La última prueba suele ser la más importante, la que está más cerca del debut, la que deja las sensaciones más fiables de lo que se puede esperar de un equipo. Tras mantenerse invicto durante los primeros cinco partidos, con dos victorias y tres empates, el Espanyol cayó ante el Coventry City, en lo que fue su último amistoso antes de estrenarse en la Liga el próximo domingo ante el Levante.
De nuevo, el conjunto perico mostró poca contundencia defensiva ante los de Lampard
La última prueba suele ser la más importante, la que está más cerca del debut, la que deja las sensaciones más fiables de lo que se puede esperar de un equipo. Tras mantenerse invicto durante los primeros cinco partidos, con dos victorias y tres empates, el Espanyol cayó ante el Coventry City, en lo que fue su último amistoso antes de estrenarse en la Liga el próximo domingo ante el Levante.
Quizás el marcador deja malas sensaciones, después de sufrir una remontada en pocos minutos de la segunda parte, pero los de Manolo González, sobre el verde, demostraron estar preparados para afrontar la temporada. Con mucho margen de mejora en algunos aspectos, el Espanyol compitió bien ante el Coventry de Lampard, recién ascendido a la Premier League 25 años después, que no es poco.
El conjunto blanquiazul salió bien plantado, más ambicioso que en su último test, y también más sereno en defensa. Roberto formó de inicio como nueve y firmó el 0-1 con un escorzo inverosímil, que es para verlo una y otra vez. En la celebración, el conjunto perico recordó a Dani Jarque, muerto hace 17 años. Tras el descanso, con el duelo aparentemente controlado, el Coventry aprovechó la tibieza defensiva de su rival y remontó gracias a los goles de Sakamoto, Eccles y Simms. Por entonces, el debutante Unai Núñez ya estaba en el banquillo.
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