España es líder mundial en consumo de benzodiacepinas, un fármaco que suele recetarse para dormir mejor por su efecto ansiolítico, hipnótico y relajante muscular, según datos difundidos por la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD). Además nuestro país, en función de las estadísticas de la OCDE, se encuentra en el ranking de los países de la Unión Europea que más demanda antidepresivos, un crecimiento en los últimos tiempos en consonancia con la alta prevalencia de problemas de salud mental entre la población española.La psiquiatra y divulgadora Marian Rojas Estapé recuerda que no todas las etapas difíciles requieren tratamiento farmacológico. «Hay que aprender a reactivar la ilusión, porque sin ella la mente se marchita», afirma la experta en una de sus charlas publicadas en las redes sociales, donde ahonda en que el bienestar emocional no depende solo de las circunstancias, sino también de la actitud ante la vida. La divulgadora insiste en que, en muchos casos, la falta de motivación no responde necesariamente a un cuadro de depresión , sino a una vida sin proyectos, ilusiones o actividades que den sentido al día a día. La autora del libro ‘Recupera tu mente, reconquista tu vida’ explica que la ausencia de objetivos puede afectar el bienestar emocional. «Mucha gente no tiene depresión, lo que tiene es una vida vacía, ya que no tiene nada que hacer», advierte.Mantenerse activo, socializar y plantearse nuevos desafíos, ya sean a corto o largo plazoEn ese sentido, remarca la importancia de mantenerse activo, socializar y plantearse nuevos desafíos, ya sean a corto o largo plazo. La doctora Marian Rojas Estapé ha vuelto a poner el foco en un tema que cada vez preocupa más: la delgada línea entre la tristeza, la apatía y la depresión. Durante una intervención en @Sanandotupsique , la psiquiatra reflexiona sobre cómo muchas personas interpretan el vacío existencial como una enfermedad, cuando, en realidad, lo que les ocurre es que han perdido la ilusión por vivir.La autora de ‘Cómo hacer que te pasen cosas buenas’ insistió en que el problema no siempre es químico o clínico , sino emocional y vital. Según explica, cuando una persona se levanta sin propósito ni motivación, su cerebro «se va apagando a lo largo del día».Durante su intervención, la psiquiatra relata la historia de Ana, una maestra jubilada que había dedicado su vida a la enseñanza. Sin familia ni proyectos nuevos, su día a día se había convertido en una sucesión de horas vacías. «Mi padre le dijo: Se te ha vaciado la vida», recuerda la especialista en salud mental. La clave en este caso fue tan sencilla como retomar actividades que despertaran su interés. «Llamó al ayuntamiento de su pueblo, preguntó por clases de pintura y baile, y en un mes era otra persona», explica. El caso de Ana, según Rojas, es representativo de una realidad más común de lo que parece. «Cuando perdemos las ilusiones, se nos arruga el corazón» , apunta la especialista, subrayando la importancia de mantener viva la curiosidad y el contacto social como parte de la salud mental.«El cerebro se transforma cuando hay ilusión»Y es que según dicta la experta, la ilusión es una de las fuerzas más poderosas del ser humano. «El cerebro se transforma cuando hay ilusión. Las moléculas del organismo cambian, la energía vital se renueva», afirma en las plataformas digitales, donde recomienda buscar pequeñas metas que generen entusiasmo : un hobby, un proyecto, una nueva rutina o algo tan simple como una conversación significativa. Al hilo de estas reflexiones se pronuncia también el médico y conferencista Mario Alonso Puig , quien indica en una de sus publicaciones en las plataformas digitales que «Si tú lo que proyectas es que serás feliz en el futuro, ya no puedes estar en esa quietud de la que hablamos. Yo seré feliz cuando, no. Si tú no eres feliz ahora, no lo vas a ser cuando tengas el coche, cuando tengas la casa. Crees que sí. Tu objetivo es ser feliz, es estar a gusto en tu piel con los demás y con el mundo ahora». A su juicio, quien no aporta en el presente, difícilmente lo hará en el futuro.La experta además va en consonancia con otros expertos como Aurelio Rojas, cardiólogo, que advierte también en las redes de que factores como la soledad no deseada, la tristeza o una mala salud mental no solo afectan al bienestar psicológico. Este influencer de la salud explica que el corazón posee miles de neuronas y receptores sensibles a sustancias químicas que responden inmediatamente a estados de ánimo como el estrés o la tristeza. Por lo tanto, la conexión entre el cerebro y el sistema cardiovascular es más profunda de lo que se cree, hasta el punto de que los estados emocionales pueden influir directamente en la salud cardíaca. España