La empresa estatal Casa 47 intentó, en contra de sus propias reglas actuales, adquirir el inmueble donde vivía la anciana desahuciada Leer La empresa estatal Casa 47 intentó, en contra de sus propias reglas actuales, adquirir el inmueble donde vivía la anciana desahuciada Leer
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La empresa estatal montada por el Gobierno intentó comprar, en contra de sus propias reglas que ahora busca modificar, el piso donde residía Maricarmen.
El Gobierno está dispuesto a ampliar las posibilidades de la empresa pública Casa 47 para que pueda adquirir inmuebles con arrendatario dentro y ya lo ha intentado en el caso de la inquilina desahuciada dramáticamente este miércoles en Madrid.
Casa 47 ofreció en las últimas semanas adquirir el piso a Urbagestión, la pequeña sociedad propietaria del polémico inmueble, pese a que en la convocatoria oficial lanzada hace apenas seis meses se prohibía expresamente que este instrumento del Ministerio de Vivienda comprara inmuebles con inquilino, según admiten en el Departamento a este diario.
Sin embargo, aseguran que existía una fórmula alternativa que daba cobertura legal a la compra. En el pliego de la convocatoria actual de Casa 47 se establece taxativamente que, para vender un inmueble al Estado, «las viviendas deberán transmitirse libres de cargas y gravámenes de cualquier naturaleza, así como de arrendatarios, ocupantes, precaristas u otras personas con derechos de uso o tenencia desde, al menos, los dos meses inmediatamente anteriores a la fecha de publicación de la presente convocatoria». Fue lanzada el pasado marzo y dotada con 100 millones de euros.
La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, evitaba con esta cláusula dedicar dinero público a pisos en los que pudiera encontrar dificultades para poner en el mercado y aumentar así la oferta asequible. Sin embargo, ha intentado ya cambiarlo ante el caso de la anciana desahuciada y futuros casos como el de Maricarmen.
Fuentes del Ministerio de Vivienda confirman a este diario que se intentó adquirir el inmueble a Urbagestión y, para dar cobertura legal a la operación, el Ministerio estaba dispuesto a activar una nueva convocatoria en paralelo a la que ya está en marcha y cerrar la compra. Sin embargo, los directivos de la sociedad inmobiliaria propietaria se negaron a negociar y a escuchar la oferta del Estado. «No nos dieron oportunidad de poner una cifra sobre la mesa», aseguran en el Ministerio.
Ante este fiasco, el Ministerio ha paralizado la nueva convocatoria que permite comprar casas con arrendatarios dentro, pero las citadas fuentes señalan que la idea sigue sobre la mesa y que hay disposición a lanzarla cuando acabe la convocatoria de compra actual.
Este cambio de reglas habría resuelto el polémico caso de Maricarmen, que se habría convertido en inquilina del Estado, pero puede ser controvertido en función de los arrendatarios que esté dispuesta a absorber Casa 47 y sus posibilidades de pago.
El llamado banco malo Sareb, de mayoría estatal, ha tenido graves dificultades durante años para desalojar por impago a ocupantes de los pisos que asumió tras el hundimiento de las cajas de ahorros. Por otra parte, los administradores de Urbagestión, Ricardo y Fernando Alonso, no respondieron a este diario para dar su versión de los hechos y explicar su negativa a negociar una oferta de Casa 47. «Dijeron que no querían vender en ningún caso», según fuentes del Ministerio.
Urbagestión está lejos de ser un gran fondo inmobiliario. Se define como una pyme de cinco empleados y depositó unas cuentas en el Registro Mercantil con una fuerte caída de ventas y beneficios en 2025. Su cifra de negocios es de 586.000 euros, frente a los 900.000 de 2024, pese al auge del mercado de la vivienda. En cuanto a los beneficios que declaran, fueron en 2025 de apenas 2.990 euros, en contraste con los 165.282 euros del año anterior.
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