En el mundo actual, en el que todos vamos a un ritmo vertiginoso, es crucial tener una personalidad que se adapte bien al día a día, al estado de nuestra salud emocional y también a nuestras relaciones y decisiones. Sin embargo, a la práctica, y más por los hábitos o cuando hay estrés de por medio, puede ser difícil mantener la calma. Amoldarse a estas situaciones es posible sin perder el equilibrio y, aún mejor, saliendo reforzados y Leandro Fernández Macho lleva tiempo defendiéndolo.Este coach experto en liderazgo y gestión del cambio y el estrés asegura en su recién publicado libro ‘La personalidad adaptativa: Diseña tu mejor versión con la ciencia de los hábitos’ (Plataforma Editorial) que uno puede llegar a crecer personal o profesionalmente gracias a un ‘hackeo’ de la personalidad. Todo ello partiendo del eneagrama , que es un reconocido « sistema de autoconocimiento profundo orientado al desarrollo personal que integra conocimientos de tradiciones orientales antiguas y de psicología moderna», como detalla el también conferenciante en una conversación con ABC.El eneagrama tiene clasificados nueve eneatipos de personalidad, que presentan unas motivaciones y patrones similares. No significa que uno tenga que ser solo de una manera, sino simplemente que tiene unas características claramente dominantes, por su manera de ser, sus intereses o por la mochila que lleva encima. Lo importante de la cuestión es que estas «pueden evolucionar, involucionar y enriquecerse o empobrecerse», como pone en valor Fernández, que empezó a trabajar con él en 2006. Estos son los tipos de personalidades:El eneatipo uno, que tiene como motivación sentirse correcto El eneatipo dos, que busca sentirse apreciado El eneatipo tres, que quiere ser exitoso El eneatipo cuatro, cuyo objetivo es sentirse único El eneatipo cinco, que espera sentirse experto El eneatipo seis, que prioriza encontrarse seguro El eneatipo siete, cuya necesidad es sentirse estimulado El eneatipo ocho, que quiere sentirse poderoso El eneatipo nuevo, que tiene como objetivo sentirse en armonía«Todos tenemos un poco de todas las estrategias y en tu día a día es tan importante conocerse a uno mismo como a las otras personalidades que tienes delante», comenta el experto a ABC. Con sus más de 20 años ayudando a managers y equipos directivos, entre ellos liderando la gestión de personal del Grupo Inditex durante unos años, Fernández tiene claro que «entender de dónde emerge la manera de pensar y sentir de uno permite poder generar evoluciones o cambios de hábitos » y ganar determinadas respuestas, conductas o interpretaciones. Y, además, captando por qué los otros tienden a responder de una manera u otra y a ver sus fortalezas o debilidades también se puede llegar a una mejor capacidad para gestionar relaciones. Noticia relacionada general No No Matthew D. Lieberman, psicólogo «Debemos tomarnos las conexiones sociales en serio, como una necesidad biológica» Anna CabezaEvidentemente existen distintas herramientas para trabajar el autoconocimiento y la comprensión de los demás pero, como defiende en su libro, el eneagrama tiene como ventaja que no se queda en las conductas sino que profundiza en la raíz, en las motivaciones y los miedos de las personas. Su obra, de hecho, defiende un método con ejemplos claros y pautas precisas sobre los nueve eneatipos y la ciencia de los hábitos para entender cómo se pueden generar cambios fáciles y duraderos y potenciar fortalezas con resultados espectaculares.El exfumador inseguroFernández usa el ejemplo de un exfumador, que puede volver a coger un cigarrillo, aunque haga tiempo que no fuma, cuando se encuentra de repente con una situación estresante. «Cuando una persona se siente insegura, su cerebro busca seguridad y aquellos patrones o hábitos que tenemos más arraigados », comenta él, consciente de que «es habitual buscar refugio en algo que a corto plazo alivia pero que acaba generando un problema y por eso la clave es saber «elegir una respuesta distinta».Por ese motivo, él tiene claro que hay que abordar el autoconocimiento y el poder entender bien a los demás para «salir de la tendencia inconsciente de nuestro eneatipo dominante» y prepararse para el resultado que uno busca. «Cualquier cambio que quieras hacer que no nazca de un cambio profundo en ti será solo un parche y saltará por los aires porque el cambio no emergerá de la raíz. Si yo mejoro mi manera de responder ante situaciones que me frustran, como por ejemplo los errores de los demás, podré mejorar la manera de relacionarme con ellos y generaré un impacto conmigo y con ellos», destaca.