Se trata de una exposición cuyo objetivo, según sus organizadores, no es otro que el de situar los llamados derechos digitales en el centro de la conversación pública. Pero nada más entrar en la primera sala, la muestra se convierte en un sinfín de ataques a través de las dos pantallas que hay en esa primera estación, y por las que aparecen mensajes y vídeos de forma continua contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, la televisión publica madrileña, Telemadrid, la sanidad andaluza dirigida por la administración del PP de Juanma Moreno y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.Bajo el título ‘Hoy es un buen día para hablar de derechos digitales’, la muestra, que está instalada en la planta cuarta del Espacio Fundación Telefónica, en la Gran Vía de Madrid, se presenta como una iniciativa divulgativa que aparentemente combina arte contemporáneo, pedagogía y reflexión social. Aunque la exposición está organizada por el Observatorio de los Derechos Digitales, la instalación está financiada por el Ministerio para la Transición Digital y la Función Pública que dirige el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM) y de momento rival de Díaz Ayuso, el ministro Óscar López. Desde su gabinete admiten que subvencionan la gran mayoría de iniciativas de dicho observatorio, que fue creado por el propio Ejecutivo el año pasado.Mediante publicaciones de conocidas ‘tiktokers’, los organizadores arremeten contra la oposición al PSOEA través de instalaciones interactivas, experiencias inmersivas y ejemplos cotidianos, el recorrido con media decena de salas aborda cuestiones como el uso de datos personales, la identidad digital, los algoritmos o el impacto de la inteligencia artificial en la vida diaria. Es ahí donde, mediante publicaciones de conocidas ‘tiktokers’, los organizadores arremeten contra la oposición al PSOE, afirmando, por ejemplo: «Lo que da miedo de verdad es que te den cita dentro de un año para hacerte una mamografía». Unas palabras que acompañan con una captura de pantalla de una información de ‘El País’ sobre la situación en la sanidad pública en las autonomías gobernadas por el PP.Noticia relacionada general No No Por segundo año Sánchez vuelve a dejar a Madrid sin desfile militar el 2 de Mayo Mariano CallejaEn total, se articulan siete grandes ámbitos que van desde la libertad de información hasta el derecho al olvido o la supervisión humana frente a decisiones automatizadas. Respecto a la libertad de información, la exposición carga contra Telemadrid, la televisión pública madrileña , por el contenido emitido durante la Fiesta Nacional. Dicen que «da mucha vergüenza ajena» ver como durante la retransmisión de la televisión de la Comunidad de Madrid «enfocaron más veces a Ayuso que al Rey». También critican «la sutileza de las fotos que subió la Comunidad de Madrid a Twitter». En un momento también aparece Feijóo, momento en el que le afean unas declaraciones suyas en materia de regulación migratoria.Por todo ello, más allá de su envoltorio divulgativo, la exposición plantea también interrogantes sobre el enfoque institucional de estos derechos. El proyecto se enmarca en el denominado Observatorio de Derechos Digitales, una iniciativa impulsada con participación pública que busca promover un uso «seguro, responsable y crítico» de la tecnología. Desde la organización se plantea como una llamada a la concienciación ciudadana; para algunos críticos, sin embargo, supone un ejemplo más del creciente interés de las instituciones por orientar el comportamiento ideológicamente hablando en el ámbito digital.Desde el Ministerio para la Transición Digital admiten que subvencionan la gran mayoría de iniciativas de dicho observatorioEs lo que opinan Jesús Antonio y Nazaret, dos visitantes de la exposición , que acuden por separado, y cuyas edades –26 y 54 años–, les otorgan una perspectiva distinta de la vida. Preguntados por este periódico ambos coinciden en «la politización de la muestra». Jesús admite que «es necesario concienciar de los riesgos que existen en el ámbito digital», pero considera, también, que «poner como amenazas la gestión de la sanidad andaluza, los minutos que sale Ayuso en la tele o el discurso de Feijóo sobre inmigración, no parece la mejor forma de hacerlo». Nazaret va un poco más allá y cuando le decimos que la muestra está financiada por el Gobierno, lo tacha de «asqueroso». «Para estas cosas usan nuestros impuestos», remacha, visiblemente enfadada por el «sesgo ideológico» de la exposición.Chiringuito del GobiernoEl Observatorio de Derechos Digitales, creado en febrero del año pasado, fue una iniciativa del Gobierno «para asegurar que los derechos de la ciudadanía estén protegidos también en el entorno digital», según rezaba la nota de prensa difundida en su momento. