Quién no se ha quedado un poco insatisfecho si al servirle la cerveza de barril, sea por la espuma o por las prisas, no se llena el vaso lo suficiente. Si además se trata de un ‘zurito’, una dosis más pequeña, pues puede ocurrir con frecuencia. El influencer valenciano Jesús Soriano ha difundido un caso así, con dura reseña, aunque con una omisión fundamental.«Hay que contar toda la historia…» Así presenta este encontronazo el titular de la cuenta de X @soycamarero, después del comentario de los clientes y la réplica del hostelero. «Me sirve dos ‘zuritos’, una cantidad pésima, a lo que le decimos de risas «son cortitos, eh» y nos contesta tajante diciendo »no voy a discutir contigo ni con nadie», relata el consumidor.«Efectivamente, esa conversación ha existido y seguidamente el camarero, después de contestar eso a un chico, ha rellenado los vasos con más cerveza, que creo que se te ha olvidado mencionarlo», responde el dueño del bar.También sugiere que en vez de «entre risitas», le podría haber pedido al camarero simplemente añadir cerveza: «Perdona, que alomejor te has quedado un poco corto, ¿me puedes servir un poco más», pone como ejemplo.En cambio, el cliente se ha despachado en su reseña dejando por el suelo la limpieza del establecimiento. «Cuando volvimos a por los pintxos, nos encontramos con esta vitrina llena de mugre que se ve que no es de un día», describen, acompañado su reproche de una foto.Desde el bar lo niegan tajantemente: «Se ve claramente que son del día y que no es suciedad, cualquiera que vea la foto ve que son marcas de la condensación del calor al meter los pintxos, ya que hasta media tarde seguimos sacando recién hechos».En el hilo de reacciones de este post, que en un día ha superado las 110.000 visualizaciones, las opiniones apuntan a la falta de «educación» por ambas partes, porque consideran inapropiadas las palabras del camarero («no voy a discutir contigo ni con nadie»).«Que la piel muy fina y muy mala boca para trabajar en hostelería. No creo que un comentario entre risas porque les sirves un vaso ya de por si pequeño a medias tengas que responder así», es uno de estos comentarios.Y luego hay discrepancias en cuanto a la cantidad de cerveza adecuada para un zurito, ya que mientras para alguno hay cierta tendencia a escatimar, otro en cambio puntualiza que no es una caña. Quién no se ha quedado un poco insatisfecho si al servirle la cerveza de barril, sea por la espuma o por las prisas, no se llena el vaso lo suficiente. Si además se trata de un ‘zurito’, una dosis más pequeña, pues puede ocurrir con frecuencia. El influencer valenciano Jesús Soriano ha difundido un caso así, con dura reseña, aunque con una omisión fundamental.«Hay que contar toda la historia…» Así presenta este encontronazo el titular de la cuenta de X @soycamarero, después del comentario de los clientes y la réplica del hostelero. «Me sirve dos ‘zuritos’, una cantidad pésima, a lo que le decimos de risas «son cortitos, eh» y nos contesta tajante diciendo »no voy a discutir contigo ni con nadie», relata el consumidor.«Efectivamente, esa conversación ha existido y seguidamente el camarero, después de contestar eso a un chico, ha rellenado los vasos con más cerveza, que creo que se te ha olvidado mencionarlo», responde el dueño del bar.También sugiere que en vez de «entre risitas», le podría haber pedido al camarero simplemente añadir cerveza: «Perdona, que alomejor te has quedado un poco corto, ¿me puedes servir un poco más», pone como ejemplo.En cambio, el cliente se ha despachado en su reseña dejando por el suelo la limpieza del establecimiento. «Cuando volvimos a por los pintxos, nos encontramos con esta vitrina llena de mugre que se ve que no es de un día», describen, acompañado su reproche de una foto.Desde el bar lo niegan tajantemente: «Se ve claramente que son del día y que no es suciedad, cualquiera que vea la foto ve que son marcas de la condensación del calor al meter los pintxos, ya que hasta media tarde seguimos sacando recién hechos».En el hilo de reacciones de este post, que en un día ha superado las 110.000 visualizaciones, las opiniones apuntan a la falta de «educación» por ambas partes, porque consideran inapropiadas las palabras del camarero («no voy a discutir contigo ni con nadie»).«Que la piel muy fina y muy mala boca para trabajar en hostelería. No creo que un comentario entre risas porque les sirves un vaso ya de por si pequeño a medias tengas que responder así», es uno de estos comentarios.Y luego hay discrepancias en cuanto a la cantidad de cerveza adecuada para un zurito, ya que mientras para alguno hay cierta tendencia a escatimar, otro en cambio puntualiza que no es una caña.
Quién no se ha quedado un poco insatisfecho si al servirle la cerveza de barril, sea por la espuma o por las prisas, no se llena el vaso lo suficiente. Si además se trata de un ‘zurito’, una dosis más pequeña, pues puede ocurrir con … frecuencia. El influencer valenciano Jesús Soriano ha difundido un caso así, con dura reseña, aunque con una omisión fundamental.
«Hay que contar toda la historia…» Así presenta este encontronazo el titular de la cuenta de X @soycamarero, después del comentario de los clientes y la réplica del hostelero. «Me sirve dos ‘zuritos’, una cantidad pésima, a lo que le decimos de risas «son cortitos, eh» y nos contesta tajante diciendo »no voy a discutir contigo ni con nadie», relata el consumidor.
«Efectivamente, esa conversación ha existido y seguidamente el camarero, después de contestar eso a un chico, ha rellenado los vasos con más cerveza, que creo que se te ha olvidado mencionarlo», responde el dueño del bar.
También sugiere que en vez de «entre risitas», le podría haber pedido al camarero simplemente añadir cerveza: «Perdona, que alomejor te has quedado un poco corto, ¿me puedes servir un poco más», pone como ejemplo.
En cambio, el cliente se ha despachado en su reseña dejando por el suelo la limpieza del establecimiento. «Cuando volvimos a por los pintxos, nos encontramos con esta vitrina llena de mugre que se ve que no es de un día», describen, acompañado su reproche de una foto.
Desde el bar lo niegan tajantemente: «Se ve claramente que son del día y que no es suciedad, cualquiera que vea la foto ve que son marcas de la condensación del calor al meter los pintxos, ya que hasta media tarde seguimos sacando recién hechos».
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En el hilo de reacciones de este post, que en un día ha superado las 110.000 visualizaciones, las opiniones apuntan a la falta de «educación» por ambas partes, porque consideran inapropiadas las palabras del camarero («no voy a discutir contigo ni con nadie»).
«Que la piel muy fina y muy mala boca para trabajar en hostelería. No creo que un comentario entre risas porque les sirves un vaso ya de por si pequeño a medias tengas que responder así», es uno de estos comentarios.
Y luego hay discrepancias en cuanto a la cantidad de cerveza adecuada para un zurito, ya que mientras para alguno hay cierta tendencia a escatimar, otro en cambio puntualiza que no es una caña.
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