«Cualquier cambio que no nazca de un cambio profundo en ti sólo será un parche y saltará por los aires porque no emergerá de la raíz»’La personalidad adaptativa’ está lleno de casos prácticos sobre los distintos eneatipos, sus características, hábitos y cómo trabajar el superar miedos o la evitación, desarrollar la flexibilidad o la compasión, empatizar más o entablar relaciones más conscientes, por poner solo unos ejemplos. En este sentido, Fernández apunta a algo que falla habitualmente, que es que «hay cosas que son naturales en mi, que no me cuestan y me parecen fáciles, y eso no quiere decir que para el otro también lo sean. Hay que tomar conciencia de que la interpretación de las conductas de los demás a menudo está distorsionada y hay evaluaciones proyectadas y alejadas de la realidad».Afrontar un momento de evolución pasa, pues, por conocerse y encontrar la manera de superar fricciones de personalidad. Por ejemplo, cuando uno tiene un eneatipo que tiende a buscar agradar a los demás y sentirse apreciado puede que al crecer profesionalmente deba ejercer como líder de un equipo y tenga que poner límites o tener conversaciones incómodas. «La cuestión es que siempre aparece fricción cuando la estrategia empieza a no ser adaptativa», incide el experto, reiterando la ventaja de ‘hackear’ el eneatipo «para ayudar a la persona a reflexionar, a mirarse hacia dentro, a profundizar en qué me está pasando y cuál es el miedo, la dificultad o la motivación».MÁS INFORMACIÓN noticia Si «La gimnasia cerebral no está en hacer sudokus, sino en cómo vivimos» noticia Si «Parar la centrifugadora en la que vivimos es la clave para recuperar la ilusión» noticia Si La ‘regla del minuto’, el simple ejercicio del método Kaizen con el que puedes cambiar tu vida«Al final, parte del trabajo complejo es darse cuenta de cuáles son mis valores nucleares, eso que me permite actuar de manera coherente con ello y sentirme en paz, sea cual sea el resultado. Si es favorable uno debe estar en paz y contento pero si no, pues habrá tristeza y decepción pero debe seguir estando en paz», sentencia el experto. En el mundo actual, en el que todos vamos a un ritmo vertiginoso, es crucial tener una personalidad que se adapte bien al día a día, al estado de nuestra salud emocional y también a nuestras relaciones y decisiones. Sin embargo, a la práctica, y más por los hábitos o cuando hay estrés de por medio, puede ser difícil mantener la calma. Amoldarse a estas situaciones es posible sin perder el equilibrio y, aún mejor, saliendo reforzados y Leandro Fernández Macho lleva tiempo defendiéndolo.Este coach experto en liderazgo y gestión del cambio y el estrés asegura en su recién publicado libro ‘La personalidad adaptativa: Diseña tu mejor versión con la ciencia de los hábitos’ (Plataforma Editorial) que uno puede llegar a crecer personal o profesionalmente gracias a un ‘hackeo’ de la personalidad. Todo ello partiendo del eneagrama , que es un reconocido « sistema de autoconocimiento profundo orientado al desarrollo personal que integra conocimientos de tradiciones orientales antiguas y de psicología moderna», como detalla el también conferenciante en una conversación con ABC.El eneagrama tiene clasificados nueve eneatipos de personalidad, que presentan unas motivaciones y patrones similares. No significa que uno tenga que ser solo de una manera, sino simplemente que tiene unas características claramente dominantes, por su manera de ser, sus intereses o por la mochila que lleva encima. Lo importante de la cuestión es que estas «pueden evolucionar, involucionar y enriquecerse o empobrecerse», como pone en valor Fernández, que empezó a trabajar con él en 2006. Estos son los tipos de personalidades:El eneatipo uno, que tiene como