45 años después, la F-1 vuelve a la capital española, tras aquel último GP de España en el Jarama en 1981. En su regreso, ahora en el nuevo y flamante circuito de Madring, la organización del Gran Premio se apoyará en los más de 30 años de experiencia de Barcelona. Por ello, los gestores del evento no han dudado en fichar a más de 40 trabajadores especializados del Circuit de Barcelona-Catalunya, según ha podido saber este diario. En sentido estricto, el Circuit cede a algunos de sus cracks de la operativa para que luzca Madrid.
Ante la falta de personal especializado en el nuevo y flamante circuito de Madring
45 años después, la F-1 vuelve a la capital española, tras aquel último GP de España en el Jarama en 1981. En su regreso, ahora en el nuevo y flamante circuito de Madring, la organización del Gran Premio se apoyará en los más de 30 años de experiencia de Barcelona. Por ello, los gestores del evento no han dudado en fichar a más de 40 trabajadores especializados del Circuit de Barcelona-Catalunya, según ha podido saber este diario. En sentido estricto, el Circuit cede a algunos de sus cracks de la operativa para que luzca Madrid.
En la organización de un GP de F-1 se precisan unas 800 personas en la gestión deportiva, una parcela que incluye desde la dirección de carrera hasta los oficiales de pista, pasando por comisarios, equipos de parrilla, de rescate y de asistencia médica. Madrid, lógicamente, no tenía prácticamente nada, más allá de los operarios heredados del Jarama. Tuvo que echar voces y no dudó en hacer una llamada a Barcelona. “Necesitamos gente, ¿podemos utilizar a vuestros oficiales?”. El Circuit facilitó los contactos de su personal, en su mayoría voluntario.
Así, al primer GP del Madring aportarán su experiencia en el Circuit de Barcelona dos comisarios deportivos, cuatro directores adjuntos de carrera, dos de secretaría de meeting, 15 oficiales de los equipos de parrilla, un coordinador de equipos de rescate, 15 miembros del equipo médico y un buen puñado de comisarios de pista (que se inscribieron por el portal abierto por la organización, como también hizo el personal de pista de los circuitos del Jarama, Jerez y Cheste). Más de 40 personas cuya especialización en grandes premios de F-1 estará al servicio de Madrid.
El Circuit aporta a Madrid comisarios deportivos, directores de carrera, oficiales de pista y el equipo médico
“Para el Circuit de Barcelona-Catalunya es un orgullo poder colaborar y aportar nuestra experiencia a Madrid; no hay ningún problema con ellos”, comenta a este diario Manel Muñoz, director de operaciones del Circuit, que circunscribe la rivalidad entre los dos grandes premios a otros ámbitos. De hecho, la colaboración entre organizadores de carreras en España es bastante habitual. Recuerda Muñoz que “cuando se inauguró el circuito de Cheste (1999) el 80% de los oficiales eran del Circuit de Catalunya”, y lo mismo sucedió con el GP de F-1 en València (2008-12), adonde acudieron entre 50 y 60 oficiales de circuito de Montmeló.
La colaboración de Barcelona con Madrid no solo se limita al préstamo de personal. También ha habido transferencia de información. A pesar de que “Madrid ha hecho bastante la suya”, los responsables del Madring visitaron el GP de Barcelona-Catalunya en junio, con especial interés en la dirección de carrera y el equipo de mantenimiento, y “pidieron opinión sobre aspectos delicados”, como la actuación ante problemas de pista en caso de accidente, “que exigen mucho tacto”.
Uno de esos capítulos sensibles es, sin duda, la asistencia médica, que en el Madring correrá a cargo del equipo médico del Circuit, a petición del presidente de la Federación Española de Automovilismo, Manuel Aviñó, a la jefa médica de Barcelona, Isabel Ornaque. A Madrid se lleva Ornaque a 15 de sus colaboradores del equipo médico, integrado por 70 profesionales médicos, enfermeros, pilotos de helicóptero y conductores de ambulancias. “El problema es que no había ninguna licencia operativa”, explica la directora médica. “Hemos hecho desde cero un centro médico no permanente” –añade– con todo el instrumental necesario para la atención médica de urgencia.
“Para el Circuit es un orgullo aportar nuestra experiencia a Madrid”, dice Manel Muñoz, director de operaciones
A Madrid acuden tres coches S (médicos que asisten en pista), un coche K de extracción, y un equipo médico de traumatólogos, anestesistas, enfermeros y técnicos de ambulancia, con muchos años de experiencia en el Circuit, 32 ediciones del GP de F-1 en Montmeló. “El Madring es muy chulo y divertido, pero la asistencia médica es bastante complicada porque el circuito no dispone de viales de servicio; así que todo el acceso se tiene que hacer por la pista, con safety car y bandera roja”, detalla Ornaque, que se ha ido encontrando en todo el proceso con múltiples actores de por medio: Ifema, el Jarama, Madring, las exigencias de la FIA… “Tenemos experiencia, pero jugamos en otra liga; es como si el Barça jugara en tercera regional”, ilustra Ornaque.
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