Como ya lo había anunciado por carta oficial a la ministra de Infancia, Sira Rego, el vicepresidente primero de la Junta de Castilla y León y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Carlos Pollán (Vox), volvía a ratificarse en su postura, y de viva voz incidía este martes en que ni él ni su equipo acudirán a reunión alguna con el Gobierno central con el reparto de menores migrantes sobre la mesa. Por más que, reconocía, le parezca «muy bien» que los consejeros del PP -su socio en varios gobiernos- sí acuda.Pollán incidía en su rechazo a la derivación a las comunidades de los llegados de forma masiva los pasado 30 y 31 de julio a Ceuta. «Es lo que dice el pacto» , recalcaba Pollán, quien defendía que como miembro y representante del Ejecutivo autonómico la posición de la Comunidad es de «oposición total» a ese reparto. Ese acuerdo firmado con el PP recoge «que nos vamos a oponer frontalmente y es lo que vamos a hacer», subrayaba el dirigente de la formación de Santiago Abascal en declaraciones recogidas por Ical.Ese pacto « especifica claramente la oposición frontal a esas ayudas, a ese reparto de inmigración ilegal», sostenía Pollán, en relación a la «invasión» que el pueblo ceutí «sigue sufriendo». Y ante la que, apostillaba, «la Junta de Castilla y León y el Gobierno de la Junta se va a oponer frontalmente a cualquier política que suponga ese reparto de menores y que no suponga cortar el problema que tenemos con la inmigración ilegal».Al igual que en la carta enviada al Ministerio, Pollán instaba al Gobierno central a que cumpla la Ley de Extranjería, que «obliga a tratar individualizadamente a todos los expedientes de todos esos supuestos menores», por lo que ha de « comprobar si de verdad todos son menores o todos los que se dicen son menores, lo que dice es que tienen que retornar a Marruecos, por la vía de reunificación familiar o, si no, por la vía de la institución tutelante marroquí que tenga que hacerse cargo de todos esos menores», recoge Ep durante el acto de entrega de un camión con pulpa de remolacha, en colaboración con Acor, a una explotación de la provincia de León afectada por los incendios.«No abandonar responsabilidades»Mientras, desde el PSOE de Castilla y León, su secretario general, Carlos Martínez volvía a reclamar al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y al Partido Popular que abandonen el «trilerismo político» con la crisis migratoria acaecida en Ceuta y que «cumplan con la legalidad», acogiendo la cuota de menores migrantes que le corresponda a Castilla y León según se acuerde en la próxima Conferencia Sectorial de Infancia.Antes de una visita a una granja agrícola en Aldea de San Miguel (Valladolid), afectada por la enfermedad de Newcastle, Martínez advertía de que el Ejecutivo castellano y leonés «no puede abandonar sus responsabilidades» dejando de acudir a la cita en el Ministerio, ya que «la crisis humanitaria, de seguridad y social que está viviendo» la ciudad autónoma de Ceuta «es corresponsabilidad de todos». «No puede dejar esa silla vacía», clamaba Martínez, quien reconocía que si bien se puede «discrepar de las medidas» , lo que no se puede es quedar «al margen de la ley» al negarse a una redistribución de menores que es «absolutamente básica para entender el concepto de cohesión territorial y social en un país como el nuestro».«Legalidad, legalidad y legalidad», exigía, a la vez que Martínez consideraba que Mañueco «no puede abandonar a su suerte a esos menores ni quedarse de brazos cruzados o tumbado en esa tumbona que no sabemos donde está». «Tiene que asumir esas responsabilidades y no adaptarse a la agenda política de la extrema derecha », sentenciaba. Como ya lo había anunciado por carta oficial a la ministra de Infancia, Sira Rego, el vicepresidente primero de la Junta de Castilla y León y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Carlos Pollán (Vox), volvía a ratificarse en su postura, y de viva voz incidía este martes en que ni él ni su equipo acudirán a reunión alguna con el Gobierno central con el reparto de menores migrantes sobre la mesa. Por más que, reconocía, le parezca «muy bien» que los consejeros del PP -su socio en varios gobiernos- sí acuda.Pollán incidía en su rechazo a la derivación a las comunidades de los llegados de forma masiva los pasado 30 y 31 de julio a Ceuta. «Es lo que dice el pacto» , recalcaba Pollán, quien defendía que como miembro y representante del Ejecutivo autonómico la posición de la Comunidad es de «oposición total» a ese reparto. Ese acuerdo firmado con el PP recoge «que nos vamos a oponer frontalmente y es lo que vamos a hacer», subrayaba el dirigente de la formación de Santiago Abascal en declaraciones recogidas por Ical.Ese pacto « especifica claramente la oposición frontal a esas ayudas, a ese reparto de inmigración ilegal», sostenía Pollán, en relación a la «invasión» que el pueblo ceutí «sigue sufriendo». Y ante la que, apostillaba, «la Junta de Castilla y León y el Gobierno de la Junta se va a oponer frontalmente a cualquier política que suponga ese reparto de menores y que no suponga cortar el problema que tenemos con la inmigración ilegal».Al igual que en la carta enviada al Ministerio, Pollán instaba al Gobierno central a que cumpla la Ley de Extranjería, que «obliga a tratar individualizadamente a todos los expedientes de todos esos supuestos menores», por lo que ha de « comprobar si de verdad todos son menores o todos los que se dicen son menores, lo que dice es que tienen que retornar a Marruecos, por la vía de reunificación familiar o, si no, por la vía de la institución tutelante marroquí que tenga que hacerse cargo de todos esos menores», recoge Ep durante el acto de entrega de un camión con pulpa de remolacha, en colaboración con Acor, a una explotación de la provincia de León afectada por los incendios.