Ha copado podios. Paso a paso. Año a año. Como un reloj. Con una marcha imperial. Esa marcha que siempre está en peligro de extinción, que nunca termina de gustar en la cúpula de la World Athletics, donde su presidente, Sebastian Coe, tuerce el morro ante la especialidad. Pero ahí sigue la marcha. Y ahí sigue la principal estrella del atletismo español, la granadina María Pérez (30 años). Cuatro veces campeona del mundo, doble medallista olímpica en París 2024 y también campeona de Europa en 2018 Pérez inicia un ciclo que debe culminar en los Juegos de Los Ángeles 2028. Después, según ha admitido ella, llegará la maternidad y un nuevo mundo en el que el atletismo no tiene por qué ser la prioridad absoluta.
La granadina lidera al equipo español en la cita que arranca este lunes en Birmingham
Ha copado podios. Paso a paso. Año a año. Como un reloj. Con una marcha imperial. Esa marcha que siempre está en peligro de extinción, que nunca termina de gustar en la cúpula de la World Athletics, donde su presidente, Sebastian Coe, tuerce el morro ante la especialidad. Pero ahí sigue la marcha. Y ahí sigue la principal estrella del atletismo español, la granadina María Pérez (30 años). Cuatro veces campeona del mundo, doble medallista olímpica en París 2024 y también campeona de Europa en 2018 Pérez inicia un ciclo que debe culminar en los Juegos de Los Ángeles 2028. Después, según ha admitido ella, llegará la maternidad y un nuevo mundo en el que el atletismo no tiene por qué ser la prioridad absoluta.
Antes le quedan tres retos: el Europeo que arranca hoy en Birmingham (Inglaterra), el Mundial de Pekín del año que viene y los Juegos angelinos.
España presenta por primera vez en un Campeonato de Europa más mujeres que hombres
Pérez es el banderín de enganche de un equipo español con récord de participación (93) y que por primera vez en una cita continental cuenta con más mujeres (47) que hombres (46). El objetivo de la selección sería llegar a las diez medallas.
Pocas parecen más posibles que la de Pérez, que no participará hasta el sábado. Como siempre últimamente, hay novedades en la marcha. En esta ocasión Pérez compite en la distancia de medio maratón: 21,097 metros. Porque este año la marcha, que será toda en la jornada sabatina, se divide en medio maratón y maratón.
Pérez se ha preparado en Font Romeu y, aunque tuvo problemas en el sacro, demostró estar en forma al batir el récord de España de los 10.000 metros, en lo que supone la mejor marca mundial del año. “A veces me sorprende hasta a mí”, comenta su entrenador, Jacinto Garzón.
Después han venido entrenamientos machacones de calidad y todos los indicadores son satisfactorios, aunque esta temporada ha acumulado menos volumen al no tener que competir en dos pruebas (antes lo hacía en 20 km y en 35 km).
Con la vitrina a rebosar hay una razón que redobla su motivación. Su sana rivalidad con la italiana Antonella Palmisano, su amiga y a veces compañera de entrenamientos. Las dos saben al dedillo cómo se prepara la otra. No se esconden nada. La transalpina defiende el título conseguido en Roma hace dos años. “Ella hace que mejore no solo como atleta, sino también como persona. En compañía es mejor y aprendemos mucho la una de la otra. Es algo que nos pone fuertes a las dos”, señala Pérez, que tiene en Palmisano “una referente, un ídolo”.
Como referente es ella para el resto del equipo español, con otras bazas destacadas. En la marcha, también Paul McGrath. Y en la pista ahí están Quique Llopis en los 110 metros vallas, Dani Arce en los 3.000 metros obstáculos o Moha Attaoui, que quiere desquitarse de un año irregular, o David Barroso, ambos en 800. O el poderío español en los relevos, con el máximo exponente fijado en el 4×100 y el 4×400 femeninos. Llega el examen del año en un campeonato que suele ser un termómetro.
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