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, participó en la puesta de largo del proyecto que pretende «impulsar el seguimiento, debate y difusión de los derechos digitales entre la ciudadanía y diferentes organizaciones públicas y privadas». El observatorio cuenta con un presupuesto de 10,83 millones financiados por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia a través de los Fondos Next Generation de la Unión Europea. Se da la circunstancia que una de las empresas públicas involucradas en la investigación contra la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, Red.es, aporta hasta el 80 por ciento del importe total. El 20 por ciento restante lo aportan entidades privadas que colaboran con el proyecto. En la página web del organismo no aparece en ningún momento el organigrama ni las personas que trabajan en dicho observatorio, pese a la cantidad de recursos públicos que recibe.Desde la Fundación Telefónica, que acoge la muestra, explican por su parte que la obra ha experimentado una incidencia técnica, que ha alterado su funcionamiento habitual. Temporalmente, se decidió proyectar un contenido en bucle de 90 minutos, sin verificación interna por parte de Fundación Telefónica. Según la entidad «este fallo desvirtúa el sentido original de la instalación, que es ofrecer una visión plural, cambiante y representativa de la conversación digital».Por eso, desde Fundación Telefónica han decidido desconectado la pieza hasta que se resuelva la incidencia, afirmando que «lamentamos profundamente el malestar y la confusión que este error, contrario a los principios de actuación de Fundación Telefónica, haya podido generar». Se trata de una exposición cuyo objetivo, según sus organizadores, no es otro que el de situar los llamados derechos digitales en el centro de la conversación pública. Pero nada más entrar en la primera sala, la muestra se convierte en un sinfín de ataques a través de las dos pantallas que hay en esa primera estación, y por las que aparecen mensajes y vídeos de forma continua contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, la televisión publica madrileña, Telemadrid, la sanidad andaluza dirigida por la administración del PP de Juanma Moreno y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.Bajo el título ‘Hoy es un buen día para hablar de derechos digitales’, la muestra, que está instalada en la planta cuarta del Espacio Fundación Telefónica, en la Gran Vía de Madrid, se presenta como una iniciativa divulgativa que aparentemente combina arte contemporáneo, pedagogía y reflexión social. Aunque la exposición está organizada por el Observatorio de los Derechos Digitales, la instalación está financiada por el Ministerio para la Transición Digital y la Función Pública que dirige el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM) y de momento rival de Díaz Ayuso, el ministro Óscar López. Desde su gabinete admiten que subvencionan la gran mayoría de iniciativas de dicho observatorio, que fue creado por el propio Ejecutivo el año pasado.Mediante publicaciones de conocidas ‘tiktokers’, los organizadores arremeten contra la oposición al PSOEA través de instalaciones interactivas, experiencias inmersivas y ejemplos cotidianos, el recorrido con media decena de salas aborda cuestiones como el uso de datos personales, la identidad digital, los algoritmos o el impacto de la inteligencia artificial en la vida diaria. Es ahí donde, mediante publicaciones de conocidas ‘tiktokers’, los organizadores arremeten contra la oposición al PSOE, afirmando, por ejemplo: «Lo que da miedo de verdad es que te den cita dentro de un año para hacerte una mamografía». Unas palabras que acompañan con una captura de pantalla de una información de ‘El País’ sobre la situación en la sanidad pública en las autonomías gobernadas por el PP.Noticia relacionada general No No Por segundo año Sánchez vuelve a dejar a Madrid sin desfile militar el 2 de Mayo Mariano CallejaEn total, se articulan siete grandes ámbitos que van desde la libertad de información hasta el derecho al olvido o la supervisión humana frente a decisiones automatizadas. Respecto a la libertad de información, la exposición carga contra Telemadrid, la televisión pública madrileña , por el contenido emitido durante la Fiesta Nacional. Dicen que «da mucha vergüenza ajena» ver como durante la retransmisión de la televisión de la Comunidad de Madrid «enfocaron más veces a Ayuso que al Rey». También critican «la sutileza de las fotos que subió la Comunidad de Madrid a Twitter». En un momento también aparece Feijóo, momento en el que le afean unas declaraciones suyas en materia de regulación migratoria.Por todo ello, más allá de su envoltorio divulgativo, la exposición plantea también