Segundo registro de los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil en el laboratorio bajo sospecha por el brote de peste porcina , el IRTA-CreSa, ubicado en Cerdanyola (Barcelona), a menos de un kilómetro de donde se hallaron los primeros jabalíes infectados y que lleva años estudiando este agente patógeno. Este segunda intervención policial, que se llevó a cabo ayer, martes, avanzada por ‘El País’ y confirmada a este diario por fuentes policiales, se produce seis meses después de que los agentes, por orden del juzgado que investiga el origen del virus, se desplegasen en sus instalaciones, en el marco de unas pesquisas por un supuesto delito contra el medioambiente. Así también lo ha confirmado el propio laboratorio a través de un comunicado esta tarde, en el que explican que este martes se llevaron a cabo «nuevas diligencias» en el marco de la investigación del Juzgado de Instrucción 2 de Cerdanyola del Vallès. que trata de esclarecer el origen del brote. Apuntan así que desde el primer momento su actitud es de máxima transparencia y colaboración con las autoridades, también ante cualquier nuevo requerimiento. Indican además que, en paralelo a la investigación judicial, se han llevado a cabo diversas evaluaciones técnicas independientes con el objetivo de esclarecer el origen del brote y verificar las condiciones de bioseguridad de las instalaciones. Recuerdan que el Govern encargó una auditoría externa sobre los protocolos de bioseguridad y el funcionamiento del IRTA-CReSA. Auditoría que revisó los sistemas de contención biológica, los controles de acceso, la trazabilidad de las muestras, la gestión de los residuos biológicos, los procedimientos de trabajo y el cumplimiento de la normativa aplicable, y cuyas conclusiones avalaron la solidez de los protocolos, sin detectar incidencias que apuntaran a una posible salida del virus desde el centro.Noticia relacionada general No No Los jabalíes de Collserola siguen penetrando en Barcelona y un ejemplar supera por primera vez el límite de la Gran Via Àlex GubernTambién, a petición del Departamento de Agricultura, el Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) llevó a cabo un análisis genómico comparativo entre el virus detectado en los jabalíes afectados y las cepas con las que trabaja el IRTA-CReSA. Los resultados, publicados a finales de diciembre, concluyeron que no había coincidencia genética entre ninguna de las muestras con las que trabaja el IRTA-CReSA y el virus causante del brote.Además, el Ministerio del ramo, con el apoyo del laboratorio nacional de referencia y de los expertos veterinarios de la Comisión Europea, impulsó una investigación independiente que incluyó nuevas secuenciaciones genómicas y una inspección técnica de las instalaciones. El informe oficial, publicado el pasado 9 de febrero, confirmó que las cepas utilizadas en el IRTA-CReSA no coincidían con la responsable del brote y que no se habían identificado deficiencias estructurales ni incidencias en los protocolos de bioseguridad que permitieran atribuir el origen del brote al centro.Cabe recordar que también ayer, la Guardia Civil registró en Madrid un edificio pertenenciente al CSIC, en concreto, el Centro de Biología Molecular (CBM) Severo Ochoa, en unas pesquisas también relacionadas con la peste porcina. Desde hace unos meses, para tratar de acabar con el brote declarado el pasado diciembre, la Generalitat ordenó pasar a la erradicación de jabalíes para conseguir vaciar de ejemplares la zona de vigilancia, es decir, en un radio de seis kilómetros del origen del foco. Las características de la zona, en el entorno de la montaña de Collserola y con zonas altamente pobladas, dificultan un plan que, se ha recordado, se desarrolla de acuerdo con lo pactado con el Ministerio de Agricultura y la Comisión Europea. Segundo registro de los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil en el laboratorio bajo sospecha por el brote de peste porcina , el IRTA-CreSa, ubicado en Cerdanyola (Barcelona), a menos de un kilómetro de donde se hallaron los primeros jabalíes infectados y que lleva años estudiando este agente patógeno. Este segunda intervención policial, que se llevó a cabo ayer, martes, avanzada por ‘El País’ y confirmada a este diario por fuentes policiales, se produce seis meses después de que los agentes, por orden del juzgado que investiga el origen del virus, se desplegasen en sus instalaciones, en el marco de unas pesquisas por un supuesto delito contra el medioambiente. Así también lo ha confirmado el propio laboratorio a través de un comunicado esta tarde, en el que explican que este martes se llevaron