La filtración de los mensajes entre el exministro de Transportes Óscar Puente y el presidente Pedro Sánchez, a cuenta de como se gestionó su salida del Gobierno, ha generado un importante malestar en el Palacio de La Moncloa. Este miércoles, minutos después de la difusión de la conversación, el equipo de la secretaria de Estado de Comunicación trató de desactivar la amplificación de estos mensajes ya que «dejaban en mal lugar al presidente».Según ha podido saber ABC, altos cargos de Moncloa adscritos a la Secretaría de Estado de Comunicación, que dirige la valenciana Lydia del Canto, contactaron con media docena de comunicadores de distintos medios, principalmente cercanos al Gobierno, con el objetivo de desacreditar la información avanzada por LaSexta y confirmada posteriormente por este periódico.De acuerdo con la versión oficial de lo que ha ocurrido esta semana, con el supuesto mensaje con el que Puente comunicó a Sánchez su renuncia, la publicación de parte de la comunicación -que era más larga- se contempla en Moncloa como «una traición» al presidente. Fuentes gubernamentales afean al exministro que airease «una conversación privada» para «alardear» de que él tomó la decisión de dimitir, en contra de lo que se había llegado a decir de que lo hacía por la presión del presidente. No ha gustado que se difundiera la insistencia con la que le imploraba que no dimitiera.Ambos dirigentes, que mantuvieron un encuentro de más de tres horas el pasado fin de semana, paseando conjuntamente por los jardines del Palacio de la Moncloa y almorzando en el complejo presidencial, estuvieron en contacto en todo momento. Durante ese encuentro, en la misma línea del mensaje de Sánchez a Puente cuando le comunicó que estaba dimitiendo, el jefe del Ejecutivo le trató de convencer de que no se fuera. La misma tarde de su comparecencia en el Congreso, tras la recepción del mensaje, Pedro Sánchez le llamó sin éxito a modo de último intento. El exministro no le pudo responder al estar hablando en ese momento. La filtración de los mensajes entre el exministro de Transportes Óscar Puente y el presidente Pedro Sánchez, a cuenta de como se gestionó su salida del Gobierno, ha generado un importante malestar en el Palacio de La Moncloa. Este miércoles, minutos después de la difusión de la conversación, el equipo de la secretaria de Estado de Comunicación trató de desactivar la amplificación de estos mensajes ya que «dejaban en mal lugar al presidente».Según ha podido saber ABC, altos cargos de Moncloa adscritos a la Secretaría de Estado de Comunicación, que dirige la valenciana Lydia del Canto, contactaron con media docena de comunicadores de distintos medios, principalmente cercanos al Gobierno, con el objetivo de desacreditar la información avanzada por LaSexta y confirmada posteriormente por este periódico.De acuerdo con la versión oficial de lo que ha ocurrido esta semana, con el supuesto mensaje con el que Puente comunicó a Sánchez su renuncia, la publicación de parte de la comunicación -que era más larga- se contempla en Moncloa como «una traición» al presidente. Fuentes gubernamentales afean al exministro que airease «una conversación privada» para «alardear» de que él tomó la decisión de dimitir, en contra de lo que se había llegado a decir de que lo hacía por la presión del presidente. No ha gustado que se difundiera la insistencia con la que le imploraba que no dimitiera.Ambos dirigentes, que mantuvieron un encuentro de más de tres horas el pasado fin de semana, paseando conjuntamente por los jardines del Palacio de la Moncloa y almorzando en el complejo presidencial, estuvieron en contacto en todo momento. Durante ese encuentro, en la misma línea del mensaje de Sánchez a Puente cuando le comunicó que estaba dimitiendo, el jefe del Ejecutivo le trató de convencer de que no se fuera. La misma tarde de su comparecencia en el Congreso, tras la recepción del mensaje, Pedro Sánchez le llamó sin éxito a modo de último intento. El exministro no le pudo responder al estar hablando en ese momento.
La filtración de los mensajes entre el exministro de Transportes Óscar Puente y el presidente Pedro Sánchez, a cuenta de como se gestionó su salida del Gobierno, ha generado un importante malestar en el Palacio de La Moncloa. Este miércoles, minutos después de la difusión … de la conversación, el equipo de la secretaria de Estado de Comunicación trató de desactivar la amplificación de estos mensajes ya que «dejaban en mal lugar al presidente».
Según ha podido saber ABC, altos cargos de Moncloa adscritos a la Secretaría de Estado de Comunicación, que dirige la valenciana Lydia del Canto, contactaron con media docena de comunicadores de distintos medios, principalmente cercanos al Gobierno, con el objetivo de desacreditar la información avanzada por LaSexta y confirmada posteriormente por este periódico.
De acuerdo con la versión oficial de lo que ha ocurrido esta semana, con el supuesto mensaje con el que Puente comunicó a Sánchez su renuncia, la publicación de parte de la comunicación -que era más larga- se contempla en Moncloa como «una traición» al presidente. Fuentes gubernamentales afean al exministro que airease «una conversación privada» para «alardear» de que él tomó la decisión de dimitir, en contra de lo que se había llegado a decir de que lo hacía por la presión del presidente. No ha gustado que se difundiera la insistencia con la que le imploraba que no dimitiera.
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Ambos dirigentes, que mantuvieron un encuentro de más de tres horas el pasado fin de semana, paseando conjuntamente por los jardines del Palacio de la Moncloa y almorzando en el complejo presidencial, estuvieron en contacto en todo momento. Durante ese encuentro, en la misma línea del mensaje de Sánchez a Puente cuando le comunicó que estaba dimitiendo, el jefe del Ejecutivo le trató de convencer de que no se fuera. La misma tarde de su comparecencia en el Congreso, tras la recepción del mensaje, Pedro Sánchez le llamó sin éxito a modo de último intento. El exministro no le pudo responder al estar hablando en ese momento.
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