Dormir no es parar ni una pérdida de tiempo; todo lo contrario, supone activar uno de los procesos más complejos y decisivos del organismo. Esta ha sido una de las ideas centrales que diversos especialistas en salud y profesionales del deporte defendieron en la II Jornada ‘Del rendimiento al bienestar’, organizada por MD Anderson Cancer Center España y Hospiten . Todos coincidieron en la importancia de desmontar el viejo mito de que el sueño es un estado pasivo. «Durante el descanso nocturno se activa el principal mecanismo de regeneración del sistema nervioso central, se reparan tejidos y se regula el equilibrio hormonal», señaló el doctor Txomín Navajas , médico especialista en Neurofisiología Clínica.En el ámbito deportivo, esta realidad adquiere una dimensión aún más crítica. El sueño fue definido como un auténtico ‘entrenamiento silencioso’, capaz de mejorar tanto el rendimiento físico como el psicológico. Navajas explicó que no solo influye en la mejora de la fuerza o la resistencia, «sino también en aspectos clave como la memoria, la concentración y la toma de decisiones en milésimas de segundo, determinantes en disciplinas como el baloncesto».Matizó que los datos respaldan esta afirmación, puesto que una adecuada extensión del sueño —por encima de las ocho horas— mejora la capacidad de reacción de los jugadores, mientras que la falta de descanso puede aumentar hasta en un 68% el riesgo de lesiones musculares . Además, durante las fases profundas del sueño se libera la hormona del crecimiento, esencial, no para crecer a edades ya adultas, sino para regenerar el organismo tras el esfuerzo«. Noticia relacionada general No No Experto en sueño Alfredo Rodríguez-Muñoz: «En España tenemos un problema de salud pública por dormir mal» Anna CabezaEn su turno de palabra, Xisco Sanz, entrenador deportivo y CEO de RED, explicó que la privación de sueño no solo afecta al cuerpo, también a la mente. «La primera consecuencia visible que tiene en los jugadores de baloncesto que entrenamos es el deterioro de la precisión técnica, como puede ser la mecánica de tiro— y una menor claridad mental, lo que se traduce en peores decisiones en momentos clave del juego. En la élite, donde los partidos se deciden por detalles mínimos, incluso una ligera merma puede marcar la diferencia entre ganar o perder».Por ello, cada vez más equipos profesionales incorporan la figura del ‘coach del sueño’, un especialista encargado de diseñar rutinas personalizadas, gestionar los efectos de los viajes y optimizar los hábitos de descanso de los jugadores. La planificación del sueño se ha convertido en una variable estratégica, especialmente en contextos exigentes como los cambios horarios o los partidos consecutivos.Pero más allá del deporte, el mensaje también fue claro para la población general, puesto que durante el encuentro se advirtió que la sociedad arrastra hábitos poco saludables. «Las personas se acuestan tarde, no dejan las dos horas recomendables después de cenar para acostarse y, además, hay un ‘jet lag social’ puesto que la mayoría pasa mucho tiempo con pantallas por la noche y la luz azul de estos dispositivos alteran la producción de melatonina, dificultan el descanso y la calidad del sueño», destacó Txomín Navajas. Por todo ello, los expertos recomendaron mantener rutinas estables, evitar la luz azul antes de dormir, cuidar la alimentación nocturna y generar un entorno adecuado oscuro, tranquilo y con temperatura confortable.El sueño es la base del bienestar y, por ello, es necesario concebir el descanso como una inversión en salud, rendimiento y calidad de vidaEn definitiva, señalaron que el sueño deja de ser un aspecto secundario para situarse en la base del bienestar y que es necesario concebir el descanso como una inversión en salud, rendimiento y calidad de vida.Para dar fe de ello, Marcelinho Huertas, baloncestista de La Laguna Tenerife, reconoció que como deportista mantiene una buena rutina porque sabe que tiene que dormir para rendir mejor. «Después de un partido solemos salir a cenar, es habitual que suba la adrenalina y rompamos un poco el ritmo habitual, pero aún así, como al día siguiente no hay entrenamiento no me afecta tanto. No obstante, siempre intento desconectar de la luz azul de las pantallas, leer antes de dormir, meditar un poco y concentrarme en la respiración y, además, mantengo la habitación muy oscura y fresca para dormir adecuadamente».MÁS INFORMACIÓN noticia Si Cristina Gutiérrez, experta emocional: «Parar la centrifugadora en la que vivimos es la clave para recuperar la ilusión» noticia Si Ana Asensio: «El mayor predictor de salud y felicidad son tus vínculos» noticia Si «La menopausia afecta a la salud íntima del 90% de las mujeres, no se trata solo de dolor»Reconoció que con el paso del tiempo, y según avanza en edad, dormir mal afecta a su rendimiento y, por eso, intenta dormir entre 8 y 9 horas por la noche, «aunque cuando viajo para acudir a ciertos partidos a veces es un poco más complicado, aunque Xisco Sanz se encarga muy bien de establecer los planes y horarios para que afecte lo mínimo a nuestro descanso. Cuando uno duerme bien la capacidad de reaccionar en un partido, la concentración, la toma de decisiones y la claridad mental es mucho mayor. Sin