a cabo «nuevas diligencias» en el marco de la investigación del Juzgado de Instrucción 2 de Cerdanyola del Vallès. que trata de esclarecer el origen del brote. Apuntan así que desde el primer momento su actitud es de máxima transparencia y colaboración con las autoridades, también ante cualquier nuevo requerimiento. Indican además que, en paralelo a la investigación judicial, se han llevado a cabo diversas evaluaciones técnicas independientes con el objetivo de esclarecer el origen del brote y verificar las condiciones de bioseguridad de las instalaciones. Recuerdan que el Govern encargó una auditoría externa sobre los protocolos de bioseguridad y el funcionamiento del IRTA-CReSA. Auditoría que revisó los sistemas de contención biológica, los controles de acceso, la trazabilidad de las muestras, la gestión de los residuos biológicos, los procedimientos de trabajo y el cumplimiento de la normativa aplicable, y cuyas conclusiones avalaron la solidez de los protocolos, sin detectar incidencias que apuntaran a una posible salida del virus desde el centro.Noticia relacionada general No No Los jabalíes de Collserola siguen penetrando en Barcelona y un ejemplar supera por primera vez el límite de la Gran Via Àlex GubernTambién, a petición del Departamento de Agricultura, el Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) llevó a cabo un análisis genómico comparativo entre el virus detectado en los jabalíes afectados y las cepas con las que trabaja el IRTA-CReSA. Los resultados, publicados a finales de diciembre, concluyeron que no había coincidencia genética entre ninguna de las muestras con las que trabaja el IRTA-CReSA y el virus causante del brote.Además, el Ministerio del ramo, con el apoyo del laboratorio nacional de referencia y de los expertos veterinarios de la Comisión Europea, impulsó una investigación independiente que incluyó nuevas secuenciaciones genómicas y una inspección técnica de las instalaciones. El informe oficial, publicado el pasado 9 de febrero, confirmó que las cepas utilizadas en el IRTA-CReSA no coincidían con la responsable del brote y que no se habían identificado deficiencias estructurales ni incidencias en los protocolos de bioseguridad que permitieran atribuir el origen del brote al centro.Cabe recordar que también ayer, la Guardia Civil registró en Madrid un edificio pertenenciente al CSIC, en concreto, el Centro de Biología Molecular (CBM) Severo Ochoa, en unas pesquisas también relacionadas con la peste porcina. Desde hace unos meses, para tratar de acabar con el brote declarado el pasado diciembre, la Generalitat ordenó pasar a la erradicación de jabalíes para conseguir vaciar de ejemplares la zona de vigilancia, es decir, en un radio de seis kilómetros del origen del foco. Las características de la zona, en el entorno de la montaña de Collserola y con zonas altamente pobladas, dificultan un plan que, se ha recordado, se desarrolla de acuerdo con lo pactado con el Ministerio de Agricultura y la Comisión Europea.
Barcelona
Segundo registro de los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil en el laboratorio bajo sospecha por el brote de peste porcina, el IRTA-CreSa, ubicado en Cerdanyola (Barcelona), a menos de un kilómetro de donde se hallaron los primeros jabalíes infectados y … que lleva años estudiando este agente patógeno. Este segunda intervención policial, que se llevó a cabo ayer, martes, avanzada por ‘El País’ y confirmada a este diario por fuentes policiales, se produce seis meses después de que los agentes, por orden del juzgado que investiga el origen del virus, se desplegasen en sus instalaciones, en el marco de unas pesquisas por un supuesto delito contra el medioambiente.
Todo ello, después de que el Ministerio de Agricultura apuntase que el brote podía haber tenido su origen en las instalaciones del CreSa. Fue así como comenzó la investigación que tutela el Juzgado de Instrucción 2 de Cerdanyola del Vallès.
También ayer, la Guardia Civil registró en Madrid un edificio vinculado al CSIC, en unas pesquisas también relacionadas con la peste porcina.
Desde hace unos meses, para tratar de acabar conl brote declarado el pasado diciembre, la Generalitat ordenó pasar a la erradicación de jabalíes para conseguir vaciar de ejemplares la zona de vigilancia, es decir, en un radio de seis kilómetros del origen del foco. Las características de la zona, en el entorno de la montaña de Collserola y con zonas altamente pobladas, dificultan un plan que, se ha recordado, se desarrolla de acuerdo con lo pactado con el Ministerio de Agricultura y la Comisión Europea.
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