España jugará la final de un Mundial por segunda vez en la historia. Y, como en el 2010, lo hará con el reconocimiento del mundo futbolístico. Algo que hace inevitable la comparación. Porque la España actual tiene diversas similitudes con la de entonces. De Sudáfrica a Nueva York, de Del Bosque a De la Fuente; pero, sobre todo, del balón al balón
‘La roja’ presenta muchas similitudes y alguna diferencia con la campeona de hace 16 años
España jugará la final de un Mundial por segunda vez en la historia. Y, como en el 2010, lo hará con el reconocimiento del mundo futbolístico. Algo que hace inevitable la comparación. Porque la España actual tiene diversas similitudes con la de entonces. De Sudáfrica a Nueva York, de Del Bosque a De la Fuente; pero, sobre todo, del balón al balón
EL BALÓN COMO EJE
La idea es invariable. Ningún rival condicionó los planteamientos de Vicente del Bosque de la misma manera que nadie condiciona los de Luis de la Fuente. Un plan basado en tener el balón el máximo de tiempo, recuperarlo lo antes posible y buscar el gol siempre.
LA MISMA ESTRUCTURA.
Con matices, pero el sistema es el mismo. Los laterales de la final del 2010 (Ramos y Capdevila) explotaban la banda igual que Pedro Porro y Cucurella. La pareja de centrales (Puyol y Piqué), imperiales defendiendo con metros atrás, iniciando el juego y tan excelentemente coordinados entre ellos como Cubarsí y Laporte. En el medio, las tres alturas distintas con Rodri como el Busquets de esos tiempos, con Fabián como Xabi Alonso y con Dani Olmo (más ofensivo) desarrollando el rol de Xavi. Un extremo abierto (entonces Pedro, ahora Lamine), un goleador móvil (Villa en el rol actual de Oyarzabal) y un falso extremo (ahora Baena, en el 2010 Andrés Iniesta).

DEFENDER LEJOS ES DEFENDER MEJOR
Otra coincidencia se da en la manera de defender. Porque la línea defensiva juega lo más arriba posible para compactar al máximo el bloque. El primer estímulo siempre es defender hacia adelante o incluso anticipar. La pareja Puyol-Piqué comandó la retaguardia que menos tiempo pasó en campo propio en el 2010 y la dupla Cubarsí-Laporte jerarquiza a la selección que, hasta hoy, más tiempo pasa en el último tercio (36% del total). Además, los dos equipos coinciden en una extraordinaria robustez. La España del 2010 completó el campeonato con tan solo dos goles encajados y, la actual, únicamente contabiliza uno.
GRAN JUEGO INTERIOR
Ambos conjuntos destacaron y destacan por la gran capacidad para triangular, filtrar pases y asociarse en corto. La selección española fue la que más posesión registró, así como la que más se relacionó en el 2010, y el patrón se repite en el 2026. Con un 63,9% de media, España es la que más posesión tiene de todos los equipos que han accedido a la fase final y acumula una media de 603 pases por encuentro.

INERCIA GANADORA
Venir de ganar la Eurocopa transmitió entonces e impregna ahora una seguridad enorme. Eso sí, mientras en el 2010 la selección estaba formada por futbolistas consagrados, la media de la actual es de apenas 26,4 años.
Pero la España que luchará por la segunda estrella también cuenta con factores que la hacen única.
SE ORDENA ANTES
No precisa sumar tantos pases para situarse en las distancias y las ubicaciones perfectas para atacar en posicional y, a la vez, estar listos para cuando alguien pierde el balón. El puzle se organiza con tal ligereza que se hace difícil diferenciar entre la fase de construcción y la de creación.

JUEGO DE DOS VELOCIDADES
La España de ahora tiene menos paciencia que la del 2010, pero entiende los ritmos tan bien como aquella. Cuándo juntar pases en una zona para después sorprender, cuándo bajar el ritmo o cuándo acelerar. El gol de Mikel Merino ante Portugal o el de Pedro Porro ante Francia son dos demostraciones perfectas.
MÁS VERTICALIDAD.
Si el primer espacio ya es bueno, se ataca sin dudar. Y es que se trata de un equipo más directo. La media de pases por posesión en la semifinal ante Francia fue de seis, mientras que, en las semifinales del 2010 ante Alemania, se elevó a los nueve.
UNA ESTRELLA MUNDIAL
Otro punto diferencial es Lamine Yamal. Porque son dos equipos corales de un nivel colectivo espectacular, pero, mientras en el 2010 la altura cualitativa era enorme y repartida, la España del 2026 cuenta con una figura mundial tanto futbolística como mediáticamente.
De Sudáfrica a Nueva York. De Del Bosque a De la Fuente. De Casillas, Puyol, Xavi o Iniesta a Unai Simón, Cubarsí, Rodri, Lamine o Dani Olmo. De la innovación a la estética. De la paciencia a la interpretación. Y, sobre todo, del balón al balón. Del 2010 al 2026.
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