Ramona Gorraiz es la prueba de que la edad solo es un número. A sus 85 años recién cumplidos , tiene una vitalidad, una energía y una actitud de la que pocos pueden presumir. Y es que ha convertido el cuidado personal y la salud en los pilares fundamentales de su día a día.Apostar por hábitos saludables no solo le ha ayudado a encontrarse bien físicamente, sino también a fortalecer su bienestar emocional. Ramona se define como una mujer «empoderada» y muy segura de sí misma. «Me quiero tanto», declara en una entrevista para el pódcast ‘Tengo un Plan’ .Gracias a sus rutinas, ha aprendido a priorizarse, a reforzar su autoestima y a aforntar cada etapa con una mirada más positiva. Pero la pregunta es: ¿cuál es el truco? Ramona lo tiene claro: hacer deporte cada día y comer bien .«El gimnasio es mi templo. Voy todos los días menos los sábados y domingos. Eso de llegar a la vejez hecha polvo no me gusta nada» Ramona, 85 añosEn la charla, ha asegurado que el gimnasio es su templo . «Voy todos los días excepto los sábados y domingos. Hago pesas, trabajo glúteos… Una semana entreno pierna, otra la espalda. Yo quiero estar activa, aunque haya que sufrir un poco. Eso de llegar a la vejez hecha polvo no me gusta nada », declara. Más allá de eso, la mujer considera que solo es posible verse mejor si el entrenamiento se combina con una buena alimentación . «Es fundamental», confirma. Por ejemplo, ella ha decidido desterrar el dulce de su dieta . «No me gusta y ya no estoy acostumbrada a comerlo, no lo suelo comprar», apunta.La cena que toma cada día Ramona para mantenerse en forma a los 85 añosRamona reconoce que ella es muy de «puchero». «Me gusta mucho. También me hago purés de verdura », añade. Además, revela que antes tomaba la fruta por la mañana en forma de zumo, aunque lo dejó porque se sentía muy hinchada. Por ello, decidió consumirla por la noche. «Me preparo una ensalada de fruta en un bol grande. Le pongo una naranja, una manzana, plátano y seis o siete tomates cherry. También le añado remolacha, vinagre de manzana o balsámico, un poco de sal y aceite de oliva», explica. Pero esto no es todo. La mujer incorpora un ingrediente más para que sea un plato repleto de beneficios. «El remate, chicas, es omega 3. Una lata de sardinas bien escurridas por encima. Riquísimo no, lo siguiente », concluye. MÁS INFORMACIÓN noticia No Los suplementos de Ramona, abuela de 84 años, para prevenir el envejecimiento noticia No Ramona, 84 años, indica el alimento que ha eliminado de su dieta para no engordar noticia No Ramona, viuda de 84 años, sobre lo que aprendió tras la muerte de su marido: «Mi vida era un caos» noticia No «Mis amigas me preguntan cómo es posible que tenga este cuerpazo y esta salud»A su edad, ha llegado a la conclusión de que lucir un buen físico o no es trabajo de uno mismo. «Depende de lo que compres. Si llenas la nevera de porquería, seguro que engordas », sentencia. Ramona Gorraiz es la prueba de que la edad solo es un número. A sus 85 años recién cumplidos , tiene una vitalidad, una energía y una actitud de la que pocos pueden presumir. Y es que ha convertido el cuidado personal y la salud en los pilares fundamentales de su día a día.Apostar por hábitos saludables no solo le ha ayudado a encontrarse bien físicamente, sino también a fortalecer su bienestar emocional. Ramona se define como una mujer «empoderada» y muy segura de sí misma. «Me quiero tanto», declara en una entrevista para el pódcast ‘Tengo un Plan’ .Gracias a sus rutinas, ha aprendido a priorizarse, a reforzar su autoestima y a aforntar cada etapa con una mirada más positiva. Pero la pregunta es: ¿cuál es el truco? Ramona lo tiene claro: hacer deporte cada día y comer bien .