El pacto alcanzado este jueves por el PP y Vox para la investidura de Juanma Moreno como presidente andaluz incluye no sólo el amplio acuerdo programático, con un documento rubricado por ambas partes de más de cien puntos, sino también la incorporación del partido de Santiago Abascal al nuevo Ejecutivo regional. Y lo hará con una sola consejería , y no tres, como se había puesto sobre la mesa.Eso sí, esta consejería a ostentar por Vox va a tener rango de vicepresidencia, de manera que el secretario del partido en la comunidad, Manuel Gavira , pasará a ser vicepresidente de la Junta de Andalucía en cuanto se forme el gobierno. Ese es el epicentro del acuerdo del reparto de cargos entre las dos formaciones al que se ha llegado este jueves y merced al cual en la segunda votación se podrá investir a Moreno como presidente andaluz, cumpliendo así el popular su tercera etapa al frente de la región. El pacto ha cristalizado mes y medio después de las elecciones en un documento que recoge las principales reclamaciones de Vox y que ya se plasmaron en las alianzas de Extremadura, Aragón y Castilla y León. Prioridad nacional (bajo el paraguas del arraigo), políticas antiinmigración y a favor de la familia, reducciones fiscales, rechazo al pacto verde y ese nuevo término de desregulación, que en definitiva es reducción de burocracia y simplificación administrativa.Finalmente, Vox gestionará una sola consejería andaluza, aunque con un rango y sobre todo con un peso simbólico enorme al tratarse de una vicepresidencia del Ejecutivo autonómico. Queda por definir el grado de competencias y de opciones ejecutivas que tendría ese cargo un escalón por debajo del presidente. En paralelo al reparto de gobierno, el pacto programático sellado este jueves, como ya avanzó ABC y que cuenta con más de cien puntos firmados en un amplio documento, se basa en que los populares asumen la prioridad nacional que pide Vox para que los recursos públicos beneficien de un modo preferente a los ciudadanos nacionales y no a los inmigrantes. Ahí, el concepto de ‘arraigo’, más que la propia nacionalidad, va a tener una importancia capital y ese va a medirse en el tiempo de estancia en Andalucía o España de la persona afectada. En esos acuerdos de programa, ya cerrados, también va a tener un peso muy significativo la simplificación administrativa, la reducción de la burocracia o el impulso a políticas destinadas a las familias. El pacto alcanzado este jueves por el PP y Vox para la investidura de Juanma Moreno como presidente andaluz incluye no sólo el amplio acuerdo programático, con un documento rubricado por ambas partes de más de cien puntos, sino también la incorporación del partido de Santiago Abascal al nuevo Ejecutivo regional. Y lo hará con una sola consejería , y no tres, como se había puesto sobre la mesa.Eso sí, esta consejería a ostentar por Vox va a tener rango de vicepresidencia, de manera que el secretario del partido en la comunidad, Manuel Gavira , pasará a ser vicepresidente de la Junta de Andalucía en cuanto se forme el gobierno. Ese es el epicentro del acuerdo del reparto de cargos entre las dos formaciones al que se ha llegado este jueves y merced al cual en la segunda votación se podrá investir a Moreno como presidente andaluz, cumpliendo así el popular su tercera etapa al frente de la región. El pacto ha cristalizado mes y medio después de las elecciones en un documento que recoge las principales reclamaciones de Vox y que ya se plasmaron en las alianzas de Extremadura, Aragón y Castilla y León. Prioridad nacional (bajo el paraguas del arraigo), políticas antiinmigración y a favor de la familia, reducciones fiscales, rechazo al pacto verde y ese nuevo término de desregulación, que en definitiva es reducción de burocracia y simplificación administrativa.Finalmente, Vox gestionará una sola consejería andaluza, aunque con un rango y sobre todo con un peso simbólico enorme al tratarse de una vicepresidencia del Ejecutivo autonómico. Queda por definir el grado de competencias y de opciones ejecutivas que tendría ese cargo un escalón por debajo del presidente. En paralelo al reparto de gobierno, el pacto programático sellado este jueves, como ya avanzó ABC y que cuenta con más de cien puntos firmados en un amplio documento, se basa en que los populares asumen la prioridad nacional que pide Vox para que los recursos públicos beneficien de un modo preferente a los ciudadanos nacionales y no a los inmigrantes. Ahí, el concepto de ‘arraigo’, más que la propia nacionalidad, va a tener una importancia capital y ese va a medirse en el tiempo de estancia en Andalucía o España de la persona afectada. En esos acuerdos de programa, ya cerrados, también va a tener un peso muy significativo la simplificación administrativa, la reducción de la burocracia o el impulso a políticas destinadas a las familias.
El pacto alcanzado este jueves por el PP y Vox para la investidura de Juanma Moreno como presidente andaluz incluye no sólo el amplio acuerdo programático, con un documento rubricado por ambas partes de más de cien puntos, sino también la incorporación del partido de … Santiago Abascal al nuevo Ejecutivo regional. Y lo hará con una sola consejería, y no tres, como se había puesto sobre la mesa. Con todo, esa consejería que van a ostentar se forma con otras tres para crear una macroárea con rango de vicepresidencia. Así, gestionarán la nueva Consejería de Turismo, Justicia, Administración Local y Desregulación. Esto es, dos consejerías que ya existen y una nueva área, la de desregulación, similar a la que Vox ya ha puesto en marcha en las otras comunidades donde los dos partidos han pactado, Extremadura, Aragón y Castilla y León.
Esta ‘superconsejería’ a ostentar por Vox va a tener ese mencionado rango de vicepresidencia, de manera que el secretario del partido en la comunidad, Manuel Gavira, pasará a ser vicepresidente de la Junta de Andalucía en cuanto se forme el gobierno. Ese es el epicentro del acuerdo del reparto de cargos entre las dos formaciones al que se ha llegado este jueves y merced al cual en la segunda votación se podrá investir a Moreno como presidente andaluz, cumpliendo así el popular su tercera etapa al frente de la región. Además, Vox se quedará con una vicepresidencia de la Mesa del Parlamento, que habrá que reconfigurar.
El pacto ha cristalizado mes y medio después de las elecciones en un documento que recoge las principales reclamaciones de Vox y que ya se plasmaron en las alianzas de Extremadura, Aragón y Castilla y León. Prioridad nacional (bajo el paraguas del arraigo), políticas antiinmigración y a favor de la familia, reducciones fiscales, rechazo al pacto verde y ese nuevo término de desregulación, que en definitiva es reducción de burocracia y simplificación administrativa.
Finalmente, Vox gestionará una sola consejería andaluza, aunque con un rango y sobre todo con un peso simbólico enorme al tratarse de una vicepresidencia del Ejecutivo autonómico. Queda por definir el grado de competencias y de opciones ejecutivas que tendría ese cargo un escalón por debajo del presidente.
En paralelo al reparto de gobierno, el pacto programático sellado este jueves, como ya avanzó ABC y que cuenta con más de cien puntos firmados en un amplio documento, se basa en que los populares asumen la prioridad nacional que pide Vox para que los recursos públicos beneficien de un modo preferente a los ciudadanos nacionales y no a los inmigrantes. Ahí, el concepto de ‘arraigo’, más que la propia nacionalidad, va a tener una importancia capital y ese va a medirse en el tiempo de estancia en Andalucía o España de la persona afectada. Un concepto ya recogido, por otra parte, en muchas áreas de los servicios públicos. En esos acuerdos de programa, ya cerrados, también va a tener un peso muy significativo la simplificación administrativa, la reducción de la burocracia o el impulso a políticas destinadas a las familias.
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