es líder mundial en consumo de benzodiacepinas, un fármaco que suele recetarse para dormir mejor por su efecto ansiolítico, hipnótico y relajante muscular, según datos difundidos por la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD). Además nuestro país, en función de las estadísticas de la OCDE, se encuentra en el ranking de los países de la Unión Europea que más demanda antidepresivos, un crecimiento en los últimos tiempos en consonancia con la alta prevalencia de problemas de salud mental entre la población española.La psiquiatra y divulgadora Marian Rojas Estapé recuerda que no todas las etapas difíciles requieren tratamiento farmacológico. «Hay que aprender a reactivar la ilusión, porque sin ella la mente se marchita», afirma la experta en una de sus charlas publicadas en las redes sociales, donde ahonda en que el bienestar emocional no depende solo de las circunstancias, sino también de la actitud ante la vida. La divulgadora insiste en que, en muchos casos, la falta de motivación no responde necesariamente a un cuadro de depresión , sino a una vida sin proyectos, ilusiones o actividades que den sentido al día a día. La autora del libro ‘Recupera tu mente, reconquista tu vida’ explica que la ausencia de objetivos puede afectar el bienestar emocional. «Mucha gente no tiene depresión, lo que tiene es una vida vacía, ya que no tiene nada que hacer», advierte.Mantenerse activo, socializar y plantearse nuevos desafíos, ya sean a corto o largo plazoEn ese sentido, remarca la importancia de mantenerse activo, socializar y plantearse nuevos desafíos, ya sean a corto o largo plazo. La doctora Marian Rojas Estapé ha vuelto a poner el foco en un tema que cada vez preocupa más: la delgada línea entre la tristeza, la apatía y la depresión. Durante una intervención en @Sanandotupsique , la psiquiatra reflexiona sobre cómo muchas personas interpretan el vacío existencial como una enfermedad, cuando, en realidad, lo que les ocurre es que han perdido la ilusión por vivir.La autora de ‘Cómo hacer que te pasen cosas buenas’ insistió en que el problema no siempre es químico o clínico , sino emocional y vital. Según explica, cuando una persona se levanta sin propósito ni motivación, su cerebro «se va apagando a lo largo del día».Durante su intervención, la psiquiatra relata la historia de Ana, una maestra jubilada que había dedicado su vida a la enseñanza. Sin familia ni proyectos nuevos, su día a día se había convertido en una sucesión de horas vacías. «Mi padre le dijo: Se te ha vaciado la vida», recuerda la especialista en salud mental. La clave en este caso fue tan sencilla como retomar actividades que despertaran su interés. «Llamó al ayuntamiento de su pueblo, preguntó por clases de pintura y baile, y en un mes era otra persona», explica. El caso de Ana, según Rojas, es representativo de una realidad más común de lo que parece. «Cuando perdemos las ilusiones, se nos arruga el corazón» , apunta la especialista, subrayando la importancia de mantener viva la curiosidad y el contacto social como parte de la salud mental.«El cerebro se transforma cuando hay ilusión»Y es que según dicta la experta, la ilusión es una de las fuerzas más poderosas del ser humano. «El cerebro se transforma cuando hay ilusión. Las moléculas del organismo cambian, la energía vital se renueva», afirma en las plataformas digitales, donde recomienda buscar pequeñas metas que generen entusiasmo : un hobby, un proyecto, una nueva rutina o algo tan simple como una conversación significativa. Al hilo de estas reflexiones se pronuncia también el médico y conferencista Mario Alonso Puig , quien indica en una de sus publicaciones en las plataformas digitales que «Si tú lo que proyectas es que serás feliz en el futuro, ya no puedes estar en esa quietud de la que hablamos. Yo seré feliz cuando, no. Si tú no eres feliz ahora, no lo vas a ser cuando tengas el coche, cuando tengas la casa. Crees que sí. Tu objetivo es ser feliz, es estar a gusto en tu piel con los demás y con el mundo ahora». A su juicio, quien no aporta en el presente, difícilmente lo hará en el futuro.La experta además va en consonancia con otros expertos como Aurelio Rojas, cardiólogo, que advierte también en las redes de que factores como la soledad no deseada, la tristeza o una mala salud mental no solo afectan al bienestar psicológico. Este influencer de la salud explica que el corazón posee miles de neuronas y receptores sensibles a sustancias químicas que responden inmediatamente a estados de ánimo como el estrés o la tristeza. Por lo tanto, la conexión entre el cerebro y el sistema cardiovascular es más profunda de lo que se cree, hasta el punto de que los estados emocionales pueden influir directamente en la salud cardíaca.
