Club Atlético Osasuna ha emitido un comunicado en el que expresa su malestar frente a los dos organismos más importantes del fútbol español: La Liga y la Real Federación Española de Fútbol. Ya que considera que son la parte más perjudicada al no respetarse sus intereses y porque la situación ha sido tomada de manera unilateral.
El partido ha sido aplazado, por el mal estado del terreno de juego dada la presencia de un hongo, y se jugará el jueves 27 de agosto
Club Atlético Osasuna ha emitido un comunicado en el que expresa su malestar frente a los dos organismos más importantes del fútbol español: La Liga y la Real Federación Española de Fútbol. Ya que considera que son la parte más perjudicada al no respetarse sus intereses y porque la situación ha sido tomada de manera unilateral.

En primer lugar, el conjunto navarro deja claro que entiende la situación que ha llevado a cabo el aplazamiento del encuentro y que saben de los esfuerzos que ha realizado el Celta de Vigo. “El mal estado del terreno de juego por la presencia de un hongo impide la disputa del encuentro en la fecha inicialmente señalada a pesar de los esfuerzos realizados por el club local, circunstancia que Osasuna entiende y comprende”, señala el comunicado.
A continuación, muestran la verdadera razón de su enfado, y es que se consideran la parte más perjudicada, ya que, según ellos, tenían un acuerdo con el club vigués para jugar el partido en otra fecha. “La lógica de la situación, en la que Osasuna y sus aficionados son la parte más perjudicada, lleva a buscar un nuevo emplazamiento para el partido. Tanto Celta como Osasuna acordaron que los días 24 o 25 de septiembre, coincidiendo con el parón de selecciones”. Esta fecha era la elegida para “no sobrecargar el calendario y permitir la recuperación de los jugadores en un periodo sensible en cuanto a lesiones como es el inicio de temporada”.
Aún así, ni La Liga ni la RFEF han respetado la decisión de los clubes, que, según el comunicado de los rojillos, conocían perfectamente. “Tanto LaLiga como la RFEF eran conocedoras de la existencia de este acuerdo entre clubs. Sin embargo, ninguno de los organismos han sido sensibles a la petición realizada y han decidido, unilateralmente, que el partido se dispute el jueves 27 de agosto”.
Esta situación molesta especialmente a Osasuna porque ya tiene programado un partido para el día 24 de agosto frente al Levante, y La Liga no ha permitido el cambio de partido. “Nos obligan a jugar un partido el lunes 24 de agosto y otro el jueves 27 de agosto sin haber admitido siquiera la posibilidad de adelantar el encuentro Osasuna-Levante del 24 de agosto para dar más días de descanso”.
Para terminar, Osasuna cataloga como una falta de respeto de La Liga y la RFEF la nueva fecha y que, además, los dos primeros partidos como local los jueguen un lunes. “Además, que tanto LaLiga como la RFEF obvien la existencia de un acuerdo entre clubs para la disputa del encuentro es sencillamente una falta de respeto inadmisible. Falta de respeto que se une en este caso a la nula sensibilidad para modificar el señalamiento del Osasuna-Levante o la señalización en lunes de los dos primeros partidos como local esta temporada.
El conjunto navarro ya ha informado que devolverá el dinero correspondiente a las 153 entradas, del partido frente al Celta, a los aficionados que ya habían abonado el importe. Aunque no lo hace sin volver a lanzar un dardo a La Liga. “Pedimos disculpas a nuestros aficionados por la escasa antelación con la que La Liga ha tomado la decisión”, comenta en X Osasuna.
Ahora, ambos clubs deberán disputar el partido el próximo jueves 27 de agosto en Balaídos, a pesar del comunicado de Osasuna, que deberá jugar tres partidos en una misma semana, como si de una jornada intersemanal se tratase. Aunque, por mucho que sea como una jornada intersemanal, a estas alturas del campeonato tres partidos en siete días pueden provocar lesiones, y por eso no se hacen al inicio de la temporada.
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