Una de las máximas cruyffistas más celebradas y recordadas, y aún vigente, decía que “mientras tú tengas el balón, el contrario no puede crear peligro”.
Una de las máximas cruyffistas más celebradas y recordadas, y aún vigente, decía que “mientras tú tengas el balón, el contrario no puede crear peligro”.Seguir leyendo…
Una de las máximas cruyffistas más celebradas y recordadas, y aún vigente, decía que “mientras tú tengas el balón, el contrario no puede crear peligro”.
Esta obviedad del maestro Johan la suele llevar hasta las últimas consecuencias el Barça de Hansi Flick y más todavía después de la llegada este verano de Rodri, el mejor mediocentro del mundo (y del Mundial) que con su dominio del balón a uno o dos toques, ejerce un control absoluto del juego.
La superioridad blaugrana en el centro del campo se ve reforzada con Xavi Espart
La superioridad blaugrana en el centro del campo se ve reforzada con la presencia del joven canterano Xavi Espart, que camuflado como lateral izquierdo, ejerce de cuarto centrocampista y, como se vio ante el Levante, es capaz de marcar goles como el que abrió ayer el marcador.
Visto el pletórico arranque de la temporada, con seis victorias en los seis partidos disputados entre Liga y Champions League, en que se han sumado un total de 26 goles, no hay equipo con más pegada y dominio que el once barcelonista.
Y así fue también en la visita al Ciutat de València, donde a los tres minutos del segundo tiempo los blaugrana tenían el choque absolutamente dominado con un marcador rotundo de 0-3 favorable que hacía pensar en otra goleada, gracias a dos nuevas dianas de Lamine Yamal.

Pero el Levante, que le había marcado cinco goles al Betis, verdugo del Madrid, no se dio por vencido. El calor sofocante, en otro partido de sol y sombra programado irresponsablemente a las cuatro de la tarde, sumado al irregular estado del terreno de juego, con un césped seco por el que no se deslizaba el balón, provocó que el Barça cayera en una peligrosa siesta y, en dos desconexiones de Christensen y Eric Garcia permitió a los locales soñar con el empate.
Durante diez minutos se vio la peor cara del líder, capaz de ceder oportunidades al rival, hasta que Rodri volvió a sacar la batuta para despertar al equipo del mal sueño de otro resultado inesperado, como los que suele cosechar el Barça cuando juega como visitante contra el conjunto valenciano.
Al final Adeyemi puso las cosas en su sitio, al culminar un contragolpe vertiginoso que hubiera firmado el mejor Leo Messi. Para poner de manifiesto que en el fútbol actual el desorden te puede pasar factura, aunque te puedas sentir el mejor.
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