España es líder mundial en consumo de benzodiacepinas, un fármaco que suele recetarse para dormir mejor por su efecto ansiolítico, hipnótico y relajante muscular, según datos difundidos por la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD). Además nuestro país, en función de las estadísticas de la … OCDE, se encuentra en el ranking de los países de la Unión Europea que más demanda antidepresivos, un crecimiento en los últimos tiempos en consonancia con la alta prevalencia de problemas de salud mental entre la población española.
La psiquiatra y divulgadora Marian Rojas Estapé recuerda que no todas las etapas difíciles requieren tratamiento farmacológico. «Hay que aprender a reactivar la ilusión, porque sin ella la mente se marchita», afirma la experta en una de sus charlas publicadas en las redes sociales, donde ahonda en que el bienestar emocional no depende solo de las circunstancias, sino también de la actitud ante la vida.
La divulgadora insiste en que, en muchos casos, la falta de motivación no responde necesariamente a un cuadro de depresión, sino a una vida sin proyectos, ilusiones o actividades que den sentido al día a día. La autora del libro ‘Recupera tu mente, reconquista tu vida’ explica que la ausencia de objetivos puede afectar el bienestar emocional. «Mucha gente no tiene depresión, lo que tiene es una vida vacía, ya que no tiene nada que hacer», advierte.
Mantenerse activo, socializar y plantearse nuevos desafíos, ya sean a corto o largo plazo
En ese sentido, remarca la importancia de mantenerse activo, socializar y plantearse nuevos desafíos, ya sean a corto o largo plazo. La doctora Marian Rojas Estapé ha vuelto a poner el foco en un tema que cada vez preocupa más: la delgada línea entre la tristeza, la apatía y la depresión. Durante una intervención en @Sanandotupsique, la psiquiatra reflexiona sobre cómo muchas personas interpretan el vacío existencial como una enfermedad, cuando, en realidad, lo que les ocurre es que han perdido la ilusión por vivir.
La autora de ‘Cómo hacer que te pasen cosas buenas’ insistió en que el problema no siempre es químico o clínico, sino emocional y vital. Según explica, cuando una persona se levanta sin propósito ni motivación, su cerebro «se va apagando a lo largo del día».
Durante su intervención, la psiquiatra relata la historia de Ana, una maestra jubilada que había dedicado su vida a la enseñanza. Sin familia ni proyectos nuevos, su día a día se había convertido en una sucesión de horas vacías. «Mi padre le dijo: Se te ha vaciado la vida», recuerda la especialista en salud mental.
La clave en este caso fue tan sencilla como retomar actividades que despertaran su interés. «Llamó al ayuntamiento de su pueblo, preguntó por clases de pintura y baile, y en un mes era otra persona», explica. El caso de Ana, según Rojas, es representativo de una realidad más común de lo que parece. «Cuando perdemos las ilusiones, se nos arruga el corazón», apunta la especialista, subrayando la importancia de mantener viva la curiosidad y el contacto social como parte de la salud mental.
«El cerebro se transforma cuando hay ilusión»
Y es que según dicta la experta, la ilusión es una de las fuerzas más poderosas del ser humano. «El cerebro se transforma cuando hay ilusión. Las moléculas del organismo cambian, la energía vital se renueva», afirma en las plataformas digitales, donde recomienda buscar pequeñas metas que generen entusiasmo: un hobby, un proyecto, una nueva rutina o algo tan simple como una conversación significativa.
Al hilo de estas reflexiones se pronuncia también el médico y conferencista Mario Alonso Puig, quien indica en una de sus publicaciones en las plataformas digitales que «Si tú lo que proyectas es que serás feliz en el futuro, ya no puedes estar en esa quietud de la que hablamos. Yo seré feliz cuando, no. Si tú no eres feliz ahora, no lo vas a ser cuando tengas el coche, cuando tengas la casa. Crees que sí. Tu objetivo es ser feliz, es estar a gusto en tu piel con los demás y con el mundo ahora». A su juicio, quien no aporta en el presente, difícilmente lo hará en el futuro.
La experta además va en consonancia con otros expertos como Aurelio Rojas, cardiólogo, que advierte también en las redes de que factores como la soledad no deseada, la tristeza o una mala salud mental no solo afectan al bienestar psicológico. Este influencer de la salud explica que el corazón posee miles de neuronas y receptores sensibles a sustancias químicas que responden inmediatamente a estados de ánimo como el estrés o la tristeza. Por lo tanto, la conexión entre el cerebro y el sistema cardiovascular es más profunda de lo que se cree, hasta el punto de que los estados emocionales pueden influir directamente en la salud cardíaca.
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