motivación sentirse correcto El eneatipo dos, que busca sentirse apreciado El eneatipo tres, que quiere ser exitoso El eneatipo cuatro, cuyo objetivo es sentirse único El eneatipo cinco, que espera sentirse experto El eneatipo seis, que prioriza encontrarse seguro El eneatipo siete, cuya necesidad es sentirse estimulado El eneatipo ocho, que quiere sentirse poderoso El eneatipo nuevo, que tiene como objetivo sentirse en armonía«Todos tenemos un poco de todas las estrategias y en tu día a día es tan importante conocerse a uno mismo como a las otras personalidades que tienes delante», comenta el experto a ABC. Con sus más de 20 años ayudando a managers y equipos directivos, entre ellos liderando la gestión de personal del Grupo Inditex durante unos años, Fernández tiene claro que «entender de dónde emerge la manera de pensar y sentir de uno permite poder generar evoluciones o cambios de hábitos » y ganar determinadas respuestas, conductas o interpretaciones. Y, además, captando por qué los otros tienden a responder de una manera u otra y a ver sus fortalezas o debilidades también se puede llegar a una mejor capacidad para gestionar relaciones. Noticia relacionada general No No Matthew D. Lieberman, psicólogo «Debemos tomarnos las conexiones sociales en serio, como una necesidad biológica» Anna CabezaEvidentemente existen distintas herramientas para trabajar el autoconocimiento y la comprensión de los demás pero, como defiende en su libro, el eneagrama tiene como ventaja que no se queda en las conductas sino que profundiza en la raíz, en las motivaciones y los miedos de las personas. Su obra, de hecho, defiende un método con ejemplos claros y pautas precisas sobre los nueve eneatipos y la ciencia de los hábitos para entender cómo se pueden generar cambios fáciles y duraderos y potenciar fortalezas con resultados espectaculares.El exfumador inseguroFernández usa el ejemplo de un exfumador, que puede volver a coger un cigarrillo, aunque haga tiempo que no fuma, cuando se encuentra de repente con una situación estresante. «Cuando una persona se siente insegura, su cerebro busca seguridad y aquellos patrones o hábitos que tenemos más arraigados », comenta él, consciente de que «es habitual buscar refugio en algo que a corto plazo alivia pero que acaba generando un problema y por eso la clave es saber «elegir una respuesta distinta».Por ese motivo, él tiene claro que hay que abordar el autoconocimiento y el poder entender bien a los demás para «salir de la tendencia inconsciente de nuestro eneatipo dominante» y prepararse para el resultado que uno busca. «Cualquier cambio que quieras hacer que no nazca de un cambio profundo en ti será solo un parche y saltará por los aires porque el cambio no emergerá de la raíz. Si yo mejoro mi manera de responder ante situaciones que me frustran, como por ejemplo los errores de los demás, podré mejorar la manera de relacionarme con ellos y generaré un impacto conmigo y con ellos», destaca.«Cualquier cambio que no nazca de un cambio profundo en ti sólo será un parche y saltará por los aires porque no emergerá de la raíz»’La personalidad adaptativa’ está lleno de casos prácticos sobre los distintos eneatipos, sus características, hábitos y cómo trabajar el superar miedos o la evitación, desarrollar la flexibilidad o la compasión, empatizar más o entablar relaciones más conscientes, por poner solo unos ejemplos. En este sentido, Fernández apunta a algo que falla habitualmente, que es que «hay cosas que son naturales en mi, que no me cuestan y me parecen fáciles, y eso no quiere decir que para el otro también lo sean. Hay que tomar conciencia de que la interpretación de las conductas de los demás a menudo está distorsionada y hay evaluaciones proyectadas y alejadas de la realidad».Afrontar un momento de evolución pasa, pues, por conocerse y encontrar la manera de superar fricciones de personalidad. Por ejemplo, cuando uno tiene un eneatipo que tiende a buscar agradar a los demás y sentirse apreciado puede que al crecer profesionalmente deba ejercer como líder de un equipo y tenga que poner límites o tener conversaciones incómodas. «La cuestión es que siempre aparece fricción cuando