensiva muy alta. O lo que es lo mismo, muchos espacios en los que un velocista tan potente como Kylian Mbappé puede explotar si recibe balones en ventaja por delante de carrera. Para ello, necesita el buen pie de alguno de sus compañeros de la línea de medios. Y en ella, quien tiene más calidad técnica y más visión de juego de todos es Arda Güler. Además, tiene química con el francés tal y como demuestra que el gol de Mbappé a pase de Güler fue la secuencia de gol más repetida en la Liga pasada. Ambos se buscan y ambos están en buen momento.
4- DIOMANDÉ EN LA BANDA DE LAMINE YAMAL
Las circunstancias han hecho que el partido haga coincidir a Yan Diomandé con el jugador más desequilibrante del Barça. El extra del nuevo fichaje madridista respecto al Vinícius actual es, entre otras cosas, la solidaridad defensiva. Y es que, ante el Sevilla, el simple hecho de ayudar a su lateral le permitió al Madrid ser más sólido por fuera y, en consecuencia, tener que sacar menos a los mediocampistas del centro. Hoy su trabajo defensivo y sus repliegues de ayuda a Cucurella van a ser claves para minimizar el impacto de Lamine Yamal. Pero a la vez, desde la óptica madridista, será igualmente capital que el extremo pueda también tener incidencia arriba y estar activo en el intento de desborde. La situación de pocos efectivos en defensa que tiene ahora mismo el Barça le ofrece también una oportunidad. Viene con confianza de dos buenos encuentros. Será uno de los puntos cardinales del encuentro.
Deportes