interrogantes sobre el enfoque institucional de estos derechos. El proyecto se enmarca en el denominado Observatorio de Derechos Digitales, una iniciativa impulsada con participación pública que busca promover un uso «seguro, responsable y crítico» de la tecnología. Desde la organización se plantea como una llamada a la concienciación ciudadana; para algunos críticos, sin embargo, supone un ejemplo más del creciente interés de las instituciones por orientar el comportamiento ideológicamente hablando en el ámbito digital.Desde el Ministerio para la Transición Digital admiten que subvencionan la gran mayoría de iniciativas de dicho observatorioEs lo que opinan Jesús Antonio y Nazaret, dos visitantes de la exposición , que acuden por separado, y cuyas edades –26 y 54 años–, les otorgan una perspectiva distinta de la vida. Preguntados por este periódico ambos coinciden en «la politización de la muestra». Jesús admite que «es necesario concienciar de los riesgos que existen en el ámbito digital», pero considera, también, que «poner como amenazas la gestión de la sanidad andaluza, los minutos que sale Ayuso en la tele o el discurso de Feijóo sobre inmigración, no parece la mejor forma de hacerlo». Nazaret va un poco más allá y cuando le decimos que la muestra está financiada por el Gobierno, lo tacha de «asqueroso». «Para estas cosas usan nuestros impuestos», remacha, visiblemente enfadada por el «sesgo ideológico» de la exposición.Chiringuito del GobiernoEl Observatorio de Derechos Digitales, creado en febrero del año pasado, fue una iniciativa del Gobierno «para asegurar que los derechos de la ciudadanía estén protegidos también en el entorno digital», según rezaba la nota de prensa difundida en su momento. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, participó en la puesta de largo del proyecto que pretende «impulsar el seguimiento, debate y difusión de los derechos digitales entre la ciudadanía y diferentes organizaciones públicas y privadas». El observatorio cuenta con un presupuesto de 10,83 millones financiados por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia a través de los Fondos Next Generation de la Unión Europea. Se da la circunstancia que una de las empresas públicas involucradas en la investigación contra la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, Red.es, aporta hasta el 80 por ciento del importe total. El 20 por ciento restante lo aportan entidades privadas que colaboran con el proyecto. En la página web del organismo no aparece en ningún momento el organigrama ni las personas que trabajan en dicho observatorio, pese a la cantidad de recursos públicos que recibe.Desde la Fundación Telefónica, que acoge la muestra, explican por su parte que la obra ha experimentado una incidencia técnica, que ha alterado su funcionamiento habitual. Temporalmente, se decidió proyectar un contenido en bucle de 90 minutos, sin verificación interna por parte de Fundación Telefónica. Según la entidad «este fallo desvirtúa el sentido original de la instalación, que es ofrecer una visión plural, cambiante y representativa de la conversación digital».Por eso, desde Fundación Telefónica han decidido desconectado la pieza hasta que se resuelva la incidencia, afirmando que «lamentamos profundamente el malestar y la confusión que este error, contrario a los principios de actuación de Fundación Telefónica, haya podido generar».
Se trata de una exposición cuyo objetivo, según sus organizadores, no es otro que el de situar los llamados derechos digitales en el centro de la conversación pública. Pero nada más entrar en la primera sala, la muestra se convierte en un sinfín de ataques … a través de las dos pantallas que hay en esa primera estación, y por las que aparecen mensajes y vídeos de forma continua contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, la televisión publica madrileña, Telemadrid, la sanidad andaluza dirigida por la administración del PP de Juanma Moreno y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.
Bajo el título ‘Hoy es un buen día para hablar de derechos digitales’, la muestra, que está instalada en la planta cuarta del Espacio Fundación Telefónica, en la Gran Vía de Madrid, se presenta como una iniciativa divulgativa que aparentemente combina arte contemporáneo, pedagogía y reflexión social.
Aunque la exposición está organizada por el Observatorio de los Derechos Digitales, la instalación está financiada por el Ministerio para la Transición Digital y la Función Pública que dirige el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM) y de momento rival de Díaz Ayuso, el ministro Óscar López. Desde su gabinete admiten que subvencionan la gran mayoría de iniciativas de dicho observatorio, que fue creado por el propio Ejecutivo el año pasado.
