La relación entre José Mourinho y Jude Bellingham atraviesa uno de sus mejores momentos. El inglés se ha convertido en una pieza fundamental del nuevo Real Madrid del portugués, pero la conexión entre ambos comenzó mucho antes de compartir vestuario. Y tuvo una protagonista inesperada: Denise Bellingham, la madre de Jude.
Denise Bellingham siempre ha sentido admiración por José Mourinho y su hijo se encargó de que pudiera conocerlo en Wembley
La relación entre José Mourinho y Jude Bellingham atraviesa uno de sus mejores momentos. El inglés se ha convertido en una pieza fundamental del nuevo Real Madrid del portugués, pero la conexión entre ambos comenzó mucho antes de compartir vestuario. Y tuvo una protagonista inesperada: Denise Bellingham, la madre de Jude.
Hay que remontarse al 1 de junio de 2024. El Real Madrid acababa de conquistar su decimoquinta Champions tras derrotar por 2-0 al Borussia Dortmund en Wembley. Mourinho estaba allí ejerciendo de comentarista para la televisión inglesa antes de iniciar su aventura en el Fenerbahçe.
Bellingham había levantado su primera Champions con el Real Madrid, pero todavía tenía una misión pendiente.
El deseo de la madre de Bellingham
Después de recoger su medalla, Jude atravesó el césped de Wembley para acercarse a Mourinho. Ambos se abrazaron y el centrocampista le confesó el motivo de aquella visita. “Lo siento, a mi madre le gustas desde hace años”, le explicó antes de pedirle que se hiciera una fotografía con Denise.
El deseo se cumplió. Una imagen que entonces era simplemente una divertida anécdota familiar adquiere ahora un significado completamente diferente: dos años después, Mourinho se ha convertido en el entrenador de Bellingham en el Real Madrid.
Denise, a quien Jude ha señalado en numerosas ocasiones como una de las personas fundamentales de su vida y la responsable de mantenerle con los pies en el suelo, ahora puede seguir desde la grada cómo aquel entrenador al que admiraba intenta recuperar la mejor versión de su hijo. Y los primeros resultados son prometedores.
Mourinho ha devuelto la libertad a Bellingham
Bellingham ha comenzado la temporada con dos goles y dos asistencias en las tres primeras jornadas de Liga. Ante el Málaga volvió a ser determinante en el 4-0 del Real Madrid: abrió el marcador con una gran acción individual y participó directamente en el segundo, que finalmente fue concedido como gol en propia puerta de Alfonso Herrero.
La transformación tiene una explicación táctica. Mourinho quiere a Bellingham cerca del área y con libertad para aparecer en posiciones ofensivas. El propio jugador reconoce sentirse mucho más cómodo.
“Estoy un poco más libre. Con libertad para moverme más alto o más bajo si lo necesitamos. Estoy disfrutando mucho y por eso estoy jugando bien”, explicó tras la goleada al Málaga.
El portugués también ha reconocido que una de sus prioridades era evitar que Jude tuviera que desgastarse defendiendo demasiado lejos de las zonas donde puede marcar diferencias.
Una exigencia que encanta a Mourinho
Pero no son únicamente los goles. Bellingham terminó incluso enfadado después del 4-0 al Málaga. Consideró que el Real Madrid había bajado demasiado el nivel durante el tramo final y no escondió su frustración sobre el césped.
“Los últimos 20 minutos fueron malísimos”, lamentó.
Una reacción que Mourinho, lejos de censurar, valoró especialmente: “Es muy exigente consigo mismo y con el resto, eso me gusta muchísimo”.
El técnico ha encontrado en Jude uno de los líderes sobre los que construir su segunda etapa en el Real Madrid. Bellingham, por su parte, parece haber recuperado la libertad y la influencia ofensiva que necesita para explotar sus mejores cualidades.
Una conexión que ahora se construye con táctica, confianza y resultados, pero que comenzó de una manera bastante más inesperada.
Con Jude cruzando Wembley para conseguirle a su madre una fotografía con José Mourinho.
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