Hay sucesos que parecen de otro mundo, ajenos a una sociedad avanzada, y este es uno de ellos. Una mujer ha sido liberada por la Policía Nacional después de permanecer tres días retenida por su expareja, sobre quien, además, pesaba una orden de alejamiento. El secuestro se inició en la localidad granadina de Motril, aunque su desenlace y mayor duración en el tiempo tuvo como escenario un polígono industrial de Getafe.La información llegó a Getafe tres días después de iniciarse la detención ilegal. Todo había comenzado en Motril, donde reside la joven, el 11 de septiembre. El aviso había llegado por el centro Cometa: se trata del sistema de seguimiento por medios telemáticos de las prohibiciones de aproximación impuestas en materia de violencia de género y violencia sexual. Es decir, que controlan las pulseras, tobilleras o teléfonos móviles de maltratadores (y también de la víctima) con esta medida judicial para que no se acerquen a sus víctimas.En principio, la información que llegaba hacía referencia a que el sospechoso se había acercado al centro de trabajo de la mujer, española de 27 años, y le había estado haciendo fotos. Desde el centro de seguimiento pudieron contactar con ella: «¡Mi expareja me ha zarandeado y me ha metido en un camión!», dijo, sin poder precisar la marca, el modelo ni el color. A las siete y cuarto del lunes siguiente, 14 de septiembre, la sala del 091 de la Jefatura Superior de Policía de Madrid comisionó a las patrullas de Seguridad Ciudadana que trabajaban en ese momento por Getafe, alertando de que un individuo, español pero nacido en Paraguay, de 33 años, tenía atrapada a su exnovia en el interior de un camión. Se les había detectado en la Comunidad de Madrid. Los primeros actuantes comenzaron a dar vueltas por la zona, aunque no dieron con ellos. Pero otro coche zeta, rotulado y con agentes de uniforme, observaron a un sujeto «en actitud sospechosa y huidiza», señalan a ABC fuentes de la investigación. Los policías le pidieron que se identificaran y pasaron su filiación por la malla policial. Desde la emisora les confirmaron que tenía en vigor una medida cautelar del juzgado (la sentencia aún no se ha producido) de aproximarse a la víctima.Sacada a rastras de casaInterrogado al respecto, el encartado manifestó que se encontraba solo e el polígono y negó cualquier tipo de problema con su expareja. Los agentes insistieron en sus dudas al respecto: «Hemos tenido una fuerte discusión y está encerrada en un camión». Y les dio la dirección, la cercana calle de Severo Ochoa, en el mismo parque empresarial Los Gavilanes.Rápidamente, comprobaron que, dentro de la cabina del vehículo, había. una mujer. La identificaron y certificaron que se trataba de la víctima. Ella explicó lo sucedido: el viernes anterior, 11 de septiembre, sobre las siete de la tarde, su ex entró en su casa por la fuerza: «Me llevó en contra de mi voluntad. Me metió en un coche y, a mitad de camino, me sacó, para introducirme en este camión, donde llevo tres días retenida». Finalmente, el paraguayo quedó detenido y puesta a disposición judicial por los delitos de detención ilegal y quebrantamiento de condena. Hay sucesos que parecen de otro mundo, ajenos a una sociedad avanzada, y este es uno de ellos. Una mujer ha sido liberada por la Policía Nacional después de permanecer tres días retenida por su expareja, sobre quien, además, pesaba una orden de alejamiento. El secuestro se inició en la localidad granadina de Motril, aunque su desenlace y mayor duración en el tiempo tuvo como escenario un polígono industrial de Getafe.La información llegó a Getafe tres días después de iniciarse la detención ilegal. Todo había comenzado en Motril, donde reside la joven, el 11 de septiembre. El aviso había llegado por el centro Cometa: se trata del sistema de seguimiento por medios telemáticos de las prohibiciones de aproximación impuestas en materia de violencia de género y violencia sexual. Es decir, que controlan las pulseras, tobilleras o teléfonos móviles de maltratadores (y también de la víctima) con esta medida judicial para que no se acerquen a sus víctimas.En principio, la información que llegaba hacía referencia a que el sospechoso se había acercado al centro de trabajo de la mujer, española de 27 años, y le había estado haciendo fotos. Desde el centro de seguimiento pudieron contactar con ella: «¡Mi expareja me ha zarandeado y me ha metido en un camión!», dijo, sin poder precisar la marca, el modelo ni el color. A las siete y cuarto del lunes siguiente, 14 de septiembre, la sala del 091 de la Jefatura Superior de Policía de Madrid comisionó a las patrullas de Seguridad Ciudadana que trabajaban en ese momento por Getafe, alertando de que un individuo, español pero nacido en Paraguay, de 33 años, tenía atrapada a su