Unai Simón-Dibu Martínez: Una portería que les va a medida
Cuatro pulsos entre jugadores importantes para el engranaje que pueden decidir el título
Unai Simón-Dibu Martínez: Una portería que les va a medida
Con España Unai Simón rinde más que con el Athletic. Su temporada en San Mamés no fue para sacar la gabarra precisamente, pero al ponerse a las órdenes de Luis de la Fuente no mostró un solo titubeo. El buen funcionamiento defensivo español ha hecho que no se le recuerden grandes paradas, pero no se ha metido dentro las que iban fuera y se ha mostrado muy atento tanto en las salidas como en el juego con los pies. Solo ha recibido un gol tras convertirse en el portero con más minutos seguidos imbatido en los Mundiales (650). Frente a una Argentina que posee dinamita (Messi, Julián Álvarez, Lautaro Martínez) y ha llegado a la final como la más goleadora del campeonato no se podrá permitir ni un descuido. Claro que lo mismo puede decir Emiliano Martínez. El Dibu lleva desde los 17 años ganándose la vida en Inglaterra, pero es con Argentina que se agiganta. Le han metido siete goles, pero lideró la resistencia de su equipo ante una Suiza que achuchaba de lo lindo. Campeón del mundo en el 2022, donde fue vital para levantar la copa contra Francia, le sobra carisma y extravagancia y se considera un portero de momentos importantes. Solo le han marcado 13 penaltis de los 25 que le han chutado con Argentina.


Pau Cubarsí-Julián Álvarez: De clase andan sobrados
No hace falta ir a los números para afirmar que el Mundial de Pau Cubarsí está resultando soberbio. Pero un vistazo a las estadísticas certifica con creces la sensación de solvencia. Ha jugado los siete partidos completos, solo ha cometido cuatro faltas y ha entregado a su destinatario el 96% de sus pases. A los 19 años ha sido uno de los mejores centrales del campeonato y forma una pareja sincronizada con Laporte, con ayudas constantes y una pulcra salida de balón. Delante, el barcelonista tendrá al futbolista menos pasional de Argentina pero también uno de sus hombres con un talento más acentuado. El Mundial de Julián Álvarez no se puede calificar de redondo ni mucho menos, pero su maravilloso gol frente a Suiza en la prórroga puso a la albiceleste camino de semifinales. Ha alternado la titularidad (4) con la suplencia (3) en medio de la incertidumbre sobre su futuro, y como dato curioso, ha realizado el doble de faltas que Cubarsí. Liberado Messi de la presión, Julián es el primer defensa cuando la albiceleste pierde el balón. En la final no lo tendrá fácil, puesto que Cubarsí suele romper líneas con sus desplazamientos.


Rodri-Paredes: Los almirantes de la medular
Como Sergio Busquets en el 2010, Rodri ha pasado de ser criticado por un debut deficiente a ensalzado por rendir en las eliminatorias. Ha alcanzado un nivel similar al del 2024 cuando le fue otorgado el Balón de Oro. El madrileño ejerce de auténtico almirante. Hasta el punto de que ha completado 655 pases, el registro más alto de cualquier jugador desde que existen datos disponibles (Mundial de 1966). Se ha recuperado tras su grave lesión de rodilla y es el capitán, el líder del vestuario español y el hombre de los discursos antes del partido y durante las pausas. En la final librará un pulso con Paredes, que ejerce de clásico cinco argentino, aunque más en la línea de Javier Mascherano que la de Fernando Redondo. Es decir, más agallas y piernas que creatividad, aunque los argentinos dicen que mueve bien al equipo. Procurará multiplicarse frente a la endiablaba posesión española. No ha metido ningún gol, pero su barrida frente a Egipto para frenar un contragolpe clarísimo con 2-2 en el marcador y en el tiempo añadido casi cuenta como perforar la portería contraria. Veterano y táctico, intentará que España no juegue y que su línea medular no se hunda demasiado.


Oyarzabal-Cuti Romero: Radicalmente distintos
Están en las antípodas y no solo porque uno actúa como delantero y el otro funciona como defensa. Se parecen como un huevo a una castaña y, sin embargo, los dos son fundamentales para De la Fuente y Scaloni. Oyarzabal es inteligencia pura, posicionamiento y entendimiento del juego desde el orden. El Cuti Romero es pasión, fuerza, agresividad y un sálvese quien pueda cuando se dan situaciones de urgencia. El de Eibar toca el violín, mientras que el argentino aporrea el tambor. Si el vasco se torna indetectable para el central albiceleste, España tendrá una parte de la final ganada. Un gol convertiría a Oyarzabal en el español con más tantos en una edición de un Mundial. Suma cinco, pero no le hace falta marcar para aportar. Sus movimientos abren caminos. Pero se la juega ante un defensa que no pide nunca permiso, ni para entrar con contundencia ni para celebrar las victorias en la cara de los rivales ni para subir al ataque cuando Argentina llama a la heroica. Es el nuevo sheriff de su selección con el paso al banquillo de Otamendi. Contra Egipto inició la remontada con un cabezazo.
Deportes