duda». Dormir no es parar ni una pérdida de tiempo; todo lo contrario, supone activar uno de los procesos más complejos y decisivos del organismo. Esta ha sido una de las ideas centrales que diversos especialistas en salud y profesionales del deporte defendieron en la II Jornada ‘Del rendimiento al bienestar’, organizada por MD Anderson Cancer Center España y Hospiten . Todos coincidieron en la importancia de desmontar el viejo mito de que el sueño es un estado pasivo. «Durante el descanso nocturno se activa el principal mecanismo de regeneración del sistema nervioso central, se reparan tejidos y se regula el equilibrio hormonal», señaló el doctor Txomín Navajas , médico especialista en Neurofisiología Clínica.En el ámbito deportivo, esta realidad adquiere una dimensión aún más crítica. El sueño fue definido como un auténtico ‘entrenamiento silencioso’, capaz de mejorar tanto el rendimiento físico como el psicológico. Navajas explicó que no solo influye en la mejora de la fuerza o la resistencia, «sino también en aspectos clave como la memoria, la concentración y la toma de decisiones en milésimas de segundo, determinantes en disciplinas como el baloncesto».Matizó que los datos respaldan esta afirmación, puesto que una adecuada extensión del sueño —por encima de las ocho horas— mejora la capacidad de reacción de los jugadores, mientras que la falta de descanso puede aumentar hasta en un 68% el riesgo de lesiones musculares . Además, durante las fases profundas del sueño se libera la hormona del crecimiento, esencial, no para crecer a edades ya adultas, sino para regenerar el organismo tras el esfuerzo«. Noticia relacionada general No No Experto en sueño Alfredo Rodríguez-Muñoz: «En España tenemos un problema de salud pública por dormir mal» Anna CabezaEn su turno de palabra, Xisco Sanz, entrenador deportivo y CEO de RED, explicó que la privación de sueño no solo afecta al cuerpo, también a la mente. «La primera consecuencia visible que tiene en los jugadores de baloncesto que entrenamos es el deterioro de la precisión técnica, como puede ser la mecánica de tiro— y una menor claridad mental, lo que se traduce en peores decisiones en momentos clave del juego. En la élite, donde los partidos se deciden por detalles mínimos, incluso una ligera merma puede marcar la diferencia entre ganar o perder».Por ello, cada vez más equipos profesionales incorporan la figura del ‘coach del sueño’, un especialista encargado de diseñar rutinas personalizadas, gestionar los efectos de los viajes y optimizar los hábitos de descanso de los jugadores. La planificación del sueño se ha convertido en una variable estratégica, especialmente en contextos exigentes como los cambios horarios o los partidos consecutivos.Pero más allá del deporte, el mensaje también fue claro para la población general, puesto que durante el encuentro se advirtió que la sociedad arrastra hábitos poco saludables. «Las personas se acuestan tarde, no dejan las dos horas recomendables después de cenar para acostarse y, además, hay un ‘jet lag social’ puesto que la mayoría pasa mucho tiempo con pantallas por la noche y la luz azul de estos dispositivos alteran la producción de melatonina, dificultan el descanso y la calidad del sueño», destacó Txomín Navajas. Por todo ello, los expertos recomendaron mantener rutinas estables, evitar la luz azul antes de dormir, cuidar la alimentación nocturna y generar un entorno adecuado oscuro, tranquilo y con temperatura confortable.El sueño es la base del bienestar y, por ello, es necesario concebir el descanso como una inversión en salud, rendimiento y calidad de vidaEn definitiva, señalaron que el sueño deja de ser un aspecto secundario para situarse en la base del bienestar y que es necesario concebir el descanso como una inversión en salud, rendimiento y calidad de vida.Para dar fe de ello, Marcelinho Huertas, baloncestista de La Laguna Tenerife, reconoció que como deportista mantiene una buena rutina porque sabe que tiene que dormir para rendir mejor. «Después de un partido solemos salir a cenar, es habitual que suba la adrenalina y rompamos un poco el ritmo habitual, pero aún así, como al día siguiente no hay entrenamiento no me afecta tanto. No obstante, siempre intento desconectar de la luz azul de las pantallas, leer antes de dormir, meditar un poco y concentrarme en la respiración y, además, mantengo la habitación muy oscura y fresca para dormir adecuadamente».MÁS INFORMACIÓN noticia Si Cristina Gutiérrez, experta emocional: «Parar la centrifugadora en la que vivimos es la clave para recuperar la ilusión» noticia Si Ana Asensio: «El mayor predictor de salud y felicidad son tus vínculos» noticia Si «La menopausia afecta a la salud íntima del 90% de las mujeres, no se trata solo de dolor»Reconoció que con el paso del tiempo, y según avanza en edad, dormir mal afecta a su rendimiento y, por eso, intenta dormir entre 8 y 9 horas por la noche, «aunque cuando viajo para acudir a ciertos partidos a veces es un poco más complicado, aunque Xisco Sanz se encarga muy bien de establecer los planes y horarios para que afecte lo mínimo a nuestro descanso. Cuando uno duerme bien la capacidad de reaccionar en un partido, la concentración, la toma de decisiones y la claridad mental es mucho mayor. Sin duda».
