Quién no desea llegar a los 70 u 80 años pudiendo subir escaleras, levantarse de una silla sin dificultad, cargar con la compra o simplemente caminar con seguridad sin necesidad de ayuda. Pues para aquellos que confíen en la suerte o tengan puestas todas las esperanzas en su herencia genética para poder moverse con autonomía, el traumatólogo Óscar Ares, especialista en lesiones traumáticas y cirugía ortopédica, les aconseja que durante la edad adulta hagan lo necesario por mantener una musculatura adecuada y cuidar la salud de los huesos, lo que puede marcar una diferencia importante en la calidad de vida futura. Y es que tal y como apunta «el mejor seguro para no depender de nadie a los 70 se empieza a pagar a los 40».Esto supone que para ser octogenarios con buena movilidad es necesario empezar a cuidarse décadas antes. Pero este especialista va más allá y asegura, en contra de lo que muchos creen desde hace 20 años, que «caminar 10.000 pasos no es suficiente ». ¿El motivo? Este traumatólogo apunta que hace dos décadas era habitual recomendar simplemente caminar a las personas mayores para mantenerse activas. «Sin embargo, tanto el estilo de vida como las expectativas de quienes llegan actualmente a los 70 años han cambiado. Es decir, actualmente no tienen los mismos propósitos que hace 20 años . Ya no pensamos en una persona sentada en la puerta de su casa viendo pasar a la gente. Actualmente, las personas mayores son individuos muy activos a los que les gusta viajar, caminar, moverse, hacer deporte y seguir siendo independientes. Y para lograrlo, caminar desde varias décadas antes puede no ser suficiente».Para este profesional la clave está en desarrollar una actividad física que incluya el trabajo de fuerza , no con el propósito de desarrollar músculo o mejorar el aspecto físico «sino de conservar una musculatura lo suficientemente fuerte como para afrontar acciones tan cotidianas como levantarse de una silla, subir escaleras, cargar peso o recuperar el equilibrio ante un tropiezo. Además -insiste-, la fuerza supone un estímulo para el hueso y puede formar parte de una estrategia destinada a mantener una buena salud musculoesquelética con el paso de los años. Llegar a esta etapa con una buena condición muscular y unos hábitos de ejercicio consolidados puede convertirse en una inversión para mantener la capacidad funcional durante las siguientes décadas».»Los cambios hormonales en la menopausia pueden favorecer la pérdida de masa ósea»Su recomendación se hace especialmente explicita cuando se refiere a las mujeres que se aproximan a la menopausia , ya que asegura que los cambios hormonales propios de esta etapa pueden favorecer una pérdida progresiva de masa ósea, aumentando el riesgo de osteoporosis y fracturas con el paso de los años.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Celia Lucas, terapeuta antiedad: «El rostro necesita entrenamiento igual que el cuerpo y ayuda a rejuvenecerlo» noticia Si Colágeno: el gran error que cometes si quieres mantenerlo noticia Si «Dormir bien, la herramienta de ‘biohacking’ más barata que existe»La clave es que se tenga la edad que se tenga « nunca es tarde para empezar -puntualiza-, quienes ya tienen 60, 70 años o más también pueden incorporar este tipo de ejercicio adaptándolo a su situación. Para los que quieran empezar desde ya mismo, Ares indica que trabajar la fuerza no significa necesariamente levantar grandes pesos ni entrenar como un deportista. »El ejercicio debe adaptarse a la edad, condición física y circunstancias de cada persona y puede realizarse mediante diferentes movimientos y resistencias. No hay excusas para comenzar si se quiere invertir en una buena longevidad y calidad de vida«, concluye. Quién no desea llegar a los 70 u 80 años pudiendo subir escaleras, levantarse de una silla sin dificultad, cargar con la compra o simplemente caminar con seguridad sin necesidad de ayuda. Pues para aquellos que confíen en la suerte o tengan puestas todas las esperanzas en su herencia genética para poder moverse con autonomía, el traumatólogo Óscar Ares, especialista en lesiones traumáticas y cirugía ortopédica, les aconseja que durante la edad adulta hagan lo necesario por mantener una musculatura adecuada y cuidar la salud de los huesos, lo que puede marcar una diferencia importante en la calidad de vida futura. Y es que tal y como apunta «el mejor seguro para no depender de nadie a los 70 se empieza a pagar a los 40».Esto supone que para ser octogenarios con buena movilidad es necesario empezar a cuidarse décadas antes. Pero este especialista va más allá y asegura, en contra de lo que muchos creen desde hace 20 años, que «caminar 10.000 pasos no es suficiente ». ¿El motivo? Este traumatólogo apunta que hace dos décadas era habitual recomendar simplemente caminar a las personas mayores para mantenerse activas. «Sin embargo, tanto el estilo de vida como las expectativas de quienes llegan actualmente a los 70 años han cambiado. Es decir, actualmente no tienen los mismos propósitos que hace 20 años . Ya no pensamos en una persona sentada en la puerta de su casa viendo pasar a la gente. Actualmente, las personas mayores son individuos muy activos a los que les gusta viajar, caminar, moverse, hacer deporte y seguir siendo independientes. Y para lograrlo, caminar desde varias décadas antes puede no ser suficiente».Para este profesional la clave está en desarrollar una actividad física que incluya el trabajo de fuerza , no con el propósito