exnovia en el interior de un camión. Se les había detectado en la Comunidad de Madrid. Los primeros actuantes comenzaron a dar vueltas por la zona, aunque no dieron con ellos. Pero otro coche zeta, rotulado y con agentes de uniforme, observaron a un sujeto «en actitud sospechosa y huidiza», señalan a ABC fuentes de la investigación. Los policías le pidieron que se identificaran y pasaron su filiación por la malla policial. Desde la emisora les confirmaron que tenía en vigor una medida cautelar del juzgado (la sentencia aún no se ha producido) de aproximarse a la víctima.Sacada a rastras de casaInterrogado al respecto, el encartado manifestó que se encontraba solo e el polígono y negó cualquier tipo de problema con su expareja. Los agentes insistieron en sus dudas al respecto: «Hemos tenido una fuerte discusión y está encerrada en un camión». Y les dio la dirección, la cercana calle de Severo Ochoa, en el mismo parque empresarial Los Gavilanes.Rápidamente, comprobaron que, dentro de la cabina del vehículo, había. una mujer. La identificaron y certificaron que se trataba de la víctima. Ella explicó lo sucedido: el viernes anterior, 11 de septiembre, sobre las siete de la tarde, su ex entró en su casa por la fuerza: «Me llevó en contra de mi voluntad. Me metió en un coche y, a mitad de camino, me sacó, para introducirme en este camión, donde llevo tres días retenida». Finalmente, el paraguayo quedó detenido y puesta a disposición judicial por los delitos de detención ilegal y quebrantamiento de condena.
Hay sucesos que parecen de otro mundo, ajenos a una sociedad avanzada, y este es uno de ellos. Una mujer ha sido liberada por la Policía Nacional después de permanecer tres días retenida por su expareja, sobre quien, además, pesaba una orden de alejamiento. … El secuestro se inició en la localidad granadina de Motril, aunque su desenlace y mayor duración en el tiempo tuvo como escenario un polígono industrial de Getafe.
La información llegó a Getafe tres días después de iniciarse la detención ilegal. Todo había comenzado en Motril, donde reside la joven, el 11 de septiembre. El aviso había llegado por el centro Cometa: se trata del sistema de seguimiento por medios telemáticos de las prohibiciones de aproximación impuestas en materia de violencia de género y violencia sexual. Es decir, que controlan las pulseras, tobilleras o teléfonos móviles de maltratadores (y también de la víctima) con esta medida judicial para que no se acerquen a sus víctimas.
En principio, la información que llegaba hacía referencia a que el sospechoso se había acercado al centro de trabajo de la mujer, española de 27 años, y le había estado haciendo fotos. Desde el centro de seguimiento pudieron contactar con ella: «¡Mi expareja me ha zarandeado y me ha metido en un camión!», dijo, sin poder precisar la marca, el modelo ni el color.
A las siete y cuarto del lunes siguiente, 14 de septiembre, la sala del 091 de la Jefatura Superior de Policía de Madrid comisionó a las patrullas de Seguridad Ciudadana que trabajaban en ese momento por Getafe, alertando de que un individuo, español pero nacido en Paraguay, de 33 años, tenía atrapada a su exnovia en el interior de un camión. Se les había detectado en la Comunidad de Madrid.
Los primeros actuantes comenzaron a dar vueltas por la zona, aunque no dieron con ellos. Pero otro coche zeta, rotulado y con agentes de uniforme, observaron a un sujeto «en actitud sospechosa y huidiza», señalan a ABC fuentes de la investigación. Los policías le pidieron que se identificaran y pasaron su filiación por la malla policial. Desde la emisora les confirmaron que tenía en vigor una medida cautelar del juzgado (la sentencia aún no se ha producido) de aproximarse a la víctima.
Sacada a rastras de casa
Interrogado al respecto, el encartado manifestó que se encontraba solo e el polígono y negó cualquier tipo de problema con su expareja. Los agentes insistieron en sus dudas al respecto: «Hemos tenido una fuerte discusión y está encerrada en un camión». Y les dio la dirección, la cercana calle de Severo Ochoa, en el mismo parque empresarial Los Gavilanes.
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Rápidamente, comprobaron que, dentro de la cabina del vehículo, había. una mujer. La identificaron y certificaron que se trataba de la víctima. Ella explicó lo sucedido: el viernes anterior, 11 de septiembre, sobre las siete de la tarde, su ex entró en su casa por la fuerza: «Me llevó en contra de mi voluntad. Me metió en un coche y, a mitad de camino, me sacó, para introducirme en este camión, donde llevo tres días retenida». Finalmente, el paraguayo quedó detenido y puesta a disposición judicial por los delitos de detención ilegal y quebrantamiento de condena.
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