la estrategia empieza a no ser adaptativa», incide el experto, reiterando la ventaja de ‘hackear’ el eneatipo «para ayudar a la persona a reflexionar, a mirarse hacia dentro, a profundizar en qué me está pasando y cuál es el miedo, la dificultad o la motivación».MÁS INFORMACIÓN noticia Si «La gimnasia cerebral no está en hacer sudokus, sino en cómo vivimos» noticia Si «Parar la centrifugadora en la que vivimos es la clave para recuperar la ilusión» noticia Si La ‘regla del minuto’, el simple ejercicio del método Kaizen con el que puedes cambiar tu vida«Al final, parte del trabajo complejo es darse cuenta de cuáles son mis valores nucleares, eso que me permite actuar de manera coherente con ello y sentirme en paz, sea cual sea el resultado. Si es favorable uno debe estar en paz y contento pero si no, pues habrá tristeza y decepción pero debe seguir estando en paz», sentencia el experto.
En el mundo actual, en el que todos vamos a un ritmo vertiginoso, es crucial tener una personalidad que se adapte bien al día a día, al estado de nuestra salud emocional y también a nuestras relaciones y decisiones. Sin embargo, a la práctica, … y más por los hábitos o cuando hay estrés de por medio, puede ser difícil mantener la calma. Amoldarse a estas situaciones es posible sin perder el equilibrio y, aún mejor, saliendo reforzados y Leandro Fernández Macho lleva tiempo defendiéndolo.
Este coach experto en liderazgo y gestión del cambio y el estrés asegura en su recién publicado libro ‘La personalidad adaptativa: Diseña tu mejor versión con la ciencia de los hábitos’ (Plataforma Editorial) que uno puede llegar a crecer personal o profesionalmente gracias a un ‘hackeo’ de la personalidad. Todo ello partiendo del eneagrama, que es un reconocido «sistema de autoconocimiento profundo orientado al desarrollo personal que integra conocimientos de tradiciones orientales antiguas y de psicología moderna», como detalla el también conferenciante en una conversación con ABC.
El eneagrama tiene clasificados nueve eneatipos de personalidad, que presentan unas motivaciones y patrones similares. No significa que uno tenga que ser solo de una manera, sino simplemente que tiene unas características claramente dominantes, por su manera de ser, sus intereses o por la mochila que lleva encima. Lo importante de la cuestión es que estas «pueden evolucionar, involucionar y enriquecerse o empobrecerse», como pone en valor Fernández, que empezó a trabajar con él en 2006. Estos son los tipos de personalidades:
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El eneatipo uno, que tiene como motivación sentirse correcto
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El eneatipo dos, que busca sentirse apreciado
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El eneatipo tres, que quiere ser exitoso
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El eneatipo cuatro, cuyo objetivo es sentirse único
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El eneatipo cinco, que espera sentirse experto
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El eneatipo seis, que prioriza encontrarse seguro
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El eneatipo siete, cuya necesidad es sentirse estimulado
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El eneatipo ocho, que quiere sentirse poderoso
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El eneatipo nuevo, que tiene como objetivo sentirse en armonía
«Todos tenemos un poco de todas las estrategias y en tu día a día es tan importante conocerse a uno mismo como a las otras personalidades que tienes delante», comenta el experto a ABC. Con sus más de 20 años ayudando a managers y equipos directivos, entre ellos liderando la gestión de personal del Grupo Inditex durante unos años, Fernández tiene claro que «entender de dónde emerge la manera de pensar y sentir de uno permite poder generar evoluciones o cambios de hábitos» y ganar determinadas respuestas, conductas o interpretaciones. Y, además, captando por qué los otros tienden a responder de una manera u otra y a ver sus fortalezas o debilidades también se puede llegar a una mejor capacidad para gestionar relaciones.