«El gimnasio es mi templo. Voy todos los días menos los sábados y domingos. Eso de llegar a la vejez hecha polvo no me gusta nada» Ramona, 85 añosEn la charla, ha asegurado que el gimnasio es su templo . «Voy todos los días excepto los sábados y domingos. Hago pesas, trabajo glúteos… Una semana entreno pierna, otra la espalda. Yo quiero estar activa, aunque haya que sufrir un poco. Eso de llegar a la vejez hecha polvo no me gusta nada », declara. Más allá de eso, la mujer considera que solo es posible verse mejor si el entrenamiento se combina con una buena alimentación . «Es fundamental», confirma. Por ejemplo, ella ha decidido desterrar el dulce de su dieta . «No me gusta y ya no estoy acostumbrada a comerlo, no lo suelo comprar», apunta.La cena que toma cada día Ramona para mantenerse en forma a los 85 añosRamona reconoce que ella es muy de «puchero». «Me gusta mucho. También me hago purés de verdura », añade. Además, revela que antes tomaba la fruta por la mañana en forma de zumo, aunque lo dejó porque se sentía muy hinchada. Por ello, decidió consumirla por la noche. «Me preparo una ensalada de fruta en un bol grande. Le pongo una naranja, una manzana, plátano y seis o siete tomates cherry. También le añado remolacha, vinagre de manzana o balsámico, un poco de sal y aceite de oliva», explica. Pero esto no es todo. La mujer incorpora un ingrediente más para que sea un plato repleto de beneficios. «El remate, chicas, es omega 3. Una lata de sardinas bien escurridas por encima. Riquísimo no, lo siguiente », concluye. MÁS INFORMACIÓN noticia No Los suplementos de Ramona, abuela de 84 años, para prevenir el envejecimiento noticia No Ramona, 84 años, indica el alimento que ha eliminado de su dieta para no engordar noticia No Ramona, viuda de 84 años, sobre lo que aprendió tras la muerte de su marido: «Mi vida era un caos» noticia No «Mis amigas me preguntan cómo es posible que tenga este cuerpazo y esta salud»A su edad, ha llegado a la conclusión de que lucir un buen físico o no es trabajo de uno mismo. «Depende de lo que compres. Si llenas la nevera de porquería, seguro que engordas », sentencia.

Ramona Gorraiz es la prueba de que la edad solo es un número. A sus 85 años recién cumplidos, tiene una vitalidad, una energía y una actitud de la que pocos pueden presumir. Y es que ha convertido el cuidado personal y la salud en los pilares fundamentales de su día a día.
Apostar por hábitos saludables no solo le ha ayudado a encontrarse bien físicamente, sino también a fortalecer su bienestar emocional. Ramona se define como una mujer «empoderada» y muy segura de sí misma. «Me quiero tanto», declara en una entrevista para el pódcast ‘Tengo un Plan’.
Gracias a sus rutinas, ha aprendido a priorizarse, a reforzar su autoestima y a aforntar cada etapa con una mirada más positiva. Pero la pregunta es: ¿cuál es el truco? Ramona lo tiene claro: hacer deporte cada día y comer bien.

«El gimnasio es mi templo. Voy todos los días menos los sábados y domingos. Eso de llegar a la vejez hecha polvo no me gusta nada»
Ramona, 85 años
En la charla, ha asegurado que el gimnasio es su templo. «Voy todos los días excepto los sábados y domingos. Hago pesas, trabajo glúteos… Una semana entreno pierna, otra la espalda. Yo quiero estar activa, aunque haya que sufrir un poco. Eso de llegar a la vejez hecha polvo no me gusta nada», declara.
Más allá de eso, la mujer considera que solo es posible verse mejor si el entrenamiento se combina con una buena alimentación. «Es fundamental», confirma. Por ejemplo, ella ha decidido desterrar el dulce de su dieta. «No me gusta y ya no estoy acostumbrada a comerlo, no lo suelo comprar», apunta.
La cena que toma cada día Ramona para mantenerse en forma a los 85 años
Ramona reconoce que ella es muy de «puchero». «Me gusta mucho. También me hago purés de verdura», añade. Además, revela que antes tomaba la fruta por la mañana en forma de zumo, aunque lo dejó porque se sentía muy hinchada. Por ello, decidió consumirla por la noche. «Me preparo una ensalada de fruta en un bol grande. Le pongo una naranja, una manzana, plátano y seis o siete tomates cherry. También le añado remolacha, vinagre de manzana o balsámico, un poco de sal y aceite de oliva», explica.
Pero esto no es todo. La mujer incorpora un ingrediente más para que sea un plato repleto de beneficios. «El remate, chicas, es omega 3. Una lata de sardinas bien escurridas por encima. Riquísimo no, lo siguiente», concluye.
A su edad, ha llegado a la conclusión de que lucir un buen físico o no es trabajo de uno mismo. «Depende de lo que compres. Si llenas la nevera de porquería, seguro que engordas», sentencia.
RSS de noticias de bienestar