de desarrollar músculo o mejorar el aspecto físico «sino de conservar una musculatura lo suficientemente fuerte como para afrontar acciones tan cotidianas como levantarse de una silla, subir escaleras, cargar peso o recuperar el equilibrio ante un tropiezo. Además -insiste-, la fuerza supone un estímulo para el hueso y puede formar parte de una estrategia destinada a mantener una buena salud musculoesquelética con el paso de los años. Llegar a esta etapa con una buena condición muscular y unos hábitos de ejercicio consolidados puede convertirse en una inversión para mantener la capacidad funcional durante las siguientes décadas».»Los cambios hormonales en la menopausia pueden favorecer la pérdida de masa ósea»Su recomendación se hace especialmente explicita cuando se refiere a las mujeres que se aproximan a la menopausia , ya que asegura que los cambios hormonales propios de esta etapa pueden favorecer una pérdida progresiva de masa ósea, aumentando el riesgo de osteoporosis y fracturas con el paso de los años.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Celia Lucas, terapeuta antiedad: «El rostro necesita entrenamiento igual que el cuerpo y ayuda a rejuvenecerlo» noticia Si Colágeno: el gran error que cometes si quieres mantenerlo noticia Si «Dormir bien, la herramienta de ‘biohacking’ más barata que existe»La clave es que se tenga la edad que se tenga « nunca es tarde para empezar -puntualiza-, quienes ya tienen 60, 70 años o más también pueden incorporar este tipo de ejercicio adaptándolo a su situación. Para los que quieran empezar desde ya mismo, Ares indica que trabajar la fuerza no significa necesariamente levantar grandes pesos ni entrenar como un deportista. »El ejercicio debe adaptarse a la edad, condición física y circunstancias de cada persona y puede realizarse mediante diferentes movimientos y resistencias. No hay excusas para comenzar si se quiere invertir en una buena longevidad y calidad de vida«, concluye.
Quién no desea llegar a los 70 u 80 años pudiendo subir escaleras, levantarse de una silla sin dificultad, cargar con la compra o simplemente caminar con seguridad sin necesidad de ayuda. Pues para aquellos que confíen en la suerte o tengan puestas todas las … esperanzas en su herencia genética para poder moverse con autonomía, el traumatólogo Óscar Ares, especialista en lesiones traumáticas y cirugía ortopédica, les aconseja que durante la edad adulta hagan lo necesario por mantener una musculatura adecuada y cuidar la salud de los huesos, lo que puede marcar una diferencia importante en la calidad de vida futura. Y es que tal y como apunta «el mejor seguro para no depender de nadie a los 70 se empieza a pagar a los 40».
Esto supone que para ser octogenarios con buena movilidad es necesario empezar a cuidarse décadas antes. Pero este especialista va más allá y asegura, en contra de lo que muchos creen desde hace 20 años, que «caminar 10.000 pasos no es suficiente».
¿El motivo? Este traumatólogo apunta que hace dos décadas era habitual recomendar simplemente caminar a las personas mayores para mantenerse activas. «Sin embargo, tanto el estilo de vida como las expectativas de quienes llegan actualmente a los 70 años han cambiado. Es decir, actualmente no tienen los mismos propósitos que hace 20 años. Ya no pensamos en una persona sentada en la puerta de su casa viendo pasar a la gente. Actualmente, las personas mayores son individuos muy activos a los que les gusta viajar, caminar, moverse, hacer deporte y seguir siendo independientes. Y para lograrlo, caminar desde varias décadas antes puede no ser suficiente».
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Para este profesional la clave está en desarrollar una actividad física que incluya el trabajo de fuerza, no con el propósito de desarrollar músculo o mejorar el aspecto físico «sino de conservar una musculatura lo suficientemente fuerte como para afrontar acciones tan cotidianas como levantarse de una silla, subir escaleras, cargar peso o recuperar el equilibrio ante un tropiezo. Además -insiste-, la fuerza supone un estímulo para el hueso y puede formar parte de una estrategia destinada a mantener una buena salud musculoesquelética con el paso de los años. Llegar a esta etapa con una buena condición muscular y unos hábitos de ejercicio consolidados puede convertirse en una inversión para mantener la capacidad funcional durante las siguientes décadas».

«Los cambios hormonales en la menopausia pueden favorecer la pérdida de masa ósea»
Su recomendación se hace especialmente explicita cuando se refiere a las mujeres que se aproximan a la menopausia, ya que asegura que los cambios hormonales propios de esta etapa pueden favorecer una pérdida progresiva de masa ósea, aumentando el riesgo de osteoporosis y fracturas con el paso de los años.
La clave es que se tenga la edad que se tenga «nunca es tarde para empezar -puntualiza-, quienes ya tienen 60, 70 años o más también pueden incorporar este tipo de ejercicio adaptándolo a su situación. Para los que quieran empezar desde ya mismo, Ares indica que trabajar la fuerza no significa necesariamente levantar grandes pesos ni entrenar como un deportista. »El ejercicio debe adaptarse a la edad, condición física y circunstancias de cada persona y puede realizarse mediante diferentes movimientos y resistencias. No hay excusas para comenzar si se quiere invertir en una buena longevidad y calidad de vida«, concluye.
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