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Matthew D. Lieberman, psicólogo
Anna Cabeza
Evidentemente existen distintas herramientas para trabajar el autoconocimiento y la comprensión de los demás pero, como defiende en su libro, el eneagrama tiene como ventaja que no se queda en las conductas sino que profundiza en la raíz, en las motivaciones y los miedos de las personas. Su obra, de hecho, defiende un método con ejemplos claros y pautas precisas sobre los nueve eneatipos y la ciencia de los hábitos para entender cómo se pueden generar cambios fáciles y duraderos y potenciar fortalezas con resultados espectaculares.
El exfumador inseguro
Fernández usa el ejemplo de un exfumador, que puede volver a coger un cigarrillo, aunque haga tiempo que no fuma, cuando se encuentra de repente con una situación estresante. «Cuando una persona se siente insegura, su cerebro busca seguridad y aquellos patrones o hábitos que tenemos más arraigados», comenta él, consciente de que «es habitual buscar refugio en algo que a corto plazo alivia pero que acaba generando un problema y por eso la clave es saber «elegir una respuesta distinta».
Por ese motivo, él tiene claro que hay que abordar el autoconocimiento y el poder entender bien a los demás para «salir de la tendencia inconsciente de nuestro eneatipo dominante» y prepararse para el resultado que uno busca. «Cualquier cambio que quieras hacer que no nazca de un cambio profundo en ti será solo un parche y saltará por los aires porque el cambio no emergerá de la raíz. Si yo mejoro mi manera de responder ante situaciones que me frustran, como por ejemplo los errores de los demás, podré mejorar la manera de relacionarme con ellos y generaré un impacto conmigo y con ellos», destaca.
«Cualquier cambio que no nazca de un cambio profundo en ti sólo será un parche y saltará por los aires porque no emergerá de la raíz»
‘La personalidad adaptativa’ está lleno de casos prácticos sobre los distintos eneatipos, sus características, hábitos y cómo trabajar el superar miedos o la evitación, desarrollar la flexibilidad o la compasión, empatizar más o entablar relaciones más conscientes, por poner solo unos ejemplos. En este sentido, Fernández apunta a algo que falla habitualmente, que es que «hay cosas que son naturales en mi, que no me cuestan y me parecen fáciles, y eso no quiere decir que para el otro también lo sean. Hay que tomar conciencia de que la interpretación de las conductas de los demás a menudo está distorsionada y hay evaluaciones proyectadas y alejadas de la realidad».
Afrontar un momento de evolución pasa, pues, por conocerse y encontrar la manera de superar fricciones de personalidad. Por ejemplo, cuando uno tiene un eneatipo que tiende a buscar agradar a los demás y sentirse apreciado puede que al crecer profesionalmente deba ejercer como líder de un equipo y tenga que poner límites o tener conversaciones incómodas. «La cuestión es que siempre aparece fricción cuando la estrategia empieza a no ser adaptativa», incide el experto, reiterando la ventaja de ‘hackear’ el eneatipo «para ayudar a la persona a reflexionar, a mirarse hacia dentro, a profundizar en qué me está pasando y cuál es el miedo, la dificultad o la motivación».
«Al final, parte del trabajo complejo es darse cuenta de cuáles son mis valores nucleares, eso que me permite actuar de manera coherente con ello y sentirme en paz, sea cual sea el resultado. Si es favorable uno debe estar en paz y contento pero si no, pues habrá tristeza y decepción pero debe seguir estando en paz», sentencia el experto.
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