Un millón de familias está en riesgo de vulnerabilidad, con deudas que superan el 40% de su renta, según la Encuesta Financiera de las Familias publicada por el Banco de España Leer Un millón de familias está en riesgo de vulnerabilidad, con deudas que superan el 40% de su renta, según la Encuesta Financiera de las Familias publicada por el Banco de España Leer
El empobrecimiento de los hogares con menor renta y de aquellos compuestos por los más jóvenes ha aumentado los últimos años en España. Son quienes más sufren los problemas de acceder a una vivienda que marca la diferencia a la hora de acumular riqueza. Esto es especialmente significativo porque contrasta con el aumento de la riqueza de los hogares compuestos por personas de más de 45 años y de aquellos que se encuentran entre el 60% de mayor renta. La vivienda sigue siendo determinante a la hora de acumular patrimonio y es un factor diferencial para determinar el éxito financiero. «Para determinados hogares (en especial para los más jóvenes, para aquellos con menores niveles de renta y para una parte importante de la población de origen extranjero), el acceso a la vivienda siguió constituyendo una fuente destacada de vulnerabilidad económica», afirma el Banco de España en la última Encuesta Financiera de las Familias que analiza la evolución de la economía de los hogares desde 2022 a 2024, con condiciones financieras más exigentes ante la subida de los tipos de interés aplicados por las entidades para la concesión de hipotecas y en un contexto de subida de precios generalizado en materia de vivienda.
Desde el año de la pandemia, en 2020, los hogares de menor renta han visto disminuir su riqueza neta un 17%, pasando de los 48.700 euros hasta los 40.300 euros del cierre de 2024. Solo en el último bienio este recorte fue algo superior al 4%, con lo que la contracción más fuerte se produjo en la salida del Covid-19. Se trata de hogares con una renta mediana de 13.100 euros.
El siguiente grupo de hogares, con ingresos de unos 24.000 euros, también ha visto disminuir su riqueza neta en los últimos cuatro años, hasta un 7,6% menos, pasando de los 102.500 euros de 2020 a los 94.700 euros. El resto de grupos -son el 60% de quienes tienen mayores ingresos- ha mejorado su riqueza financiera con tasas que van del 12% al 38% de los hogares más ricos. Para ellos el paso del tiempo juega a su favor gracias a la revalorización de la vivienda y de los activos financieros (acciones en bolsa y fondos de inversión). La riqueza neta mediana de los hogares más adinerados alcanzó en 2024 los 743.000 euros (lo que quiere decir que el 50% de los hogares más ricos de España está por encima) y la media se sitúa sobre los 1,358 millones de euros.
La llegada de inmigrantes a nuestro país juega un papel fundamental, que exacerba, además, el problema de la falta de vivienda en nuestro país. La población española nacida en el extranjero representa ya el 19% de la población, con cifras a enero de 2025, en máximos históricos. Uno de cada cinco residentes ha nacido fuera de nuestro país. En los tres ejercicios analizados, de media han llegado unos 660.000 inmigrantes por año a España, y esto se ha traducido también en un mayor número de hogares: han pasado de los 19,2 a los 19,9 millones en este periodo. De ellos un 70% tienen una vivienda en propiedad, algo menos que en 2022, porque hay quien ya se está quedando fuera al no poder acceder al mercado inmobiliario ante el alza de los precios, sobre todo en las familias más vulnerables.
Esa subida del valor de los inmuebles se observa en el peso que representa la vivienda sobre el total del valor de los activos reales para las familias, principalmente para aquellas con menores ingresos. En el decil de renta más bajo y para los hogares de menos de 35 años la vivienda representa más del 75% de todo su ahorro, y se dispara 10 puntos porcentuales desde la última Encuesta Financiera de las Familias del año 2022. El valor mediano de la vivienda principal para este grupo ha aumentado desde los 84.800 euros de 2022 a los 100.000 del cierre de 2024, mientras que el valor medio de la vivienda en propiedad en España ha subido hasta los 170.000 euros, un 7% más.
En lo que respecta a su renta, los hogares más pobres han visto cómo sus ingresos aumentaron un 14% desde 2020, hasta los 13.100 euros. El siguiente percentil (del 20 al 40) contaba al cierre de 2024 con una renta por hogar de 24.000 euros, un 7,6% superior; por encima de los aumentos del 5% al 6,5% de los dos grupos de mayor renta, con medias que llegan a los 74.900 y 113.700 euros.
Lo más llamativo es que, por grupos de edad, los más jóvenes cobran hoy menos que cuatro años atrás, lo que significa una pérdida significativa de su poder adquisitivo. El sueldo mediano para quienes tienen menos de 35 años ha pasado de los 33.600 a los 32.000 euros de 2024, y aquellos considerados ‘millenial’, que se incluyen en el siguiente subgrupo, de 35 a 45 años, también ingresan menos por hogar, con una renta que cae hasta los 39.100 euros; son 500 menos que cuatro años atrás.
Cerca de 1,5 millones de hogares en nuestro país se encuentra en situación de vulnerabilidad, con un endeudamiento que supera el 40% de los ingresos. Es un 7,9% del total de los hogares en España y uno de cada cuatro entre quienes menos tienen, en el decil más bajo de la muestra recopilada por el Banco de España. No obstante, su endeudamiento ha mejorado los últimos años, ya que este porcentaje era superior al 28% en 2022. Esta cifra puede ser resultado del menor acceso al crédito de las clases más bajas ante el endurecimiento de las condiciones financieras por parte de los bancos y ante el aumento de los precios del mercado de la vivienda. No obstante, a partir de 2024 el Banco de España identifica «un entorno algo más benigno para la financiación al consumo y a la vivienda», a raíz de la caída de las tasas oficiales que tocaron su pico un año antes, en el 4%. Uno de cada cuatro hogares tiene una hipoteca para la compra de su vivienda principal. Un 8,7% tienen, además, deudas pendientes para la adquisición de «otras propiedas inmobiliarias», donde se incluye también una segunda residencia.
Esto es relevante porque los hogares más adinerados ya concentran un mayor porcentaje de su riqueza en otras propiedades, con casi el 40% del total, que supera al valor de la vivienda donde residen (con un 37,1%). El peso de sus negocios sobre la riqueza neta cae hasta el 22% (frente al 28% de 2022), mientras que en joyas, obras de arte y antigüedades atesoran poco más del 1% de todo su patrimonio.
Una de cada cuatro familias ha recurrido al préstamo personal y escala hasta el 30% si se excluye a los ciudadanos ya jubilados. De media, tienen una deuda pendiente con su entidad financiera de unos 8.000 euros. Por otro lado, se mantiene relativamente estable el porcentaje de hogares que recurren a tarjetas de crédito para financiar sus compras, en el 7,9%. «En 2024 el consumo privado volvió a desempeñar un papel central en la expansión del PIB, favorecido por la mejora de la renta real y por unas condiciones financieras menos restrictivas», señala el Banco de España en su informe.
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