«No abandonar responsabilidades»Mientras, desde el PSOE de Castilla y León, su secretario general, Carlos Martínez volvía a reclamar al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y al Partido Popular que abandonen el «trilerismo político» con la crisis migratoria acaecida en Ceuta y que «cumplan con la legalidad», acogiendo la cuota de menores migrantes que le corresponda a Castilla y León según se acuerde en la próxima Conferencia Sectorial de Infancia.Antes de una visita a una granja agrícola en Aldea de San Miguel (Valladolid), afectada por la enfermedad de Newcastle, Martínez advertía de que el Ejecutivo castellano y leonés «no puede abandonar sus responsabilidades» dejando de acudir a la cita en el Ministerio, ya que «la crisis humanitaria, de seguridad y social que está viviendo» la ciudad autónoma de Ceuta «es corresponsabilidad de todos». «No puede dejar esa silla vacía», clamaba Martínez, quien reconocía que si bien se puede «discrepar de las medidas» , lo que no se puede es quedar «al margen de la ley» al negarse a una redistribución de menores que es «absolutamente básica para entender el concepto de cohesión territorial y social en un país como el nuestro».«Legalidad, legalidad y legalidad», exigía, a la vez que Martínez consideraba que Mañueco «no puede abandonar a su suerte a esos menores ni quedarse de brazos cruzados o tumbado en esa tumbona que no sabemos donde está». «Tiene que asumir esas responsabilidades y no adaptarse a la agenda política de la extrema derecha », sentenciaba.
Como ya lo había anunciado por carta oficial a la ministra de Infancia, Sira Rego, el vicepresidente primero de la Junta de Castilla y León y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Carlos Pollán (Vox), volvía a ratificarse en su postura, y de … viva voz incidía este martes en que ni él ni su equipo acudirán a reunión alguna con el Gobierno central con el reparto de menores migrantes sobre la mesa. Por más que, reconocía, le parezca «muy bien» que los consejeros del PP -su socio en varios gobiernos- sí acuda.
Pollán incidía en su rechazo a la derivación a las comunidades de los llegados de forma masiva los pasado 30 y 31 de julio a Ceuta. «Es lo que dice el pacto», recalcaba Pollán, quien defendía que como miembro y representante del Ejecutivo autonómico la posición de la Comunidad es de «oposición total» a ese reparto. Ese acuerdo firmado con el PP recoge «que nos vamos a oponer frontalmente y es lo que vamos a hacer», subrayaba el dirigente de la formación de Santiago Abascal en declaraciones recogidas por Ical.
Ese pacto «especifica claramente la oposición frontal a esas ayudas, a ese reparto de inmigración ilegal», sostenía Pollán, en relación a la «invasión» que el pueblo ceutí «sigue sufriendo». Y ante la que, apostillaba, «la Junta de Castilla y León y el Gobierno de la Junta se va a oponer frontalmente a cualquier política que suponga ese reparto de menores y que no suponga cortar el problema que tenemos con la inmigración ilegal».
Al igual que en la carta enviada al Ministerio, Pollán instaba al Gobierno central a que cumpla la Ley de Extranjería, que «obliga a tratar individualizadamente a todos los expedientes de todos esos supuestos menores», por lo que ha de «comprobar si de verdad todos son menores o todos los que se dicen son menores, lo que dice es que tienen que retornar a Marruecos, por la vía de reunificación familiar o, si no, por la vía de la institución tutelante marroquí que tenga que hacerse cargo de todos esos menores», recoge Ep durante el acto de entrega de un camión con pulpa de remolacha, en colaboración con Acor, a una explotación de la provincia de León afectada por los incendios.
«No abandonar responsabilidades»
Mientras, desde el PSOE de Castilla y León, su secretario general, Carlos Martínez volvía a reclamar al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y al Partido Popular que abandonen el «trilerismo político» con la crisis migratoria acaecida en Ceuta y que «cumplan con la legalidad», acogiendo la cuota de menores migrantes que le corresponda a Castilla y León según se acuerde en la próxima Conferencia Sectorial de Infancia.
Antes de una visita a una granja agrícola en Aldea de San Miguel (Valladolid), afectada por la enfermedad de Newcastle, Martínez advertía de que el Ejecutivo castellano y leonés «no puede abandonar sus responsabilidades» dejando de acudir a la cita en el Ministerio, ya que «la crisis humanitaria, de seguridad y social que está viviendo» la ciudad autónoma de Ceuta «es corresponsabilidad de todos».
«No puede dejar esa silla vacía», clamaba Martínez, quien reconocía que si bien se puede «discrepar de las medidas», lo que no se puede es quedar «al margen de la ley» al negarse a una redistribución de menores que es «absolutamente básica para entender el concepto de cohesión territorial y social en un país como el nuestro».
«Legalidad, legalidad y legalidad», exigía, a la vez que Martínez consideraba que Mañueco «no puede abandonar a su suerte a esos menores ni quedarse de brazos cruzados o tumbado en esa tumbona que no sabemos donde está». «Tiene que asumir esas responsabilidades y no adaptarse a la agenda política de la extrema derecha», sentenciaba.
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