Mediante publicaciones de conocidas ‘tiktokers’, los organizadores arremeten contra la oposición al PSOE
A través de instalaciones interactivas, experiencias inmersivas y ejemplos cotidianos, el recorrido con media decena de salas aborda cuestiones como el uso de datos personales, la identidad digital, los algoritmos o el impacto de la inteligencia artificial en la vida diaria. Es ahí donde, mediante publicaciones de conocidas ‘tiktokers’, los organizadores arremeten contra la oposición al PSOE, afirmando, por ejemplo: «Lo que da miedo de verdad es que te den cita dentro de un año para hacerte una mamografía». Unas palabras que acompañan con una captura de pantalla de una información de ‘El País’ sobre la situación en la sanidad pública en las autonomías gobernadas por el PP.
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En total, se articulan siete grandes ámbitos que van desde la libertad de información hasta el derecho al olvido o la supervisión humana frente a decisiones automatizadas. Respecto a la libertad de información, la exposición carga contra Telemadrid, la televisión pública madrileña, por el contenido emitido durante la Fiesta Nacional. Dicen que «da mucha vergüenza ajena» ver como durante la retransmisión de la televisión de la Comunidad de Madrid «enfocaron más veces a Ayuso que al Rey». También critican «la sutileza de las fotos que subió la Comunidad de Madrid a Twitter». En un momento también aparece Feijóo, momento en el que le afean unas declaraciones suyas en materia de regulación migratoria.
Por todo ello, más allá de su envoltorio divulgativo, la exposición plantea también interrogantes sobre el enfoque institucional de estos derechos. El proyecto se enmarca en el denominado Observatorio de Derechos Digitales, una iniciativa impulsada con participación pública que busca promover un uso «seguro, responsable y crítico» de la tecnología. Desde la organización se plantea como una llamada a la concienciación ciudadana; para algunos críticos, sin embargo, supone un ejemplo más del creciente interés de las instituciones por orientar el comportamiento ideológicamente hablando en el ámbito digital.
Desde el Ministerio para la Transición Digital admiten que subvencionan la gran mayoría de iniciativas de dicho observatorio
Es lo que opinan Jesús Antonio y Nazaret, dos visitantes de la exposición, que acuden por separado, y cuyas edades –26 y 54 años–, les otorgan una perspectiva distinta de la vida. Preguntados por este periódico ambos coinciden en «la politización de la muestra». Jesús admite que «es necesario concienciar de los riesgos que existen en el ámbito digital», pero considera, también, que «poner como amenazas la gestión de la sanidad andaluza, los minutos que sale Ayuso en la tele o el discurso de Feijóo sobre inmigración, no parece la mejor forma de hacerlo». Nazaret va un poco más allá y cuando le decimos que la muestra está financiada por el Gobierno, lo tacha de «asqueroso». «Para estas cosas usan nuestros impuestos», remacha, visiblemente enfadada por el «sesgo ideológico» de la exposición.
Chiringuito del Gobierno
El Observatorio de Derechos Digitales, creado en febrero del año pasado, fue una iniciativa del Gobierno «para asegurar que los derechos de la ciudadanía estén protegidos también en el entorno digital», según rezaba la nota de prensa difundida en su momento. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, participó en la puesta de largo del proyecto que pretende «impulsar el seguimiento, debate y difusión de los derechos digitales entre la ciudadanía y diferentes organizaciones públicas y privadas».
El observatorio cuenta con un presupuesto de 10,83 millones financiados por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia a través de los Fondos Next Generation de la Unión Europea. Se da la circunstancia que una de las empresas públicas involucradas en la investigación contra la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, Red.es, aporta hasta el 80 por ciento del importe total. El 20 por ciento restante lo aportan entidades privadas que colaboran con el proyecto. En la página web del organismo no aparece en ningún momento el organigrama ni las personas que trabajan en dicho observatorio, pese a la cantidad de recursos públicos que recibe.
Desde la Fundación Telefónica, que acoge la muestra, explican por su parte que la obra ha experimentado una incidencia técnica, que ha alterado su funcionamiento habitual. Temporalmente, se decidió proyectar un contenido en bucle de 90 minutos, sin verificación interna por parte de Fundación Telefónica. Según la entidad «este fallo desvirtúa el sentido original de la instalación, que es ofrecer una visión plural, cambiante y representativa de la conversación digital».
Por eso, desde Fundación Telefónica han decidido desconectado la pieza hasta que se resuelva la incidencia, afirmando que «lamentamos profundamente el malestar y la confusión que este error, contrario a los principios de actuación de Fundación Telefónica, haya podido generar».
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