Dormir no es parar ni una pérdida de tiempo; todo lo contrario, supone activar uno de los procesos más complejos y decisivos del organismo. Esta ha sido una de las ideas centrales que diversos especialistas en salud y profesionales del deporte defendieron en la II … Jornada ‘Del rendimiento al bienestar’, organizada por MD Anderson Cancer Center España y Hospiten. Todos coincidieron en la importancia de desmontar el viejo mito de que el sueño es un estado pasivo. «Durante el descanso nocturno se activa el principal mecanismo de regeneración del sistema nervioso central, se reparan tejidos y se regula el equilibrio hormonal», señaló el doctor Txomín Navajas, médico especialista en Neurofisiología Clínica.
En el ámbito deportivo, esta realidad adquiere una dimensión aún más crítica. El sueño fue definido como un auténtico ‘entrenamiento silencioso’, capaz de mejorar tanto el rendimiento físico como el psicológico. Navajas explicó que no solo influye en la mejora de la fuerza o la resistencia, «sino también en aspectos clave como la memoria, la concentración y la toma de decisiones en milésimas de segundo, determinantes en disciplinas como el baloncesto».
Matizó que los datos respaldan esta afirmación, puesto que una adecuada extensión del sueño —por encima de las ocho horas— mejora la capacidad de reacción de los jugadores, mientras que la falta de descanso puede aumentar hasta en un 68% el riesgo de lesiones musculares. Además, durante las fases profundas del sueño se libera la hormona del crecimiento, esencial, no para crecer a edades ya adultas, sino para regenerar el organismo tras el esfuerzo«.
Noticia relacionada
-
Experto en sueño
Anna Cabeza
En su turno de palabra, Xisco Sanz, entrenador deportivo y CEO de RED, explicó que la privación de sueño no solo afecta al cuerpo, también a la mente. «La primera consecuencia visible que tiene en los jugadores de baloncesto que entrenamos es el deterioro de la precisión técnica, como puede ser la mecánica de tiro— y una menor claridad mental, lo que se traduce en peores decisiones en momentos clave del juego. En la élite, donde los partidos se deciden por detalles mínimos, incluso una ligera merma puede marcar la diferencia entre ganar o perder».
Por ello, cada vez más equipos profesionales incorporan la figura del ‘coach del sueño’, un especialista encargado de diseñar rutinas personalizadas, gestionar los efectos de los viajes y optimizar los hábitos de descanso de los jugadores. La planificación del sueño se ha convertido en una variable estratégica, especialmente en contextos exigentes como los cambios horarios o los partidos consecutivos.
Pero más allá del deporte, el mensaje también fue claro para la población general, puesto que durante el encuentro se advirtió que la sociedad arrastra hábitos poco saludables. «Las personas se acuestan tarde, no dejan las dos horas recomendables después de cenar para acostarse y, además, hay un ‘jet lag social’ puesto que la mayoría pasa mucho tiempo con pantallas por la noche y la luz azul de estos dispositivos alteran la producción de melatonina, dificultan el descanso y la calidad del sueño», destacó Txomín Navajas. Por todo ello, los expertos recomendaron mantener rutinas estables, evitar la luz azul antes de dormir, cuidar la alimentación nocturna y generar un entorno adecuado oscuro, tranquilo y con temperatura confortable.

El sueño es la base del bienestar y, por ello, es necesario concebir el descanso como una inversión en salud, rendimiento y calidad de vida
En definitiva, señalaron que el sueño deja de ser un aspecto secundario para situarse en la base del bienestar y que es necesario concebir el descanso como una inversión en salud, rendimiento y calidad de vida.
Para dar fe de ello, Marcelinho Huertas, baloncestista de La Laguna Tenerife, reconoció que como deportista mantiene una buena rutina porque sabe que tiene que dormir para rendir mejor. «Después de un partido solemos salir a cenar, es habitual que suba la adrenalina y rompamos un poco el ritmo habitual, pero aún así, como al día siguiente no hay entrenamiento no me afecta tanto. No obstante, siempre intento desconectar de la luz azul de las pantallas, leer antes de dormir, meditar un poco y concentrarme en la respiración y, además, mantengo la habitación muy oscura y fresca para dormir adecuadamente».
Reconoció que con el paso del tiempo, y según avanza en edad, dormir mal afecta a su rendimiento y, por eso, intenta dormir entre 8 y 9 horas por la noche, «aunque cuando viajo para acudir a ciertos partidos a veces es un poco más complicado, aunque Xisco Sanz se encarga muy bien de establecer los planes y horarios para que afecte lo mínimo a nuestro descanso. Cuando uno duerme bien la capacidad de reaccionar en un partido, la concentración, la toma de decisiones y la claridad mental es mucho mayor. Sin duda».
RSS de noticias de bienestar

